A Susana Díaz le crecen los enanos

Parece que la movilización social empieza a hacer mella en los gobernantes de este país. Parece que de una vez por todas, la guerra de David contra Goliat, la guerra de la calle frente al sordo poder de las instituciones, ha dado sus frutos. Parece ser que el poder ha torcido su brazo frente a la voz de la calle.

Me refiero, claro a está, al efecto que las Mareas Blancas en defensa de la sanidad pública han tenido en Andalucía, que han dado como resultado el relevo tanto del viceconsejero de Salud, Martín Blanco, y al gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), José Manuel Aranda.