Para conocer la situación es mejor apagar la tele y abrir la nevera
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El coro mediático está muy bien aleccionado para que la población responda a los estímulos que se han puesto sobre la superficie del juego. De allí la política de encuestas. El País del 22 de marzo de 2015 daba a Ciudadanos 12 escaños y a Podemos 15. El Mundo daba una horquilla entre 16-19 a Podemos y entre 11-12 a Ciudadanos. Luego de los comicios. Para estos medios los 9 de Ciudadanos fueron un éxito y los 15 de Podemos una derrota. Tal vez esa campaña mediática sea el reaseguro de la opción de Ciudadanos. Su impulso está vacío de precisiones. Cómo fue la campaña de Rajoy que lo llevó a su mayoría absoluta.

Se aplica la invisibilización de las opciones políticas opuestas, porque son las que acabarían con sus privilegios. Las usinas de Fakes News, Irán, Venezuela. La contextualización de unos casos en relación a otros. Todo hace suponer que esa modulación en la Opinión Publicada no es casual. La emisión de encuestas tampoco. Las personas tienden a adherirse más a los que se anuncian como ganadores que a los que se vaticinan perdedores. Esto forma parte de la campaña que se ha puesto en marcha hace años. Se toman a las encuestas como base argumental. Ejercicio peligroso. Prefiero a las estadísticas más que a las probabilidades. Unas me hablan de lo que ocurrió. Las últimas de lo que algunos desean que pueda ocurrir.

No comparto que a esta España venida notoriamente a menos prosigan saqueándola. Tampoco que nos llenen de ruido mediático que procura tapar las vergüenzas de unos datos macroeconómicos que no son nada consistentes y menos tan optimistas. Las movilizaciones de jubilados parece que no se han dejado engatusar con un aumento que deja en evidencia su miseria. En lo que resta de legislatura se repartirá la baraja del botín que aún les queda por repartir a los amiguetes. Las concesiones de servicios públicos debidamente blindados. Nuevas oportunidades dentro de las contrataciones que se avecinan.

Para lograr cumplir con Bruselas y con sus corporaciones amigas, el gobierno y sus socios han decidido cargar todo el ajuste sobre el gasto público. En unos días se remitirá a la Comisión Europea el Programa de Estabilidad para los siguientes cuatro años. En el documento, la administración Rajoy, con el apoyo de Ciudadanos, desarrolla su plan fiscal hasta 2021 en torno a dos líneas básicas: la contención del gasto y el ajuste presupuestario gracias a los ingresos cíclicos. En concreto, el Ministerio de Hacienda pretende conseguir el primer superávit público en 14 años en 2021. El método será reducir hasta el año 2021 un 38.5% la participación del sector público en el PBI. Este es el nivel más bajo desde 2006. Pero atención, entre las partidas que sufrirán un mayor ajuste están las de sanidad y educación, que irán reduciendo su peso en el PIB hasta caer a niveles de 2003. De esta forma, el Ejecutivo culminará sus planes para reducir el tamaño del Estado y permitir que el dinero se quede en los bolsillos de los empresarios privados. El desmantelamiento aplicado en la Comunidad de Madrid o el que se ha logrado revertir, en parte, en la Comunidad Valenciana.

Tomar nota: la partida que más va a crecer es la destinada a defensa, que se incrementará un 6,7% en términos reales. De esta forma, conseguirá mantener su peso en el 0,9% del PIB, nivel muy similar al que tenía antes del estallido de la crisis.

Por ello, luego de esta verdadera tormenta de noticias que soportamos, los analistas se han dedicado a escribir sobre renuncias. Revisando la historia. Podríamos encontrarnos ante sistemas autoritarios que basan su existencia en un poder vertical que ignora los posibles deterioros de las conductas de sus miembros. Sin embargo a este gobierno. A su pesar. Le asedia el oleaje de su propia corrupción. Si no mantienen el poder quedarán al descubierto. En poco tiempo están culminando sus esfuerzos por controlar las instituciones. Como por ejemplo la Justicia. Podrán ser neutralizados si el modelo cambia. Los “novios de la muerte” hablan entonces de que no lo permitirán. Llegados a ese punto, si el voto ciudadano lo desea, el conjunto de casos que se han ido acumulando deberán ser tratados con la debida seriedad.

En realidad, manipulaciones y mentiras gubernamentales aparte, como solía decir mi madre, “para conocer la situación es mejor apagar la tele y abrir la nevera”.

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