Un nuevo año entre el desaliento y la esperanza

Estamos a las puertas de un nuevo año. Esperanzador para unos, no tanto para las grandes mayorías, que continuan esperando un milagro que resuelva de una vez las tensiones mundiales. Sobre todo situaciones internas en la gran mayoría de las naciones, que generan conflictos, guerras, muertes. Y en estos momentos, para no salirnos del tema que involucra directamente Europa, la masiva inmigración de los últimos años.

Dificil decidirse por un tema en particular. Iniciemos con las constantes amenazas del presidente de Corea del Norte Kim Jong-un, de destruir los Estados Unidos, Europa, el mundo si se lo propone. Parece un jovencito que no sabiendo que hacer juega a destruir. Es claro que sabe lo que hace. Sus amenazas envian un mensaje directo al presidente, no menos particular, de los Estados Unidos, Donald Trump. Y a todo el que intente interferir en su país.

En tal sentido el New York Times, analizando mejor la figura del presidente de la Corea del Norte, sostiene que detrás de sus constantes amenazas, existen algunas razones para creer que su programa nuclear se basa en el deseo de proteger su dinastia Kim. En un artículo publicado en Il Post.it, Kim Jong-un comprendió perfectamente la lección de Gheddafi e Saddam Hussein.

Dos dictadores que renunciaron a sus programas nucleares, y luego se vieron obligados a renunciar a los mismos, en cambio de detener las sanciones internacionales. Ocasión que Estados Unidos aprovechó para derrocarlos del poder, humillarlos y al final matarlos. Lo único que le resta al dictador norcoreano es protegerse de una posible intervención externa utilizando su programa nuclear.

Pasando a otro tema, hablemos un poco sobre el reciente triunfo del partido popular democristiano en Austria, luego de la crisis al interno de la coalición formada entre los socialdemocráticos de la SPÖ extrema izquierda) y el partido popular democristiano de la ÖVP (extrema derecha).

El pueblo austriaco depositó su confianza en Sebastian Kurz de 31 años, ex ministro de Relaciones Exteriores, convirtiéndose en el primer ministro más joven de Europa. Kurz durante su campaña electoral prometió controlar el flujo de inmigrantes. “Este resultado es un claro mandato para cambiar Austria”, declaró durante una de sus participaciones públicas, agregando que, “si recibimos un encargo para formar gobierno voy a hablar con todos”.

Este último proceso de elecciones sirvió para “renovar” el Nationalrat, la cámara baja del parlamento, que dispone de mayores poderes legislativos. La parte contraria de la cámara es el Bundesrat, que representa los nueve estados federados de Austria.

En el Reino Unido el líder del partido Liberal Democrático Vince Cable ha lanzado una propuesta tendiente a realizar un segundo referendum sobre el Brexit en diciembre del 2018, cuya consigna es: “ningún acuerdo será mejor que la adhesión a la Unión Europea”.

Por su parte los críticos ingleses argumentan que un segundo referendum sería un incentivo entre los líderes europeos para negociar acuerdos en desventaja para la Gran Bretaña, exactamente en este momento que se sigue este proceso. Y que Theresa May ha declarado que la promesa de un segundo referendum equivale a una traición política para el pueblo británico. Si la misma obtiene el favor o no del pueblo, está por verse.

En Estados Unidos inicia a resaltar poco a poco la figura de la senadora democrática Kirsten Gillibrand como una posible candidata dispuesta a desafiar al presidente actual Donald Trump, en el caso decidiera recandidarse a un segundo mandado presidencial. Gillibrand fue la primera senadora democrática a invitar al senador Al Franken a renunciar a su cargo, luego de las diversas acusas se acoso sexual. La posición de Gillibrand fue apoyada por otros senadores democráticos. ¿Qué sucederá en el próximo proceso de elecciones rumbo a la Casa Blanca? Aun no se sabe…las propuestas inician a inundar el ambiente norteamericano.

En Italia la batalla por atraer electores ha iniciado a develar las propuestas de cada candidato, estando a las puertas de un proceso de elecciones que segurante no será fácil para ninguno de los contendientes.

La desconfianza, el desaliento de los ciudadanos es evidente, y es justo que sea así. En un ambiente diferente los candidatos no tendrían oportunidad de ofrecer soluciones inmediatas a problemas inmediatos, como el desempleo, que las cifras indican que en septiembre se detuvo en un 11% y para los jóvenes aumentó a un 35,7%. De consecuencia los candidatos deberán jugar sus cartas con cautela, en manera de atraer a la mayoría de simpatizantes, ofreciendo propuestas reales y concretas.

Una vez se anuncie el dia a celebrarse las elecciones, que tentativamente pudiera ser en marzo del 2018, el fervor político se dejará sentir en su máxima expresión. Esperando que quien gane ofrezca propuestas que una vez ejecutadas devuelvan la canfianza entre la población.

Y para finalizar, Honduras, Centroamérica, en noviembre pasado participó en un proceso eleccionario, criticado por la oposición, que continua a pedir nuevas elecciones, no obstante la Constitución no hace mención a este punto. Pero tampoco autoriza la reelección presidencial. Lo que fue posible luego que la Corte Suprema de Justicia legalizara esta posibilidad en el 2015, derogando el artículo 239 de la Constitución de Honduras, que la prohibía desde 1982.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) y 16 mil observadores, nacionales y extranjeros,- entre ellos la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos OEA – declararon al presidente actual Juan Orlando Hernández vencedor. Quien ha recibido las felicitaciones de la comunidad internacional y, el llamado a un diálogo nacional, tendiente a reducir la tensión y la división del país, causa de manifestaciones post elecciones, y la muerte de al menos siete personas.

A todos los seguidores de Liverdades, feliz año nuevo. Esperando contar con ustedes en el 2018.

Caperucita, el lobo y Corea del Norte

Panamá, “caiga quien caiga” o acuerdo nacional

No hay comentarios

Dejar respuesta