No estamos solos y nunca lo hemos estado
Pinturas rupestres de Kimberley (Australia) con más de 40.000 años de antigüedad, representan figuras humanoides que los nativos del lugar llaman “wandjinas” o seres celestiales que trajeron la civilización y la prosperidad a la gente de aquella época.

Si dirigimos la mirada hacia los numerosos fenómenos de “crop circles” (enormes “círculos de las cosechas” que continuamente aparecen en multitud de lugares del mundo), o las gigantescas figuras de Nazca (Perú) dibujadas hace miles de años, o las litografías, grabados, esculturas y pinturas con imágenes de naves voladoras o astronautas (también datadas en millares de años), deduciremos que han sido motivados probablemente por seres de otros mundos. La información que a partir de ahora os presento es fruto de muchas de mis lecturas e investigaciones sobre la fenomenología extraterrestre y, la parte final del artículo, fruto de mis más profundas convicciones e intuición.

Igualmente, en muchas culturas indígenas del planeta se repite la misma leyenda: “Los creadores vinieron de las estrellas”. Dichas culturas ancestrales han hablado del origen extraterrestre del ser humano. El pueblo Dogón, perdido en la falla de Bandiagara (Mali), afirma provenir de la estrella Sirio. En África, los Hutus de Ruanda y los Zulúes de Sudáfrica se consideran descendientes de una raza de seres de las estrellas llamada “Imanujela”, es decir, los señores que han venido. Entre los Bambara de Mali la historia se repite, aunque cambie el nombre: a los visitantes se los conoce como “Zishwezi”. Los papiros egipcios relatan que, durante el reinado de Tutmosis III hace 3.500 años, el país del Nilo fue invadido por esferas de luz, descritas como círculos de fuego.

En Colombia, los indios Mamos de Sierra Nevada de Santa Marta poseen unos extraños discos con unas inscripciones grabadas que hablan de su origen extraterrestre. Ellos mismos se consideran herederos de una sabiduría estelar. A miles de kilómetros de allí, en el continente asiático, los pueblos Dropa y Ham de las estribaciones del Himalaya, tienen unas extrañas singularidades que comienzan con su aspecto. Sus integrantes son de muy pequeña estatura (aproximadamente, un metro y veinticinco centímetros de adultos), de piel amarilla, cabezas desproporcionadamente grandes y de ojos grandes azulados. Una expedición china a comienzos de 1938 encontró, en unas cuevas del área que habitaban éstos pueblos, 716 discos de 30 centímetros de diámetro con unas extrañas inscripciones. En 1958, un antropólogo de la Academia de Prehistoria de la Universidad de Pekín logró descifrarlas, llegando a dos conclusiones extraordinarias: de acuerdo a la datación de los fragmentos, los discos tenían una antigüedad de unos 12.000 años y, todavía más impresionante, los signos hablaban de naves espaciales.

No estamos solos y nunca lo hemos estado
En la meseta de Tassili, desierto del Sahara, Norte de África (aprox. 10.000 A.C.)

En las tablillas Sumerias, escritas en cuneiforme hace más de 5.000 años, se describen los “dioses” que veneraban sus civilizaciones. Y así mismo ocurre en el Bahavad Guita de los Vedas. Muchos investigadores nos revelan en base a numerosas pruebas arqueológicas, que tales “dioses” eran realmente seres muy inteligentes y de apariencia muy similar a la nuestra, procedentes de un planeta que orbita alrededor del Sol dándole una vuelta cada varios miles años. Según la información obtenida de las tablillas Sumerias, los annunakis (hijos de An) llegaron a nuestro planeta hace varios cientos de miles de años por distintos motivos, siendo descritos por los sumerios como seres de gran inteligencia, muy longevos y con una avanzada tecnología.

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En una de las tumbas egipcias de Sakkara (2.400 A.C.)

El planeta llamado Nibiru por los sumerios, de órbita elíptica parecida a la de un cometa, también conocido como Ajenjo según el Apocalipsis o planeta “X” por los científicos, parece que ha sido descubierto recientemente por dos reconocidos astrónomos norteamericanos, aunque según el científico suizo Nassim Haramein, el planeta “X” ya pasó por nuestro sistema solar en el invierno del año 2003. Según se describe en los registros sumerios y según ciertas profecías, la llegada del planeta Nibiru también estaría asociada al final de los tiempos. Esto es así, porque se trata de un planeta de gran tamaño y su paso por nuestro sistema solar podría ocasionar o haber ocasionado a la Tierra, grandes perturbaciones geofísicas y climatológicas.

Según Haramein, en febrero del 2003, desde el satélite de observación espacial SOHO se pudo observar y fotografiar un cometa de tamaño superior al planeta Júpiter, que transitaba a gran velocidad muy cerca del Sol, pasando por el interior de la órbita de Mercurio. Este hecho, en absoluto pasó desapercibido a los ojos de la comunidad científica, pero parece que fue deliberadamente ocultado al considerarse que su paso podría haber provocado grandes catástrofes naturales sobre nuestro planeta. Según el científico suizo, Nibiru llegó dos semanas antes de lo previsto y sorprendentemente, a pesar de ser un cometa tan masivo, no afectó a la trayectoria orbital de ningún planeta de nuestro sistema solar, hecho éste que, según Haramein, no cuadra con los cálculos que se hicieron al respecto, pues si se hubiesen cumplido, quizás ahora no existiría ningún ser humano sobre la Tierra. En palabras de Nassim: “No deberíamos estar aquí; se nos ha dado otra oportunidad; estamos flotando en la Gracia; y Alguien está cuidando de nosotros”.

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El Candelabro de Paracas, es un geoglifo famoso, ubicado en la costa norte de la península de Paracas (Perú). Mide 180 metros de largo y se calcula que tiene unos 2500 años. Dibujado sobre la cambiante superficie de arena, sin que jamás se haya borrado. El Candelabro apunta directamente a las famosas líneas de Nazca, las que igualmente solo pueden apreciarse desde el aire.

En lo referente al mayor de los secretos de estado, el “la élite gobernante mundial” también nos ha ocultado siempre la información que poseen sobre la existencia de otras civilizaciones en el Universo, haciendo creer a la humanidad que vive en un planeta-prisión. En este sentido, cada vez hay más filtraciones y declaraciones sobre los secretos de estado de muchos gobiernos en todo el mundo, que contienen información sobre el fenómeno o.v.n.i y la actividad extraterrestre en nuestro planeta. Recientes declaraciones de centenares de personalidades de los servicios secretos, aviación civil y militar, NASA, astronautas y políticos, están comenzando a contar lo que siempre les han obligado a callar: el secreto mejor guardado sobre la existencia de otros seres no terrestres cerca de nosotros.

No estamos solos y nunca lo hemos estado
Figuras de Nazca de gran tamaño (algunas con casi 300 metros de largo) sobre una superficie de 750km2 de desierto con unas 70 figuras que solo pueden ser vistas sobrevolándolas. Según datación del carbono-14 las figuras tienen más de 1.500 años. ¿para quiénes fueron dibujadas si los seres humanos no podían verlas?

Aunque esta historia viene de lejos, la era moderna de esta ocultación comienza en 1947, cuando los medios de comunicación del estado de Nuevo México (EEUU) informan de la caída de un platillo volante de tecnología no humana en Roswell. En un principio la prensa y radio de Alburquerque informa que el platillo volante ha caído en un bosque, pero pocos días después, la versión ofrecida por los militares cambia radicalmente y, como será norma a partir de ahí, se define al objeto como globo meteorológico. Desde entonces, se pone en marcha una operación de desinformación dirigida a confundir a la opinión pública sobre este tema, mediante la desacreditación y el acoso a los testigos. En el citado año 1947, en Nuevo México se llevaban a cabo pruebas nucleares. Esto, unido a los recientes bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki al finalizar la 2ª guerra mundial, provocó que desde ese año hasta 1952 se avistasen numerosas naves extraterrestres sobre Nuevo México, posiblemente para vigilar y controlar nuestro poder destructor con energía nuclear.

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“El bautismo de Cristo”. Del pintor holandés Aert De Gelder. Pintado en 1710, está expuesto en el Fitzwilliam Musuem de Cambridge (Reino Unido).

Todas las historias oficiales sobre estas entidades, desde 1952 hasta 1969, se recopilaban en EEUU en el “Proyecto Libro Azul”, siendo el control de esta información llevado a cabo por el grupo ultrasecreto denominado “Majestic Jehová 12” creado y presidido por el presidente Harry S. Truman en septiembre de 1947. Su existencia real fue revelada en 1987 gracias al descubrimiento de un informe fechado el 18/11/1952 destinado al que fuera sucesor de Truman: Dwight D. Eisenhower. En la primera página del informe figuraba una advertencia: “Este es un documento de ALTO SECRETO, con información clasificada, esencial para la seguridad nacional de los Estados Unidos”. Al parecer y según la fuente que he consultado, el grupo MJ-12 seguiría existiendo hoy día y sus métodos de trabajo no habrían variado. Sigue compuesto por 6 miembros pertenecientes al gobierno de los EEUU y otros 6 pertenecientes al CFR (Council on Foreign Relations) y/o de la Comisión Trilateral.

En el MJ-12, habrían participado financieros como Nelson Rockefeller, científicos como Werner Vom Braum y Carl Sagan, y políticos como George Busch padre y Henry Kissinger. Al parecer, al final de la década de los 40, se formó un gobierno secreto en los Estados Unidos integrado también por científicos que no tenían por qué informar al presidente de sus asuntos. Por aquella época, el ministro de defensa James Forrestal fue el único que se enfrentó a la gran conspiración que se empezó a tejer por aquellos años. La respuesta del presidente Truman fue que no tirara de la manta. Pero Forrestal, un hombre de grandes convicciones religiosas, no le hizo caso y unos meses después fue ingresado en un hospital de la marina “víctima de una crisis nerviosa”. Poco después, el 22 de mayo de 1949 apareció muerto, al parecer “se suicidó”.

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“La Virgen con San Giovannino”. Fue pintado en el siglo XV por Domenico Ghirlandaio y se cuelga como parte de la colección de Loeser en el Palazzo Vecchio. Por detrás de María, en el cielo, hay un objeto con forma de disco que se muestra como si estuviera destellando luz y un hombre junto a su perro se los puede ver claramente mirando hacia el objeto.

Por fin, la desclasificación del secreto de estado sobre los ovnis comenzó en EEUU el año 2001 con la puesta en marcha del “Disclosure Projet”, donde se logra reunir a más de 400 personas de todos los ejércitos norteamericanos, de la NASA y de los servicios secretos. La ya mítica primera conferencia, censurada por todos los medios masivos de comunicación, pone sobre la mesa la existencia de un gobierno secreto que ha ocultado esta realidad a los seres humanos. Igualmente, al amparo de la censura extraterrestre, también se han ocultado numerosas formas de obtención de energía, así como otros métodos de navegación por el espacio.

Llegados a este punto, quiero dar mi opinión personal sobre si existen o no en el Universo seres inteligentes no humanos que, además, nos visitan y están entre nosotros. Como se puede deducir del título de este artículo y de lo expuesto hasta ahora, mi respuesta es un absoluto sí. Y además, he de decir que a tales seres cósmicos no me gusta llamarles “extraterrestres” o “alienígenas” por las connotaciones negativas de dichos términos hacia ellos, que los mete a todos en el mismo “saco”, como por el temor que tales palabras nos infunden.

Si nos limitáramos únicamente al universo material visible por nuestros telescopios, veríamos que nuestro planeta orbita alrededor de una estrella junto a siete planetas más, además de cinco planetas enanos y las decenas de satélites que los orbitan a todos ellos. Al mismo tiempo, el Sol pertenece a una galaxia (la Vía Láctea) con unas 300.000 millones de estrellas, existiendo galaxias  con más de un billón de astros alrededor de los cuales, en la mayoría de los casos, orbitan planetas y satélites. Si, además, tenemos en cuenta que en nuestro universo conocido se estima que existen unas 100.000 millones de galaxias, entonces el número de estrellas y, más aún, de planetas y satélites, puede  elevarse a cifras inconcebibles para la mente humana. Pero aquí no acaba la magnitud de la vasta Creación que nos contiene, puesto que la ciencia de hoy día también habla de los Multiversos o Universos Paralelos en base a las hipótesis y pruebas de la Mecánica Cuántica y de la Teoría M (que unifica las distintas Teorías de Cuerdas).

Por todo lo anterior, puedo afirmar que no me cabe la menor duda acerca de la existencia de infinidad de clases de vida por toda la inmensidad del Cosmos, inclusive de millones (o billones) de civilizaciones distintas a la nuestra, que habitan la multidimensionalidad de la Creación Cósmica en sus múltiples planos de existencia o Multiversos. En base a esto, los hermanos del Cosmos, provenientes de civilizaciones mucho más avanzadas y anteriores a la nuestra, han podido visitar la Tierra mucho antes de nuestra aparición como especie. Es más, debido a sus avanzados conocimientos y poderosas tecnologías incluso podrían haber intervenido en nuestra creación-evolución. De hecho, intuyo, por lo que observo en mi vida y en el mundo que me rodea, que siguen interviniendo desde los planos invisibles dos tipos de seres cósmicos distintos: por un lado los que pretenden explotar este planeta, incluida su humanidad, para hacerse con el control del mismo y así satisfacer sus egoístas intereses y, por otro lado, quienes trabajan para que la Ley Evolutiva o Ley de la Vida (basada en el Amor y la Armonía) siga su curso aquí en la Tierra, evitando o minimizando las interferencias de los seres cósmicos explotadores o manipuladores.

Por tanto, para este asunto que nos ocupa y según la Ley Universal de Correspondencia, “como es arriba, es abajo; como es abajo es arriba”, es decir, lo mismo que existe para la condición humana en relación al servicio a uno mismo (egoísmo) y al servicio a los demás (altruismo), así debe ser para otras razas o especies de seres inteligentes no humanos en función a su evolución colectiva y dependiendo del nivel de consciencia que hayan alcanzado. Aunque, para algunos (o para muchos), todo esto pueda parecer de película de ciencia-ficción, al menos puede servirnos para abrirnos a la posibilidad de reflexionar sobre ello.

No estamos solos y nunca lo hemos estado
Pintura de ‘La crucifixión’ (año 1.350). Está en el monasterio de Visoki Decani en Kosovo (Yugoslavia), donde en las esquinas superiores se pueden apreciar dos naves tripuladas.

Por otro lado, la gran desconfianza y los muchos temores que generalmente tenemos los seres humanos, en relación a un posible contacto abierto con nuestros hermanos del Cosmos, están fundamentados en la posibilidad de que pudieran ser hostiles o malintencionados. Entiendo que tales miedos son totalmente fundados, debido principalmente a la imagen negativa que continuamente nos transmiten las películas o series televisivas sobre extraterrestres y alienígenas. Pero también, por los muchos casos de personas que reportan haber sido abducidas por entidades no humanas con fines de experimentación, control y manipulación. Y estoy de acuerdo, por tales motivos, que debemos tener mucha precaución a la hora de intentar contactar con tales seres, sobre todo, por lo que voy a exponer a continuación.

Si vivimos desde la falta de Amor (con miedo, ira, rencor, desconfianza, egoísmo,…), aparecerán en nuestras vidas seres de la misma naturaleza y vibración (ya sean humanos o no). Pero si vivimos y vibramos desde el Amor (con paz interior, confianza, alegría, empatía, generosidad,…), los seres que predominarán en nuestras vidas serán de la misma condición. Lo que me lleva a sugerir en última instancia, atendiendo a la debida precaución antes mencionada, que nunca intentemos contactar con ellos de manera individual y nos centremos más en el autoconocimiento para seguir sanándonos y evolucionando hasta alcanzar un elevado grado de Paz Interior y de Amor Incondicional. Alcanzado este punto de manera individual, sí que podríamos aventurarnos a conocer a otras personas similares con los mismos intereses, para tratar de realizar de este modo y de manera conjunta un contacto confiable y seguro con seres no humanos de la misma o similar vibración, es decir, con seres que también vivan desde el Amor.

Para terminar, he de decir que Alfred L. Webre, ex-asesor del expresidente norteamericano Jimmy Carter sobre estas cuestiones, presentó a finales del siglo pasado la propuesta de “la década del Primer Contacto”, estableciendo el período de una década para preparar a los seres humanos sobre las bondades de un eventual encuentro con Seres de otras Civilizaciones. El primer paso sería la apertura de los archivos secretos sobre esta temática de la mayoría de países del mundo, cosa que ya se ha hecho y se sigue haciendo (aunque parcialmente) en los casos de Gran Bretaña, EEUU, Rusia, Francia y Brasil, entre otros. El siguiente paso sería la aparición gradual de naves extraterrestres que irían preparando a la humanidad para el gran momento del Primer Contacto a escala masiva.

La idea de la década del primer contacto me parece genial, aunque no como la plantea el Sr. Webre, puesto que si los principales responsables de la exopolítica van a ser los dirigentes de los actuales gobiernos del mundo, entonces quienes van a aparecer no son los amorosos hermanos del espacio, sino más bien los contrarios. Por tanto, la preparación para un contacto masivo de ellos con nosotros y de nosotros con ellos, presiento que aún está lejos, puesto que antes deben aparecer en la mayoría de lugares del mundo los Gobiernos de Consciencia, liderados por mujeres y hombres de elevados principios, con vocación de servicio a sus congéneres y con demostrada capacidad de Amar Incondicionalmente, todo ello dentro de un mundo que haya podido dejar atrás el perverso sistema capitalista salvaje y opresor que ahora mismo predomina.

Cuando algún día la humanidad en general sea libre y soberana, seremos testigos de maravillosos encuentros con otras Civilizaciones Estelares que marcarán el comienzo de una Era Dorada donde por fin la Humanidad se habrá “Graduado”, para pasar así a formar parte de la Gran Familia Galáctica.

Mara, la niña de las estrellas

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Manuel López Arrabal
Escritor, filósofo (vitalista, político y exopolítico), pues la defensa de la vida y la evolución de la misma son las premisas desde las que parto, centrándome en el ser humano que se organiza en sociedad y se relaciona en comunidad, lo que me hace filosofar políticamente dentro del contexto de Glocalismo como alternativa al capitalismo.

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