Miruts Yifter, el atleta etíope que triunfó en Moscú 1980

Miruts Yifter (1944-2016) nació en Adigrat, una población de la región de Tigray, situada al norte de Etiopía.

Durante su juventud, Yifter trabajó en una fábrica y condujo carruajes. Tras esa primera etapa obrera, se alistó en el Ejército y empezó a destacar como corredor.

En los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, Yifter consiguió su primer éxito deportivo al lograr la medalla de bronce en la prueba de los 10.000 metros, siendo superado por el finlandés Lasse Viren y el belga Emiel Puttemans. Por motivos personales, Yifter decidió no correr los 5.000 metros, lo cual le costó ser acusado de traición al regresar a su país.

En los Juegos de África de 1973, disputados en Lagos, Nigeria, Yifter logró su segundo éxito al conseguir la medalla de oro en los 10.000 metros y la de plata en los 5.000 metros. Debido a su poderoso cambio de ritmo en los metros finales, empezó a ser apodado «Yifter the Shifter».

Miruts Yifter no pudo participar en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, por el boicot de Etiopía y otros países africanos a los Juegos. La razón del boicot fue que Nueva Zelanda fue admitida en los mismos, a pesar de que su selección de rugby jugaba contra equipos de Sudáfrica, país excluido del COI por su política racista del apartheid.

Miruts Yifter reservó sus fuerzas y, en 1977, consiguió la victoria en los 5.000 y los 10.000 metros de la Copa del Mundo, disputada en Düsseldorf. En 1979, el etíope repitió doblete en la Copa del Mundo disputada en Montreal.

El momento cumbre de la carrera deportiva del talentoso y esforzado etíope, digno sucesor del maratoniano Abebe Bikila, del cual escribí un artículo recientemente, llegó en 1980 con los Juegos Olímpicos de Moscú, los cuales sufrieron el boicot de Estados Unidos por la invasión soviética de Afganistán. Estados Unidos tenía un historial racista contra los negros suficientemente grave como para no haberlo dejado participar en los Juegos durante décadas, pero tomó la iniciativa del boicot esencialmente por la rivalidad capitalista-comunista y arrastró a otros países, algunos paradójicamente con dictaduras militares como Argentina, Bolivia, Chile, Honduras, Paraguay o Uruguay.

Miruts Yifter triunfó en los 10.000 metros de los Juegos de Moscú, lanzando un brutal ataque a falta de 300 metros. Paró el crono con un tiempo de 27:42.7. Detrás suyo, llegaron el finlandés Kaarlo Maaninka (plata) y el también etíope Mohamed Kedir (bronce).

A duras penas cinco días después, poco tiempo para recuperarse de una final de 10.000 metros corrida a esas velocidades, en la final de los 5.000 metros, Miruts Yifter volvió a ganar la medalla de oro, al imponerse en esta ocasión con algo más de dificultades al tanzano Suleiman Nyambui y al finlandés Kaarlo Maaninka, quien había sido plata en los 10 000 metros. El registro del etíope fue de 13:21, nuevo récord olímpico.

En 1981, 1982 y 1983, el ya veterano etíope Miruts Yifter consiguió ganar en tres ocasiones el Campeonato del Mundo de campo a través con el equipo de Etiopía, completando una carrera deportiva excepcional repleta de grandes gestas.

Con cerca de 40 años y aspecto de hombre aún más mayor, Miruts Yifter puso fin a su larga carrera deportiva.

En los años siguientes a su retirada, Yifter se dedicó a ejercer de entrenador en varios países. Murió a la edad de 72 años en 2016, tras sufrir problemas respiratorios. Fue enterrado en Addis Abeba, en el cementerio de la Catedral de la Santísima Trinidad.

Las muestras de reconocimiento tras su muerte fueron diversas e importantes, similares a las que provocó el fallecimiento del maratoniano etíope Abebe Bikila. Yifter había triunfado sobre las adversidades, incluyendo el injusto boicot a los Juegos de Moscú 1980 promovido por Estados Unidos.

El mítico campeón olímpico y del mundo Haile Gebreselassie declaró que “Miruts lo fue todo para mí y mi carrera atlética. Cuando empecé a correr, sólo quería ser como él. Él es la razón de lo que soy ahora y lo que he logrado”.

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