¿Miedo a los clásicos en el aula?

A muchos alumnos la mención del adjetivo “clásico” les cuasa un terror exacerbado y atroz. Parece que el mero sonido del vocablo en cuestión empieza a formar en sus mentes la imagen de un libro de un grosor inmenso, escrito en un castellano ilegible y lleno de frases alambicadas imposibles de descifrar.