Las ventajas de recompensar el talento

En términos generales un coste es una expectativa de gasto, pero con retorno. Es decir, no debe atenderse a si es alto o bajo, sino a estimar adecuadamente cuanto incremento de valor puede tener su aplicación. Por tanto, si deseo generar un incremento en el valor agregado de mi negocio, inevitablemente debo tener al talento en mi empresa.

Esa cuestión es una de las claves para la competitividad empresarial. La política económica de producir una devaluación salarial para consolidar la estructura empresarial española, en mi opinión, pudo haber tenido valor en unas primeras fases de estos años de crisis.

No comparto la idea de mantener los salarios por debajo del IPC como mecanismo de productividad. Ello, en realidad esconde las deficiencias de las empresas no competitivas. El salario bruto medio se situó en 2017 en los 22.806,95 euros, apenas un 0,12% más que el año anterior, y menor que el registrado en 2015, según los datos de la Encuesta Anual de Coste Laboral para 2017 publicada en 2018, por el Instituto Nacional de Estadística.

El coste laboral por trabajador en términos brutos fue de 30.744,75 euros en 2017, según los resultados de la Encuesta Anual de Coste Laboral (EACL) que recoge este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este coste representó un incremento del 0,1% respecto al año anterior.

Lejos del 1,2% que crecieron los precios (IPC) durante el 2017. La UE nos lo está diciendo. El coste de una hora de mano de obra en España se situó en 21,2 euros en 2017, es decir, 9,1 euros por debajo de la media de los países de la eurozona o el 30% inferior.

La distancia con la media del conjunto de la Unión Europea (UE) está en 5,6 Las ventajas de recompensar el talento euros menos, es decir, el 20,9% inferior, según datos publicados hoy por la oficina de estadística comunitaria, Eurostat. Así, el coste laboral por hora en España, que recoge el resultado de la suma de los salarios y las contribuciones sociales de las empresas, se ha mantenido estable desde el año 2012, cuando se registró un coste de 21,1 euros por hora de mano de obra.

Los gastos no relacionados con el salario, como las contribuciones sociales, representaron en España el 25% del coste total de la hora trabajada, una cifra cercana a la media de la UE (24%). Hemos tenido a las mejores y más formadas generaciones de jóvenes profesionales de la historia de España.

Sin embargo, por diversas causas, entre ellas las oportunidades de mejores remuneraciones, las hemos dejado partir hacia otros destinos profesionales. Esto ha sido una dilapidación de los recursos que hemos invertido en ellas. Este fenómeno debe retrotraerse.

Creo firmemente que la economía del futuro reside en el talento que podamos recuperar y que le demos los recursos necesarios para que produzcan unos resultados en valor superiores al coste de haberlos vuelto a captar para nuestras empresas. No hay más misterios. La riqueza y el desarrollo económico de nuestro país están en las ventajas de recompensar el talento que ha emigrado más allá de nuestras fronteras.

Porque acudir a personas “baratas” no siempre es un buen negocio. En cambio el talento siempre es “multiplicador” de los resultados empresariales. Pensemos y actuemos.

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