La oportunidad del cambio
Mariano Rajoy en la cocina con Bertín Osborne cuando acudió a su programa antes de las elecciones del 20D.

El PP sigue en funciones, mientras los casos de corrupción le estallan. Ellos, empeñados en su teoría de las manzanas podridas ya no saben dónde meterse cuando acaban de disolverles el partido en Valencia

Los resultados electorales no podían ser más ajustados para que nuestros actores políticos quedasen retratados. Ha pasado ya más de un mes desde los comicios y todavía el panorama no parece despejar las incógnitas aunque sí nos está mostrando la debilidad de cada grupo que hace apenas sesenta días venía a comerse el mundo.

El Partido Popular sigue en funciones, concretamente en la de desgobernarnos, mientras los casos de corrupción le estallan por todas partes. Ellos, empeñados en su teoría de las manzanas podridas ya no saben dónde meterse cuando acaban de disolverles el partido en Valencia. Ese Presidente que sigue intentando salir indemne de todo el escándalo de corrupción arguyendo que no sabía nada, que no se enteraba de nada, y que él sigue pensando que todos sus compañeros son inocentes hasta que se demuestre lo contrario. Y pretende este señor seguir al frente del país no se sabe bien si por considerarse la más cándida paloma que es incapaz de ver ni oler la corrupción, o por ser el cancerbero que permite que le metan todos los goles, que incluso le partan la cara, y seguir poniendo la otra mejilla en lugar de reaccionar como se supone que haría cualquier “hombre de orden y de ley”. Ese Mariano que parece no enterarse de nada, que incluso nos muestra su sentido del humor cuando se deja entrevistar por Bertin, porque para eso sí tuvo tiempo -y no para debatir con el resto de candidatos-, ha sido quien, con todos sus respetos, le ha hecho un corte de mangas al ciudadano Felipe y ya de paso, al pueblo español.

Un “ni sí ni no”, ese no saber si sube o baja la escalera, esa respuesta del “hoy no seré el candidato, lo seré mañana”. Una jugada magistral, que sirve para ganar tiempo y dejar que Pedro se desgaste todo lo posible, que sigan intentando minar a Podemos con toda la porquería habida y por haber, mientras parecen olvidarse estos amigos de la estabilidad, de que precisamente esta jugada de Rajoy habrá sido muy ocurrente para el minué político, pero que según sus propias teorías no hace otra cosa más que prolongar la incertidumbre tan temida por esos inversores que esperan todos sentados en los Pirineos para poder venir corriendo a invertir sus miles de millones.


Ese Mariano que parece no enterarse de nada, que incluso nos muestra su sentido del humor cuando se deja entrevistar por Bertin, porque para eso sí tuvo tiempo


Una jugada del gallego para provocar a Sánchez, ,que en mi opinión ha pecado desde el día 21 de diciembre de medir poco sus palabras, en la misma línea que Iglesias, aunque a éste haya que darle la medalla de oro. Recién conocidos los resultados faltó tiempo para poner líneas rojas, hablar desde las alturas (aunque no hubieran asaltado los cielos) y olvidarse de lo que se supone eran los verdaderos motivos por los que habían emprendido su lucha contra la casta. En fin, todo un espectáculo el que estamos viendo este último mes en el que seguramente no pocas personas se hayan arrepentido de darles el voto.

Treinta días en los que hemos podido comprobar las grietas de las principales organizaciones que pretenden gobernarnos. Como si las campanadas hubiesen convertido el carruaje en calabaza, ahora podemos contemplar cómo los 69 diputados de Podemos eran 42 más las absorciones territoriales de otras formaciones -Compromis ya se ha desmarcado y Ada Colau ya ha montado su propio partido-; que Unidad Popular iba a recibir todas las patadas en la boca -metafóricamente hablando- de la formación morada hasta relegarles al grupo mixto; y que no iban a desaprovechar ninguna oportunidad para copar las portadas de los periódicos con cualquier excusa, manejando así la agenda política y apartando el foco de lo que pudiera mostrarles débiles. De entre todas sus jugadas, sin duda, la magistral fue tras visitar al Jefe de Estado: ese momento en que Pablo, rodeado de una suerte de pandilla que le acompaña a casi todas partes, al más puro estilo John Travolta, como si fueran a echarse a bailar al unísono, aparece para presentar su propuesta de gobierno.

Presenta casi al detalle el cuadro de mandos donde deja para sí la Vicepresidencia de Gobierno, bajo mandato de Pedro Sánchez, siendo justo lo que había dicho meses antes que jamás aceptaría. Ver para creer. Mientras Pedro Sánchez se reunía con Ciudadano Felipe, y éste era el mensajero entre estos supuestos republicanos, Coleta Morada lanzaba un órdago sin haberlo consultado absolutamente con nadie: ni con los socialistas, ni con izquierda unida, ni muchísimo menos con sus compañeros de partido. Todo un alarde de coherencia democrática y puesta en marcha de la nueva política. Es para estar contentos con los avances demostrados, la verdad. Porque ellos que aparecieron para darle el poder al demos, que surgieron de la indignación ante un sistema que le daba la espalda al pueblo, que quería terminar con los privilegios de la casta, que venía a darle voz a los de abajo para quitar del medio de una vez por todas a los de arriba, que venían a recordarle a los socialistas lo que era socialismo, a los sindicalistas lo que era la lucha obrera, a las mujeres lo que es feminismo, a los ecologistas lo que es ecologismo…. ellos han sido los que se han pasado por el aro a sus propios círculos, a su propia democracia interna, a los de abajo -cuando sus cuentas bancarias les sitúan ya con los de arriba-, que cuando tienen la oportunidad de formar gobierno progresista que saque del poder a los corruptos del partido popular lo primero que ponen sobre la mesa son medidas muy lejanas a la dación en pago, a la renta básica universal, al reparto de la riqueza.

Por su parte, el PSOE está viendo aparecer a todos sus fantasmas, como si del cuento de Dickens se tratase. La militancia que queda ya no sabe dónde esconderse para dejar de ver el espectáculo de Corcuera, Felipe, Leguina y compañía. Cada cual con su esperpento, y en definitiva todos entonando la canción del miedo y del terror que les produce ver a lo lejos algo que pueda sonar a izquierda. Porque no les preocupa la falta de coherencia de Iglesias, no. Lo que les preocupa es su relación con Venezuela, con Irán. Lo que les alerta es que quieran terminar con el PSOE; como si en su día el PSOE (repito en “SU” día, refiriéndome a aquél en el que estos señores eran lo más progre de España) no hubiera recibido visitas y financiación de dudosa procedencia. Como si en su día la derecha no atacase al de la chaqueta de pana de ser un comunista peligroso. De ser un independentista, incluso. Después de todo aquello ya sabemos que nada de nada. Pero precisamente lo que ilusionó a mucha gente en este país, que fue precisamente la que votó al PSOE, fue la enorme diferencia de aquél sevillano con todo lo que conocían: la frescura y la fuerza de sus palabras. Y por qué no: para muchos, el carisma de Felipe era precisamente conseguir cabrear tantísimo a los fachas trasnochados. Pues precisamente eso es lo que ahora está provocando el propio Felipe con su odio visceral hacia Iglesias. Simplemente por su antipatía está engordando la saca de los votos de Podemos. Puede que sea lo que pretende, pues en su hoja de ruta desde hace años, desde mi punto de vista (y no soy la única), está la defunción del PSOE. Quién sabe si darle alas a la formación morada entra dentro de sus cálculos.

​Sea como fuere, el PSOE está rasgándose por todas partes: de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha. Mientras los barones ponen por encima de los intereses del pueblo los del propio partido, pues saben que cuanto más cerca se pongan de Podemos más peligro corren; Pedro Sánchez hará lo que sea para llegar a Moncloa. Al Secretario General del PSOE poco le importa ser de izquierda o de centro, porque lo importante para él es cazar ratones. Su objetivo es conseguir hacer gobierno con podemos y que Rivera no lo bloquee, o viceversa. Cualquiera de las dos opciones dejarían las manos libres lejos de independentistas que tanto temen los del psoe, y pondrían a Begoña (la mujer de Pedro) de primera dama en Moncloa. ​


Un as en la manga de Pedro: consultará a la militancia sobre los pactos de gobierno


Del Comité Federal de ayer, un as en la manga de Pedro: consultará a la militancia sobre los pactos de gobierno. Puestos a hacer demagogia este chico es imparable. Nadie puede negarse so pena de ser acusado de no respetar la soberanía de los afiliados. Sin embargo, aún no hemos escuchado el proceso para realizar esa consulta; no se habla de las garantías necesarias para saber de manera fehaciente que la consulta es limpia, sin doblez, que se cuenta con un proceso ético y riguroso (no como el utilizado para elegir al propio Pedro Sánchez), y que de verdad asuma la decisión de la militancia. Como todo esto dudo mucho que se dé, permítanme pensar que esto no es más que la jugada maestra que le quedaba por dar a Sánchez, donde va a disfrazar de democrática la decisión que él mismo no se atreva a defender por miedo a que le corten la cabeza. Todo apunta entre Albert y Pablo, y la responsabilidad de la decisión se dejará en manos de ese mágico baúl de la quinta planta en el que en el último minuto aparecían avales, y donde esta vez, aparecerán apoyos para los morados o naranjas.

Tanto jaleo cuando debería resultar mucho más sencillo recordar que la mayoría de España no quiere más ladrones utilizando el dinero público para llenar sus cuentas en Suiza. Que queremos un gobierno de partidos que defiendan nuestra educación, nuestra sanidad, nuestras pensiones; que garanticen un empleo digno, que nos defiendan cuando nos quieran echar de nuestras casas; que apueste por energías renovables y por un nuevo sistema productivo; por información objetiva y de calidad; por la defensa del medio ambiente; por la igualdad de la mujer; por el fin de la violencia en cualquier ámbito y sobre todo el que sufren las mujeres. Un gobierno que plante cara a la Troika. Que mejore nuestra capacidad adquisitiva. Que vuelva a situar a nuestro País en la vanguardia internacional en la defensa de derechos sociales, en I+D+I. Y de paso, un país que se atreva a ser republicano.

Beatriz Talegón, exmilitante del PSOE, es presidenta de Foro Ético y miembro de Somos Izquierda

En Twitter es @BeatrizTalegon

Fuente: http://www.elplural.com/

Agradecer a Beatriz Talegón su autorización para poder compartir en este espacio su opinión. Gracias

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