Horas tensas
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¡Mamá lo han hecho, la han declarado, tengo miedo¡

En mi hogar ayer fue un día triste, incierto, con la misma sensación de impotencia ante un secuestro que llevamos padeciendo desde hace meses, y que chocaba con la alegría en la plaza San Jaume de Barcelona, por supuesto no compartida por y los míos.

Para mi pena la única persona que parecía entender mi estado de ánimo fue el Presidente Rajoy, que no es santo de mi devoción, pero que fue el único que hablo a las miles de personas como yo, que nos sentíamos con las mismas sensaciones de pena.

No he oído en ningún momento durante todos estos días que ha durado este lamentable “procés” al President, vicepresident u otros consellers de La Generalitat, palabras para los miles, millones de catalanes que no estamos de acuerdo y no compartimos sus ideas políticas.

Se nos ha ignorado, marginado, insultado, en nuestra tierra SI NUESTRA TIERRA , bien alto y bien fuerte que estamos aquí silenciados sin derechos a ser tenidos en cuenta.

Por eso ayer fue un día triste. Por un lado por esa sensación de secuestro y por otra por ser castigados con medidas que ya veremos hasta donde nos llevan.

Ayer devorando noticias, intranquila durante las horas de estos días que han convertido mi vida en una tensión constante que me llevan a un hoy incierto, temerosa ante lo que nos depara las próximas horas y la alegría que otros sienten y demuestran no hace más que hacerme sentir una inmensa pena por lo que han convertido, entre unos y otros, a esta sociedad que no tenía problemas de mezclarse y convivir aunque sus ideas políticas fueran distintas.

Sociedad que acogía con los brazos abiertos a refugiados de otros países que huyen de guerras injustas, pero que ante una fractura en su propia casa por ideas políticas, se ha agrandado hasta separarnos y llevarnos a este presente. Los que no somos separatistas no somos catalanes y mal vistos y menos importantes y no tenidos en cuenta como las personas refugiadas, y algunos han de oírse comentarios como “vete a tu tierra”, “ya estoy en mi tierra” una vergüenza, un gran dolor.

Y ahora qué?, aunque todo vuelva a la normalidad como dice el Sr. Rajoy, será duro, violento y lento, que pasa con los que estamos aquí, catalanes de ideologías diferentes, como vamos a lidiar con toda esta fractura social y hablo de todo el conjunto de una u otra ideología.

Que consecuencias traerá el abandono de muchas empresas con miles de trabajadores pendientes sus trabajos de un hilo. ¿Tal vez tengan que emigrar a otra región?, para que habrá servido entonces este “procés”.

Ya dije en mi anterior artículo que yo estoy convencida de que quién mueve los hilos de lo que está ocurriendo, está por encima de todos los protagonistas de esta trágica opereta, no es ni catalán, ni español, ni europeo, y desde luego lo que menos les preocupa es nuestro bienestar, nuestro futuro, nuestras ideas, nuestra convivencia y nuestra seguridad, ya lo han hecho en otros países este es uno más y sus experimentos para llevar a cabo sus planes siempre parece funcionarles tarde o temprano. Y aquí cada uno que razone y saque conclusiones viendo el panorama mundial de los últimos años, el que quiera seguir creyendo otras teorías más territoriales es libre y con su derecho de hacerlo. La frase “no te enteras de la verdad” la he oido ya demasiado y yo la traslado a mi interlocutor cuando me la dicen.

Ahora nos toca seguir aquí esperando los acontecimientos que se vayan produciendo, calmando y protegiendo a nuestros seres más queridos y deseando que las aguas vuelvan a ser claras , transparentes y no se tiñan por odios que sólo nos traen más dolor y separación.

AYSHA

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