Habemus regeneración

El partido del gobierno por fin se ha sumado a la regeneración. Atento a como está a los deseos de la gente, por gente se entiende a todos aquellos que forman el vulgo: que malgastan las ayudas en televisores de plasma, que exigen sin pudor medicación para los enfermos de hepatitis C, que se alteran cuando cierran en verano los comedores escolares, sin entender que el problema de muchos niños no es la malnutrición, sino la obesidad, a toda esta gente que han sido ninguneados una y otra vez por el gobierno, que han sido ignoradas sus penalidades, algunas tan flagrantemente injustas que harían ruborizarse a cualquiera, a todos ellos les digo que esto se acabó, forma parte del pasado, el PP ha dejado la falta de empatía y su poco interés por el sufrimiento de los más débiles atrás, ha entendido que no puede gobernar para unos pocos, para los que más tienen ha entendido por fin lo que la gente en la calle quería decir cuando pedía cambios.

Sí, el PP es un partido nuevo, sus integrantes se han quitado la corbata e incluso los más progresistas la chaqueta y las mujeres lucen atuendos informales, y como cualquier cambio profundo que se precie, su tótem, el que representa al grupo ha cambiado. Aleluya! El PP cual edificio en ruinas con graves daños estructurales ha decidido lo más lógico: arreglar la fachada, pintar los balcones y llenarlos de geranios. Los daños estructurales llámense goteras/corrupción no se arreglan, pero se maquillan.¿ Somos los ciudadanos/vecinos estúpidos? ¿es capaz la pintura de la fachada impedir que veamos la decrepitud del edificio? ¿impedirá eso su deterioro?Seguramente no, así que de todo esto a parte de un logo nuevo podemos extraer lo siguiente; el PP sigue pensando que somos tontos, o poco listos, o bien, o también, que son incapaces de elaborar un cambio genuino. Por último y no menos importante que Mariano Rajoy no sería un buen presidente de escalera, suerte que se ha dedicado a otra cosa… o no..

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