El gran otro de la justicia o de los daños de la Manada

La ley estipula y es estipulada a su vez en un conjunto de procedimientos, que bien podrían traducirse como la metáfora de un laberinto, símil al cretense, en donde los victimarios son conducidos a tal lugar para ser victimizados y en el caso de que los procedimientos, mecanismos o fallos, fallen para tal cometido (es decir para hacer justicia institucional, sometiendo al victimario) que todos los observadores o ciudadanos parte, lo único que reclamen es la sed de justicia (maridada de venganza y ejemplaridad) para que todo el transgreda la ley, tenga como destino único el laberinto, y sí en tal transgresión, lastimó, daño o mató, debe ser cruelmente vejada por el minotauro (por otra parte no existe casi otra posibilidad una vez dentro del laberinto).