Elsy Jacobs (1933-1998) nació en Garnich, Luxemburgo, en el seno de una familia numerosa dedicada a sus tierras y repleta de ciclistas. Varios de sus hermanos (Roger, Raymond, Edmond…) lo fueron, alcanzando diferentes éxitos.

Durante su juventud, Elsy Jacobs entrenó a menudo con sus hermanos, pero no pudo participar en carreras disputadas en Luxemburgo por su condición de mujer.

En esa misma etapa, sin embargo, Jacobs sí pudo competir en países como Francia y Bélgica. En Francia, por ejemplo, corrió para un equipo del país con licencia francesa.

En 1958, tras muchos debates y opiniones encontradas, la Unión Ciclista Internacional (UCI), es decir la federación internacional de ciclismo, admitió el Campeonato Mundial femenino de ruta, esencialmente por el apoyo al mismo de Francia, Gran Bretaña, Bélgica y la URSS.

La UCI organizó en ese año el primer mundial femenino, en ruta y solo para la categoría amateur, ya que no existía ciclismo profesional femenino.

Elsy Jacobs aprovechó la oportunidad para vengarse de aquellos que no creían en el ciclismo y el deporte femenino, que no le habían permitido competir en su país y que también intentaron que no se disputase el mundial.

El 30 de agosto de 1958, así pues, se celebró en Reims (Francia) el primer Campeonato Mundial de ciclismo femenino. Y Elsy Jacobs, tras dar tres vueltas al circuito de 20 km que tenía la prueba, cruzó la meta en primera posición por delante de las soviéticas Tamara Novikova y Maria Lukshina, convirtiéndose en la primera Campeona Mundial de la historia del ciclismo femenino y del ciclismo femenino en ruta. La Subcampeona del Mundo Tamara Novikova había sido hasta el año anterior la plusmarquista mundial de la hora.

Pero el éxito no se detuvo. Pocos meses después, en noviembre de 1958, Elsy Jacobs remató su gesta del mundial en ruta, al batir el día 9 de ese mes en el mítico Velódromo Vigorelli de Milán el récord mundial de la hora.

Con niebla y frío, la entonces flamante Campeona Mundial de ciclismo superó el récord mundial anterior y dejó la plusmarca en 41,347 km, récord que solo pudo ser batido catorce años después por la italiana Maria Cressari en la altitud de México.

Después de las gestas de Jacobs, la federación de ciclismo de Luxemburgo cambió su postura y empezó a organizar pruebas de ciclismo femenino. La carrera deportiva de Elsy Jacobs, por su parte, prosiguió con nuevos y destacadísimos éxitos.

En 1959, en el mundial de ciclismo disputado en Ámsterdam (Países Bajos), Jacobs se proclamó Subcampeona del Mundo en la modalidad de persecución individual, por detrás de la británica Beryl Burton y por delante de la soviética Ludmilla Kotchetova.

En 1961, en el mundial disputado en Berna (Suiza), Jacobs logró la medalla de bronce en la prueba de ruta, especialidad en la que había alcanzado el título mundial tres años antes, en 1958. Por delante suyo, cruzaron la meta la belga Yvonne Reynders y, de nuevo, la británica Beryl Burton.

Desde 1959 hasta 1974, Jacobs ganó todos los campeonatos nacionales de ciclismo en ruta de Luxemburgo, con la única excepción del disputado en 1969. En 1966 y 1968, rozó una nueva medalla de bronce en el mundial en ruta, quedando cuarta en ambas ocasiones.

En 1974, la campeona contaba con 41 años y no fue inscrita en el mundial por la federación de Luxemburgo. Los responsables federativos alegaron «problemas de dinero» y Jacobs rechazó las explicaciones, marchando a vivir a Francia y adquiriendo la nacionalidad francesa. La vieja disputa con la federación que no creía en el deporte femenino en los años cincuenta reapareció.

Al cabo de un tiempo, junto a su esposo, Jacobs se estableció definitivamente en la Bretaña y entrenó a un equipo juvenil hasta el año 1996.

En 1998, la campeona Elsy Jacobs murió en Guémené-sur-Scorff, en la Bretaña, a los 64 años de edad. Su muerte causó una gran conmoción en el mundo del ciclismo y del deporte en general.

Desde el año 2008, en Luxemburgo, se organiza una carrera por etapas que lleva su nombre a modo de homenaje póstumo. Esa carrera, el Festival Elsy Jacobs, cuenta en su palmarés con algunas ciclistas de renombre que han conseguido títulos mundiales u olímpicos como Emma Pooley, Marianne Vos, Anna van der Breggen, Christine Majerus, Letizia Paternoster, Lisa Brennauer o Marta Bastianelli. Algo le deben todas ellas a la pionera Jacobs.

En 2011, también se inauguró una placa dedicada a Elsy Jacobs, obra de la destacada escultora luxemburguesa Yvette Gastauer-Claire, en el Parque Municipal de la ciudad de Luxemburgo.

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Columnista y articulista en medios digitales nacionales e internacionales

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