El imperio de la pederastia

La mayor parte de este artículo trata sobre la permisividad del delito de la pederastia. Su silenciamiento, su falta de castigo, su encubrimiento, la complicidad de muchos y su negativa a colaborar con la justicia, la convierte en una práctica internacional legitimada estructuralmente por las múltiples jerarquías institucionales y religiosas de todo el mundo en todos sus niveles y a través de una cadena de ocultamiento que va desde la más alta autoridad hasta los delincuentes pederastas de la calle, pasando por los eslabones intermedios de cada círculo del poder. Todas ellas confluyendo en la más alta jerarquía planetaria, a la que hacía alusión en mi artículo anterior, que al parecer nada ha evolucionado desde tiempos inmemoriales en relación a sus perversos métodos rituales de control y dominación, que simplemente han modernizado a través de la ciencia y las tecnologías.

Aviso de antemano que el contenido de este escrito puede herir la sensibilidad de algunas personas, pero también he de decir que al finalizar la serie de escritos que comencé con el artículo de la semana pasada, explicaré sintéticamente una posible solución definitiva en lo que he venido llamando el Desenlace Final. En cuanto a la inconmensurable lacra social de la pederastia, puedo anticipar que la gran mayoría de los perpetradores de estos delitos, sobre todo al más alto nivel del poder, también fueron víctimas infantiles de abuso y violación sexual, según ciertos testimonios que más adelante desvelaré.

Para mí, los niños en general representan la máxima pureza, inocencia y fragilidad del colectivo humano. Por eso son presa fácil y objetivos prioritarios para ciertas personas y colectivos malintencionados. Todos los que leemos esto, fuimos niños alguna vez y, en muchos casos, también somos padres con hijos pequeños o que ya han abandonado la infancia y, por tanto, sabemos lo que significa esta crucial etapa en la vida de cualquier ser humano. No es casualidad que los que ostentan el poder omnímodo del planeta, a los que en mi artículo anterior denominé la élite oculta o los amos provisionales del mundo, sigan practicando ciertos ritos de sexo y sangre, sobre todo con niños e incluso bebés, para mantener su status quo. Como más adelante demostraré, se trata de una práctica ancestral que poco o nada ha cambiado desde tiempos remotos. Ni tampoco es casualidad que las horrendas prácticas pederastas se hayan extendido desde dicha élite hacia todos los estamentos institucionales de cualquier nación, región y localidad, llegando incluso a contaminarse muchas familias mediante su práctica incestuosa. Pero antes de explicar el por qué y para qué los padres de familia de la élite oculta practican el incesto con sus hijos, voy a referirme a un famoso caso de crímenes pederastas de dimensiones europeas con repercusión mediática mundial: el caso de Marc Dutroux.

Cuando a principios de 2018 empecé a investigar sobre los casos del “Bar España” en Castellón y de las “niñas de Alcasser” en Valencia, para usarlos como argumentos de mi artículo “¿Nos gobiernan mentes psicópatas?”, me encontré en múltiples ocasiones con el renombrado “caso de Marc Dutroux” de Bélgica. Por tal motivo, adquirí dos libros relacionados con el caso: “Los cazadores de niños” del periodista alemán Dirk Schümer y “Yo tenía doce años, cogí mi bici y me fui al colegio…” de Sabine Dardenne, una de las dos víctimas encontradas con vida en un zulo de la vivienda de Marc Dutroux a los pocos días de ser detenido. Ambos libros, aparte de variada información obtenida a través de internet, me han dado una excelente perspectiva acerca de este caso que en 1996 conmocionó a Bélgica entera y a buena parte del mundo.

Según Dirk Schümer, “el 13 de agosto de 1996 fue detenido Marc Dutroux, de 39 años de edad, en Valonia (Bélgica). Tras varios días de interrogatorio reconoció ser el responsable del secuestro de varias niñas.” Según Dirk menciona en su libro, en dos de las numerosas propiedades de Dutroux se encontraron cuatro niñas enterradas. Con la detención de este hombre dio comienzo un drama que perturbó a todo el país y precipitó una grave crisis institucional y gubernamental que, temporalmente, desvió la atención internacional hacia la situación de Bélgica. Al parecer, debido a múltiples investigaciones y diversas fuentes de información, se barajó la posibilidad de la existencia de una red internacional de pederastia de la que Marc Dutroux no era más que un pequeño engranaje, pudiendo estar implicadas en el funcionamiento o encubrimiento de dicha red altas personalidades del mundo político, judicial y policial de Bélgica.

El imperio de la pederastia
Marc Dutroux

Al tercer día de la detención de Dutroux, éste condujo a la policía hasta su casa que poco antes fue revisada minuciosamente sin éxito, revelando la existencia de una puerta secreta detrás de un armario en el sótano. Cuando ésta se abrió aparecieron sobre dos camastros en un pequeño zulo dos niñas semidesnudas completamente aterrorizadas, Laeticia Delhez de 14 años y Sabine Dardenne de 12. La primera llevaba solo 5 días secuestrada y la segunda 80. Aquel día, las fotografías de las dos niñas en ropa interior, conducidas entre lágrimas al exterior, dieron la vuelta al mundo. “La presencia de estas niñas en el sótano ponía en evidencia que estos criminales (fueron arrestadas tres personas más y un cuarto colaborador fue encontrado muerto) capturaban niños por todo el país y eran capaces de mantenerlos prisioneros durante largo tiempo… La sistemática de su procedimiento y el zulo construido profesionalmente indicaban la existencia de una red criminal de pederastia y pornografía infantil”. Tres días después, en uno de los terrenos que Dutroux poseía (en numerosas ocasiones se le veía trabajar con excavadoras en dichos lugares donde, al parecer, construía zulos de distintos tamaños con pasadizos secretos), la policía encontró los cadáveres de Julie Lejeune y Mélissa Russo, las dos niñas de 7 años desaparecidas en julio de 1995 en los alrededores de Lieja. Dutroux declaró haber mantenido a las niñas prisioneras en su casa durante meses.

A medida que estos hechos iban saliendo a la luz fueron detenidas tres personas más como presuntos coautores y colaboradores, entre ellas la esposa de Dutroux, Michelle Martin. Semanas más tarde, tras numerosas excavaciones en las propiedades de Dutroux, se descubrieron otros cadáveres de otras dos niñas enterradas a seis metros de profundidad, An Marchal y Eefje Lambrecks, junto al cadáver de otro presunto colaborador de Marc Dutroux. Al parecer, éste mentía reiteradamete a la policía diciendo, en relación a estas niñas antes de que fuesen encontradas, que las vendió a un burdel eslovaco con la intervención de un intermediario de la Alemania del Este. Dicha declaración fue creíble, toda vez que se demostró que él viajó con cierta regularidad a Eslovaquia en los dos últimos años, declarando incluso que había traído niños de allí como mano de obra para sus distintas propiedades. En todo caso, parece que poco después de cada secuestro solía recibir transferencias de grandes cantidades de dinero. ¿Quiénes estaban detrás? Esto, según el periodista alemán, Dirk Schümer, nunca saldría a la luz.

También fue emergiendo a la opinión pública el hecho de que Dutroux ya contaba con un amplio historial penal y que no debería haber salido de la cárcel en 1992. En 1988 le condenaron a 13 años y seis meses de prisión por secuestro y violación de cinco niñas. Y a su mujer a 5 años por cómplice. En realidad, Dutroux no llegó a cumplir ni un tercio de la condena total puesto que en 1992 él y su mujer fueron puestos en libertad gracias a un dictamen psicológico que les permitió incluso conseguir una pensión de invalidez a pesar de que no hubiesen trabajado o cotizado nunca. Esto permitiría que, a partir de entonces, Marc Dutroux perfeccionara su carrera criminal y teniendo mucho cuidado a partir de entonces de que cada niño o niña que pasara por sus manos nunca recobrara la libertad. Todo ello, sin levantar sospechas entre sus vecinos puesto que de manera muy consecutiva Michelle, su mujer, dio a luz a tres hijos, con lo cual aparentaban ser una familia normal. Cabe destacar que la dirección penitenciaria del centro donde estuvo recluido Dutroux se pronunció en contra de la reducción de la condena, pero nada pudo hacer ante el dictamen decisivo que llegó de manos del entonces ministro de justicia belga, Melchior Wathelet.

Después de conocerse públicamente en Bélgica este trato de favor del ministro hacia el pederasta asesino, a finales de agosto de 1996 las multitudes se congregaron frente a las dependencias judiciales de todo el país y, sobre todo, los padres de las cuatro niñas encontradas muertas hasta ese momento junto con otros padres de hijos también desaparecidos que sospechaban o temían que hubiesen corrido la misma suerte. Antes de que se supiese nada de todo esto y según explica Dirk Schümer: “Pocos días después de la liberación de las niñas ya estaba en boca de todos que un anónimo e influyente círculo había protegido a Dutroux. Se creyó que sus crímenes eran parte de un entramado económico encubierto, y quizás alimentado, por autoridades corruptas y un gobierno negligente”.

Tras 8 años de investigación y cientos de miles de folios en el sumario judicial, en Julio de 2004 Marc Dutroux fue condenado a cadena perpetua. Su mujer a 30 años de cárcel, Lelievre (quien ayudaba en los secuestros) a 25 años y Nihoul (quien supuestamente intermediaba con la red mafiosa y con los contactos de la cúpula del poder político y judicial belga con quienes se codeaba) solo a 5 años de prisión. Este último, a ojos del jurado, no tuvo nada que ver con ninguna red mafiosa, pues lo consideraron un caso de crímenes cometidos por un “grupo aislado”. El quinto implicado, Mikhail Diakostavrianos, fue encontrado muerto y enterrado junto a An Marchal y Eefje Lambrecks. En cuanto al fiscal Bourlet y el juez de instrucción Connerotte, que tanto trabajaron para descubrir y atrapar a Dutroux, fueron apartados del caso meses más tarde de iniciada su instrucción en 1996.

Paralelamente pude encontrar en el libro “El mayor secreto de David Icke lo siguiente: “El anillo de homicidio pederasta que salió a la luz en Bélgica en 1996 no es sino una parte de la red satánica que opera en y desde ese país. Fue organizada por Marc Dutroux, que está conectado a la orden satánica de Abrasax con sede en Forchies-la-Marche, cerca de Charleroi y del Castillo de la Oscuridad, lugar donde Michel Nihoul organizaba las orgías para la jueces, políticos, abogados y policías”.

Por otra parte, he querido conocer en profundidad el punto de vista de una de las víctimas de Marc Dutroux y sus colaboradores leyendo el duro testimonio que, con 21 años de edad, publicó la valiente Sabine Dardenne, que durante 80 días estuvo esclavizada sexualmente por el llamado “monstruo” de Bélgica. En la contraportada de su libro Yo tenía doce años, cogí mi bici y me fui al colegio…” aparece lo siguiente: “Si he tenido el valor de reconstruir este calvario, es sobre todo para que ningún juez vuelva a liberar a un pedófilo por buena conducta en mitad o antes de finalizar su pena y sin ningún tipo de precauciones”.

El imperio de la pederastia

Según explica Sabine, en cuanto Dutroux y Lelievre la capturaron el 28 de mayo de 1996 cuando iba al colegio en bici, la drogaron con una pastilla. Una vez llegó a su destino, Dutroux comenzó a manipularla mentalmente, sin violencia física, de tal manera que consiguió meterle muchísimo miedo con historias atroces, que eficazmente impidieron que ella ni siquiera intentara escapar durante los 80 días siguientes. Al parecer dominaba la manipulación mental de sus víctimas a la perfección: “Ni siquiera se me ocurrió que pudiera estar secuestrada. El lavado de cerebro se hizo muy bien, muy rápido, desde el primer día. Me lo creí todo. Ese hombre era mi salvador. Había conseguido que me creyera un guion diabólico según el cual me había liberado a tiempo de las garras de otro monstruo. Para no morir, debía obedecer a este desconocido, hacer todo lo que él quisiera y aceptar que me tocara a su antojo”.

La historia de Sabine es al mismo tiempo desgarradora y sorprendente puesto que con su valiente testimonio demuestra ser una persona muy enérgica y de una gran inteligencia, incluso de niña mientras duró su cautiverio con tan solo 12 años de edad. Además, explica muy bien cómo fue reponiéndose del trauma y cómo creció y maduró en los años siguientes hasta la llegada del juicio ocho años después. Como anécdota sobre su carácter, el día que fue liberada, mientras esperaba en la comisaría a sus padres y con gran sorpresa para los policías allí presentes, Sabine se sintió tan enojada cuando descubrió la gran mentira y manipulación en la que vivió, que quiso ir a la celda de Dutroux para mirarlo a la cara y soltarle todo lo que sentía por su culpa. Pero los policías no la dejaron, así que, como cuenta ella, tendría que esperar ocho años para poder hacerlo.

Sabine explica algo precioso cuando descubrió el amor de pareja por primera vez: “Algún día tenía que enamorarme como las demás chicas. Lo necesitaba y a la vez me daba miedo. El amor es importante, sobre todo a los 17 años. Mi novio conocía mi pasado, igual que todo el mundo, pero casi nunca hablábamos de ello. Hacer el amor sería la primera vez para ambos, para mí por el amor y para él por la experiencia. Yo fui la primera en hablarle sobre mis temores. Y finalmente, salió bien. Sólo el verdadero amor podía liberarme de mis fantasmas del pasado. No era el tipo de relación que fuera a durar toda la vida, pero por desgracia entonces así me lo creí y me llevé mi primer desengaño amoroso. ¡Al menos fue una historia de amor de principio a fin… y voluntaria! El psicópata ese, sí que no sabe lo que es el amor, ni siquiera que existe.

Hay un momento crucial en la parte final del libro, durante la celebración del juicio, cuando Sabine le pregunta a Dutroux, mirándole a los ojos, el motivo de por qué no la llegó a asesinar como a las demás. Dutroux, cabizbajo y mirando sus apuntes, le respondió que tenía que haberla entregado a la red de prostitución de Nihoul (el que tenía buenos contactos a nivel político y judicial pero que fue condenado tan solo a 5 años por delitos menores) pero finalmente no pudo hacerlo porque se encariñó de ella. A lo que Sabine le respondió “O sea, ¿entonces le tengo que dar las gracias por salvarme la vida?… Pensé que había sido solo para colmar el vacío dejado por Julie y Melissa (las dos niñas predecesoras encontradas muertas)”.

A mi modo de ver, lo que hace tan especial este caso dentro del mundo de la pederastia organizada es que se trata únicamente de la punta del iceberg que, como dije al principio, nos señala la existencia de un problema estructural muy extendido dentro de las instituciones nacionales e internacionales de todo el mundo, con una clara obstrucción y encubrimiento por parte de los estamentos policiales, judiciales y políticos, sobre todo cuando hay altas personalidades que parecen estar implicadas. Además, estos sucios asuntos suelen estar conectados en muchos casos con el abuso de menores en los centros de acogida tutelados por la administración y, también, con la continua desaparición de niños para usos diversos como pudieran ser la prostitución de menores y la pornografía infantil, sin olvidar otros posibles fines (con mucha mayor incidencia en los países del Sur) como son la esclavitud infantil, el tráfico de órganos o los horrendos finales de algunos niños que mueren torturados mientras son grabados en los vídeos snuff  o mediante sacrificios rituales de sexo y sangre.

El imperio de la pederastia

En el libro “Los cazadores de niños” aparece lo siguiente: “Tal y como venían advirtiendo desde hacía tiempo los criminólogos, la industria pornográfica se había convertido en una actividad profesionalizada, que llegaba incluso a cometer atroces asesinatos de niños pequeños, con beneficios millonarios”. Esto mismo, lo he escuchado de unas declaraciones del famoso criminólogo español Juan Ignacio Blanco en relación a los posibles vídeos snuff del crimen de las niñas de Alcasser, llegando a declarar también que existe una intrincada red internacional de agencias de acogida y adopción de niños huérfanos, abandonados, vendidos o robados, controlada por unos pocos y perversos pederastas muy poderosos.

Ahora pasaré a copiar brevemente unas pocas noticias, de las muchísimas que hay, acerca de la progresiva despenalización y fomento encubierto de la pedofilia (sentimiento de atracción sexual de adultos hacia los niños) y la pederastia (el abuso sexual y la violación de niños cometidos por adultos).

En agosto-2018 se promulgó una ley federal sobre delitos sexuales por la Asamblea Nacional de Francia donde no se fija una edad mínima de consentimiento, lo que significa que los adultos que tienen relaciones sexuales con niños no serán procesados ​​por violación si la víctima no puede probar la “violencia, amenaza, coacción o sorpresa”.

Se estima que en más de 50 estados de EEUU, donde está legalizado el matrimonio de adultos con niños (principalmente niñas), existen unos 240.000 matrimonios de este tipo. Según se desprende de la información que he consultado, estos matrimonios normalmente se realizan sin el consentimiento libre del menor y con intereses económicos muy elevados de por medio. Existen niñas de menos de 12 años casadas con hombres adultos en muchos estados, con antecedentes previos de abuso sexual.

Como es de suponer, existen otros muchos países donde el matrimonio con menores también es legal debido a que el movimiento activista pedófilo va ganando terreno poco a poco en todo el mundo para ir logrando su progresiva despenalización y legalización. Este “movimiento del amor hacia los niños” es un movimiento social que abarca una variedad amplia de opiniones y aboga por la aceptación social de la atracción romántica y sexual de los adultos hacia los niños siendo su principal objetivo: “la derogación de las leyes de edad de consentimiento, a efectos de eliminar de la legislación el uso de la edad como un criterio válido para identificar el abuso sexual infantil o, como una medida provisoria, la disminución progresiva de esa edad”.

Por otro lado, el lobby de la ideología de género está consiguiendo modificar los planes educativos de muchos países, introduciendo contenidos nuevos acerca de la hipersexualización de los niños, con gran influencia de los poderosos colectivos feministas o de LGTB que, con el pretexto de la denominada “emancipación sexual”, pretenden sexualizar la infancia para legitimar la maduración precoz. En el caso de España, para el curso 2019-2020, está previsto que se incluya la nueva asignatura de valores cívicos (en lugar de valores éticos) con este tipo de contenidos. Publicitariamente hablando, también se están convirtiendo a los niños (sobre todo niñas) en mercancías sexuales, puesto que cada vez se usan más para vender productos de moda no solo a la población infantil, sino también a la adulta. Hoy día, resulta muy difícil ver en cualquier patio de recreo a niños jugando a la comba, a la cinta elástica, al pilla pilla o al teje, más bien vemos corros de niñas que hablan de su Instagram, de manicura, del nuevo kit de maquillaje, de sus vestidos y complementos o de sus bolsos. Esto, entre otras causas (p.ej: las hormonas presentes en muchos alimentos, las redes sociales, el cine, series de TV…), está consiguiendo que los deseos sexuales de los niños y las relaciones precoces entre adolescentes vayan acercándolos a los deseosos adultos pedófilos y pederastas. Desde luego, un paso más hacia la total despenalización de la pederastia y la global legalización de los matrimonios entre adultos y niños, sin límite de edad, en los países que aún no los contemplan. Al menos esa parece ser su pretensión.

El imperio de la pederastia

Como contrapartida a lo anterior existe un movimiento antipedófilo a nivel internacional liderado por Anomymous (una red de grupos de “hacktivistas” que operan a nivel mundial para luchar contra los delitos y abusos del poder). En España existe un grupo de Anonymous antipedofilia sobre el que Sin Filtros, un periódico digital audiovisual, hizo un excelente reportaje en diciembre de 2017 titulado “Anonymous: Operación Sombra”.

Por otra parte, en España es muy conocido el reciente caso de la conversación entre la ministra de Justicia, Dolores Delgado, y el entonces comisario del Cuerpo Nacional de Policía, José Villarejo, donde hablaban sobre los jueces y fiscales españoles que viajaron gratis a Cartagena de Indias (Colombia) entre 2008 y 2009 con motivo de una docena de seminarios y talleres, y que  terminaron con menores de edad. Siendo entonces, Dolores Delgado, Fiscal de la Audiencia Nacional y estando en conocimiento de tales delitos, no denunció tales hechos y a día de hoy ¡¡sigue siendo ministra del Gobierno de España!!

En cuanto a la corrupción de menores, la pederastia y la pornografía infantil en España, tenemos un abogado asturiano muy valiente que lleva más de 5 años defendiendo a numerosas víctimas de tales delitos, la mayoría de un único y presunto autor, Kote Cabezudo, al parecer muy bien relacionado con las altas esferas del poder. Gracias al famoso vídeo-denuncia de Mario Díez, que se hizo viral en marzo-2018, consiguió que Kote Cabezudo fuera a prisión preventiva después de 5 años intentándolo. En dicho vídeo-denuncia dijo que “detrás de todo esto también hay políticos, banqueros, jueces y empresarios de inmenso poder que participan en este tipo de delitos desde hace décadas”. Por tal motivo, Mario Díez ha creado la Asociación Justicia Poética (de tan solo 34 socios que había en junio de 2018, cuando yo me di de alta, ahora hay más de 2.000) desde la que se promueven acciones judiciales para seguir defendiendo a más víctimas por tales delitos y también para destapar los numerosos y gravísimos casos de corrupción del sistema judicial, policial y político español en relación a la pederastia, principalmente. El mes de septiembre pasado tuve la oportunidad de publicar una entrevista que le hice a Mario sobre su magnífico libro “Yo Soy Dios” y que os recomiendo leer, pues contiene grandes mensajes de autoempoderamiento personal basados en sus experiencias.

Como estoy muy sensibilizado con las causas que persigue Mario Díez y deseo apoyarle al máximo en su trabajo, os comento también que el pasado 22 de noviembre publicó un corto vídeo en youtube con una grabación de un audio donde, según dice en el texto bajo el vídeo: “Dos compañeros de prisión de Kote Cabezudo conversan sobre los planes que el preso preventivo tiene para mi… He distorsionado la voz de quienes hablan y censurado el nombre del supuesto sicario que tiene el encargo de acabar con mi vida, para no perjudicar la investigación policial, si es que deciden meterse a fondo en esto. Mucha fe no tengo… Sé que es fuerte lo que se escucha, pero sabed que estoy 100% tranquilo. Que no me roba ni un segundo de mi sueño. Que no tengo miedo a morir, sino a vivir mirando para otro lado. Que ni por un instante lo que se oye me ha hecho plantearme parar o aflojar. Al contrario, me motiva a duplicar las acciones emprendidas…”. Y, al final del texto, agradece a los más de 2.000 socios que aportamos 1 euro al mes en el teaming de Justicia Poética (es muy fácil darse de alta) que, por fin, el Juzgado de instrucción nº 4 de San Sebastián haya aceptado a la asociación (previo depósito en el Juzgado de 3.000€) para personarse como acusación popular ante los graves delitos que apuntan al diputado socialista Odón Elorza, como presunto colaborador y encubridor de Kote Cabezudo y presunto autor de delitos de pederastia.

Otra persona que está batallando muchísimo para denunciar el azote de la pederastia en España es Josele Sanchez, director del periódico La Tribuna de España, donde hay una sección exclusiva para la publicación y denuncia de este tipo de casos, sobre todo los cometidos por altos cargos de las distintas estructuras del poder del Estado español, como pueden ser el crimen de las niñas de Alcasser y, sobre todo, el más reciente caso del Bar España de Castellón, donde al parecer hay decenas de altos cargos implicados. Por atreverse a hacer un periodismo diferente y valiente, Josele ha recibido múltiples amenazas de muerte que le hicieron salir temporalmente del país. Ya en el exilio, nos cuenta en uno de sus últimos vídeos, que enfermó perdiendo 14 kilos de peso por posible envenenamiento. En especial quiero compartir este vídeo que Josele grabó cuando estuvo oculto en República Dominicana donde denunciaba, entre muchos otros, a Francisco Camps (expresidente de la Generalitat Valenciana), a Carlos Fabra (expresidente de la diputación de Castellón), a Sofía Díaz García (jueza del juzgado de instrucción nº 5 de Valencia) y a Odón Elorza (ex-alcalde de San Sebastián y diputado del PSOE), sobre casos flagrantes de pederastia y sobre la presunta responsabilidad de algunos o muchos de ellos ante el asesinato de cinco niños en relación al caso Bar España. Afortunadamente, Josele se pudo recuperar perfectamente de sus problemas de salud y sigue realizando su magnífico trabajo de dirección periodística, aunque todavía desde el exilio, desde Portugal. Espero que pronto pueda volver a su tierra con los suyos y reciba todo el apoyo y protección que se merece. Apoyemos el periodismo con valores que Josele Sanchez en particular y La Tribuna de España en general promueven, para que puedan seguir contándonos lo que otros callan.

Saliéndome de nuevo del ámbito nacional, voy a nombrar a Robert David Steele, ex-agente de la CIA y actual Jefe de la Comisión de Investigación sobre el tráfico de personas y el abuso sexual infantil del Tribunal Internacional por la Justicia Natural, quien explica muy bien en un vídeo los pormenores de la trágica realidad y el horrible destino de millones de niños en el mundo y más concretamente en EEUU. En palabras del señor Steele: “La humanidad será juzgada por cómo trata a los miembros más débiles de la sociedad. En EEUU hay familias que procrean hijos para ser vendidos sin certificados de nacimiento, lo que significa que son más fáciles de matar ya que nadie preguntará por ellos. También estamos importando niños en cargas de aviones, igualmente sin documentación para tráfico de órganos, ceremonias rituales (sexuales) y ritual de asesinato…”. Esto, que parece sacado de películas de terror, es lo que presiento que está ocurriendo en estos precisos momentos en muchos lugares del mundo, pues estoy seguro de que se trata de una dinámica ritual ancestral que se viene repitiendo desde hace milenios por parte de las élites más poderosas del planeta, precisamente para seguir manteniendo el poder omnímodo en la sombra y continuar avanzando lentamente en los perversos propósitos de dominación mundial, valiéndose para ello de la inocencia más pura que existe en nuestra especie, los niños, como si se tratara de la mejor fuente de combustible para seguir creciendo en poder. Para la élite oculta, mientras más niños sufran y sean sacrificados mejor. Y con los millones de niños que desaparecen o son vendidos cada año en el mundo, es de suponer, que buena parte de ellos terminarán siendo víctimas de abusos rituales de sexo y sangre. Para mí está claro que la sangre de todos estos niños inocentes rezuma por todos los poros de dicha élite. Desde luego que, conociendo esta horrible pesadilla, algo debemos hacer, algo podemos hacer y, estoy seguro, que lo haremos.

Además, no me creo todo esto porque lo diga uno de los más altos representantes a nivel internacional sobre la investigación de estos macabros asuntos, como el señor Steele, sino porque he consultado muchas otras fuentes, he leído varios libros que atestiguan todo esto, sobre todo testimonios de personas que pertenecieron a la élite oculta o muy vinculados a ella y que lograron escapar de su poderosa influencia. Y también he visto y escuchado bastantes vídeos con testimonios tanto de víctimas directas de los rituales de esta élite como de algunos ex-programadores mentales o ex-Illuminati. Pero sobre todo me lo creo, o más bien lo intuyo, porque observo con atención lo que acontece a mi alrededor, en mi vida, en la de mis seres queridos, en mi vecindario, en mi ciudad, en mi comunidad autónoma y en mi país. ¡Algo no va bien en este mundo!, y esto no es nada nuevo, pues viene de muy, muy atrás. Pero lo que sí tengo muy, pero que muy claro, es que esto va a terminar. Y no tardará milenios o siglos en llegar el final de la pederastia y el principio del verdadero amor y respeto hacia todos los niños del mundo. Mi intuición me dice que será cuestión de décadas o lustros. De todos nosotros depende el cómo y cuándo llegará.

En mi próximo artículo, contaré mucho más sobre todo esto, aunque tanto os pueda costar comprender y aceptar a muchos de los que habéis leído hasta aquí. También hablaré de los grandes avances que están logrando muchos terapeutas y equipos multidisciplinares que están consiguiendo desprogramar y sanar a muchos ex-miembros de la élite oculta, quienes en muchos casos desean escapar vivos (algunos lo están consiguiendo) del horrible mundo en el que han nacido, revelando de este modo información muy valiosa y consiguiendo cambiar el rumbo de sus diabólicas vidas y, por tanto, el rumbo de los acontecimientos mundiales. Por supuesto, también desvelaré cual será la posible solución definitiva a este “eterno problema”, donde cada uno de nosotros tiene mucho que aportar.

Por último, voy a referirme brevemente a la pederastia congénita y/o sistemática que se reproduce en las familias más poderosas del planeta según he podido tener conocimiento por diversas fuentes testimoniales. Aunque brevemente me referiré ahora a solo tres personas que han conseguido salir del hermético círculo de poder de la élite oculta. He de anticipar que sus testimonios los he cotejado por distintas fuentes. En los tres casos el abuso y violación sexual sistematizado y ritualizado, desde que son niños muy pequeños, forma parte de la efectiva programación mediante trauma que se aplica a todos y cada uno de lo que nacen dentro o muy cerca del primer círculo de poder humano al que muchos llaman los Illuminati. Todos los miembros de ésta élite oculta lo son porque previamente han tenido que soportar y superar innumerables pruebas tremendamente sádicas y traumáticas que desde siglos atrás se vienen practicando entre ellos, de forma cada vez más perfeccionada, con fines puramente manipuladores y controladores de sus mentes. Al parecer, la mayoría de los niños que no lo superan, por quedar irreversiblemente autistas o severamente traumatizados, son sacrificados. Y quienes sí lo superan, serán preparados para ocupar los puestos de máxima responsabilidad a nivel mundial dentro de la élite oculta.

El imperio de la pederastia

Svali Waldrop es el seudónimo con el que se dio a conocer una mujer ex-Illuminati para proteger su vida y la de su familia. Lo que dice Svali me parece coherente y encaja con lo que dicen otras víctimas ex-miembros de la élite oculta y otros ex-esclavos de control mental que han hablado o han logrado escapar. En su libro “Rompiendo la cadena”, Svali dice que ella era una programadora de la Logia (así es como ella llama a la “hermandad” Illuminati) de la que logró escapar junto a su familia, estando todos ellos afectados de DID (desorden disociativo de la identidad, antes conocido como desorden múltiple de la personalidad) por abuso ritual. En el momento de escribir el libro dice que lleva nueve años en tratamiento de terapia y desprogramación. Llega a escribir lo siguiente acerca de un tipo de programación mental que ella misma aplicaba (de lo que se arrepiente profundamente) y por la que también pasó en su infancia: “A un niño pequeño de unos 2 ó 3 años se le traumatiza intensamente en una ceremonia oculta. Será abusado sexualmente, golpeado, shockeado e, incluso, ahogado. Y le suministrarán drogas para crear un estado cercano a la muerte… En este punto límite, llamarán a su core (núcleo mental más profundo) y lo traerán a la consciencia, con extremo dolor. Entonces, le dirán que tiene que hacer una elección: enfrentarse a algún tipo de muerte, o elegir vivir invitando a entrar un poderoso demonio. El niño elegirá vivir. El demonio entra y el niño se queda inconsciente. Después, se despertará con ropas limpias, en una cama confortable, ungido con sustancias curativas. Entonces una voz amable y cariñosa le dirá que ha muerto pero que el demonio (con esa edad piensan que es un Dios salvador y, por tanto, bueno) lo ha traído de nuevo a la vida. A él, además de aquellos que lo “salvaron” (a los programadores como Svali y a sus padres) le debe su vida y el latido de su corazón”.

Svali afirma también en su libro, que los miembros de la élite oculta creen y se relacionan con entidades espirituales demoníacas, y que la parte más importante de la programación de cercanía a la muerte no es el abuso o la traumatización en sí, sino el momento posterior donde se reconforta a la pequeña víctima con apoyo, felicitaciones, abrazos, bebidas, juguetes, etc. En esta lógica perversa, la misma figura que traumatiza (principalmente los padres biológicos) es la que “salva” y, como la víctima no puede escapar, no tiene más remedio que estar agradecida. Esta misma mecánica iniciática ancestral, con algunas variaciones, según Waldrop, se utiliza en la programación mental institucional con jóvenes y adultos en bases militares y de inteligencia, en la NASA, en algunas universidades, etc. De lo que se trata, a mi modo de ver, es que la víctima muera simbólicamente con respecto a su vida pasada y pierda el lazo principal de su familia biológica y, de esta manera, renazca en la «familia extendida» Illuminati, pero con unas condiciones: debiéndoles obediencia, lealtad y secretismo, pero sobre todo debiéndoles la vida que, si no cumplieran tales condiciones, en cualquier momento les puede ser arrebatada. Así es como, al parecer, funciona la sociedad o hermandad secreta más radical y ancestral del planeta, que supuestamente es la que controla y domina a todas las demás (masonería, rosacruces, priorato de sión, opus dei, calaveras y huesos, …), gracias a su estructura tremendamente elitista, jerárquica y manipuladora.

Y para no alargar más este artículo, mencionaré de pasada a Brice Taylor y a Cathy O Brien que, con historias muy parecidas en cuanto a programación mental mediante trauma, descritas con gran detalle en sus respectivos libros “Gracias por los recuerdos” y “Trance-formación de América”, respectivamente, también consiguieron escapar de la poderosa influencia de control mental de los amos provisionales del mundo. Ambas fueron consideradas al nacer sacerdotisas sexuales o prostitutas sagradas (también llamadas “modelos presidenciales” por estar destinadas no solo a satisfacer los deseos sexuales de los presidentes de EEUU, sino también a cualquier miembro de sus familias). Ambas cuentan como desde muy temprana edad, antes de ser entregadas a la élite oculta por sus padres biológicos, eran abusadas y violadas sistemáticamente por la parte paterna como principal método de programación mental.

Para más información sobre el desenmascaramiento de los amos provisionales del mundo y de su forma de proceder para tratar de establecer lo que ellos denominan el nuevo orden mundial, y para conocer cuál será el Desenlace Final desde mi punto de vista, os remito a los próximos artículos: “¿Qué hay detrás del transhumanismo?” y “La falocracia y el nuevo orden mundial”.

Para la reflexión:

“Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.”

Edmund Burke.

El fin de la maternidad natural

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Manuel López Arrabal
Escritor, filósofo (vitalista, político y exopolítico), pues la defensa de la vida y la evolución de la misma son las premisas desde las que parto, centrándome en el ser humano que se organiza en sociedad y se relaciona en comunidad, lo que me hace filosofar políticamente dentro del contexto de Glocalismo como alternativa al capitalismo.

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