El coste de oportunidad
Fuente imagen: https://www.publico.es/ EFE/CHEMA MOYA

En Ciencias Económicas es el costo de la alternativa a la que se renuncia cuando se toma una determinada decisión, lo que incluye los beneficios que se pudieron haber obtenido si se fuese elegido la opción alternativa.

Pensaba en esto a lo largo de estas fechas electorales. Trataba de entender la razón por la cual algunas fuerzas políticas se redujeron a la insignificancia el 28A. Los casos, por ejemplo,  de las Mareas en Galicia, cuya historia siempre fue de pequeños grupos sin relevancia, siguieron creyendo que segregándose del impulso de la marca Podemos podrían tener un beneficio superior que siguiendo en ella. En términos reales le costaron un par de diputados a Unidas Podemos. Para estas municipales tendremos otra comprobación del coste de oportunidad político derivado de la acción individual. Otro caso es el de Compromis, sólo rescató la banca de Joan Baldoví. Su peso para defender los intereses valencianos en las Cortes se ha tornado irrelevante. En las autonómicas con 17 diputados también ha retrocedido dos escaños. Su gestión de la oportunidad fue desacertada.

El caso de Madrid Ayuntamiento tiene su peculiaridad. Carlos Sánchez Mato que se presenta por la plataforma Madrid en Pié, afronta el acto heroico de lograr, al menos, su concejalía. Excepto que el voto de Podemos se vuelque en su candidatura. Paradójicamente, tal vez entonces,, la que pueda decidir si Manuela Carmena continúa su gestión. Porque la derecha va unida.

Más Madrid anunció la utilización conjunta de Manuela Carmena e Iñigo Errejón, al Ayuntamiento y la Comunidad, el 26M. Parece que la operación no estaría resultando como esperaban ambos socios de aventuras. La alcaldesa justificó la decisión con el argumento de que “se conoce menos la marca” que a ambos líderes. Y, en este caso concreto, según afirmaron fuentes cercanas “… es precisamente ella la más popular de los dos, la que más tirón tiene entre los votantes, por lo que con esta estrategia de aparecer juntos tratará de impulsar a Errejón, que sale peor posicionado en todas las encuestas”. Me pregunto entonces, el que fuera candidato por Unidas Podemos a estas autonómicas, si valoró correctamente el coste de oportunidad que tendría una opción como Más Madrid. Como gestor parece tener aptitudes discutibles. Sospecho que no tiene idea cabal del jardín en el que se metió. Además, me pregunto si el errejonismo votó por Unidas Podemos o no el 28A. Ahí lo dejo.

Los gestores siempre están constantemente decidiendo acerca de cuáles son las opciones más provechosas. Valorando costes de oportunidad. Esto es analógico a la política. Para ello se deben identificar las alternativas que se poseen entre todas las opciones que permiten sacar determinado beneficio. Luego, calcular los costes y esfuerzos que tiene cada una de las alternativas, para asumir si no sólo son viables, también deben ser aceptables para iniciar el proyecto.

En el caso de Gaspar Llamazares, a mi juicio, sólo procuró restar votos progresistas el 28A. Su elección se basó en el resentimiento aún por haber sido derrotado en las internas de IU y PCE. No es un buen ejemplo de gestión política, aunque sí lo sea del revanchismo inocuo de las tradicionales minorías sin relevancia democrática. Por último, para retomar el proceso de gestión de los costes de oportunidad, se debe calcular el retorno de inversión: Es indispensable conocer que beneficios reportará cada opción y alternativa de inversión. En este caso, en la cuantía electoral necesaria para gobernar. También Pacma dilapidó 326.000 votos por otra gestión de la oportunidad desacertada. Me pregunto cuántos diputados hubiesen sumado a Unidas Podemos.

Cuando votes recuerda a Confucio: “Cometer un error y no corregirlo es otro error”~

Los números darán

No hay comentarios

Dejar respuesta