Contaminación, asignatura pendiente

 Para evitar la contaminación,  lo primero que hay que hacer es depurar  y reciclar lo que nos sobra con el fin de no ensuciar las aguas limpias. Sin un sistema eficiente de depuración, el círculo de regeneración se pierde y, perdido un eslabón, parece que el ciclo se rompe por algún lado dando paso a la propagación de elementos no deseables en el proceso.

De
los diez ríos españoles contaminados por microbios figuran algunos tan
conocidos como el Guadiana, en Medellín, el Alberche en Escalona, el Tormes en
Horcajada y el Tambre en Brión.

Casi
todas las comunidades presentan síntomas de contaminación en sus ríos. El río
Llobregat por salinización de minas en Cardona con índices muy altos. Hay que
tener en cuenta que es un río que abastece el área metropolitana de Barcelona.
Como decía el diario ABC el 28 de octubre de 2017, que enumeraba once ríos
contaminados por elementos tóxicos de todo tipo. En el río Ebro, a la altura
del embalse de Flix, contaminación por desechos contaminantes. En el río
Jarama, a la altura de Aranjuez, el cauce no es capaz de asumir toda la carga
contaminante de Madrid. En situaciones similares, la información señalada
enumera casos de contaminación en los ríos Segura, la Manga del Mar Menor, Gállego,
Nervión, Ulla, Guadiana y Guadalquivir.

En
los últimos meses hemos visto publicadas noticias sobre vertidos sin depurar en
lugares tan turísticos como Baleares, donde se han cerrado playas al detectarse
aguas fecales en zonas de baño.

El
Tribunal de Justicia de Luxemburgo de la UE acaba de poner una multa a España
de 12 millones de euros por la deficiente depuración de las aguas residuales.
Diecisiete localidades están bajo el punto de mira de esta multa, nueve de
ellas por especial gravedad.

Es
de destacar el retraso en la construcción de depuradoras adecuadas, y la multa
se extenderá a esos años de retraso, porque la asignatura pendiente de la
eliminación de la contaminación viene de lejos. Nuestro país debería haber
hecho mejoras antes de diciembre del año 2000 y, como no las hizo a tiempo, la
Comisión Europea nos demandó ante el Tribunal de Luxemburgo.

De
las 17 aglomeraciones urbanas condenadas en la sentencia por no cumplir sus
obligaciones de depuración, la mayor parte están en Andalucía, ocho en
concreto,  y ninguna en Cataluña.  En la Comunidad Valenciana están tres, y en
Galicia otras tres; dos en Canarias y una en Asturias.

Santiago
de Compostela se libra finalmente de ser sancionada en la  sentencia referida a la depuración de aguas porque
la Comisión Europea admitió que está en situación de cumplimiento. Sin embargo
la nueva depuradora, que lleva un significativo retraso en su construcción, no
estará en funcionamiento antes del año 2023.

“Nos
ha costado 20 años entender lo que es la directiva comunitaria marco del
agua”, dijo la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, en su
comparecencia parlamentaria, al presentar un anticipo de lo que será el Plan
Nacional de Depuración de Aguas.

(c)
Áurea Sánchez

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