Arabia Saudí, el niño mimado de Occidente

Cuando se habla de Venezuela, gran parte de la sociedad española se pone a temblar. Cuando se informa de que Estados Unidos y la Unión Europea han anulado las sanciones internacionales contra Irán, muchas personas ponen el grito en el cielo.

Pero, ¿qué pasa cuando negocian, venden, compran, pactan o se alían con Arabia Saudí?

Este gigante petrolero es uno de los países del mundo donde más vulneraciones de Derechos Humanos se cometen. Amnistía Internacional, en su informe 2014/2015, explica que Arabia Saudí, además de mantener en vigor y en pleno funcionamiento la pena de muerte (aplicándola incluso a menores de edad), además de someter a castigos crueles, inhumanos o degradantes a algunos de sus ciudadanos, además de vulnerar de forma sistemática y continuada los derechos de las mujeres (recordemos que en Arabia Saudí una mujer no pueden ni tan siquiera conducir un vehículo), además… comete atropellos contra la libertad de expresión, de asociación y de reunión; vulnera los derechos de los trabajadores migrantes; discrimina a la minoría chii; aplica tortura y malos tratos; detiene y recluye a personas de forma arbitraria… Vamos, toda una joyita.

Una joyita que, en septiembre de 2015, fue nombrada defensora de los Derechos Humanos por la ONU.

Una joyita con la que, como ayer publicó diario El País, España comercia vendiendo armamento. En total, “447,6 millones de euros en el primer semestre de 2015, (lo que supone) el 26 % de todo el material de defensa exportado por España en dicho periodo, que asciende a 1727,2 millones de euros”.

Arabia Saudí viola los Derechos Humanos y le hacen defensor de los mismos. Arabia Saudí viola el derecho internacional realizando un bloqueo naval contra Yemen y le venden armas.

¿Por qué? ¿Contar con las mayores reservas de petróleo del mundo es suficiente para mantenerse al margen de las normas comunes al resto de estados?

Por si esto no fuera suficiente, cierta parte de la sociedad asocia el terrorismo del autodenominado Estado Islámico con Arabia Saudí. Esto es debido a que el wahabismo o salafismo, religión oficial de Arabia Saudí y versión ultraconservadora del Islam, es considerado por algunos como la inspiración ideológica del EI.

La versión online del británico BBC publicaba el año pasado el siguiente texto:

“Era de mañana en Karbala, a unos 100 km al sur de Bagdad, en Irak, el mercado local estaba lleno de compradores y gente platicando en la calle, cuando de pronto se escuchó un grito, después otro y otro. Un grupo de hombres vestidos de negro que portaban espadas y banderas negras había irrumpido en el mercado matando a cualquiera que encontraban. Niños, mujeres, ancianos y adultos. Después avanzaron calle por calle hasta que tomaron control de toda la ciudad. Algunos recuentos dicen que ese día murieron unas 4.000 personas. Los hombres vestidos de negro que llevaron a cabo la matanza no eran del autonombrado Estado Islámico (EI). Esta masacre ocurrió hace más de 200 años y el grupo estaba dirigido por uno de los primeros gobernantes de Arabia Saudita, que acababa de formar un nuevo movimiento religioso, el wahabismo.” Su objetivo, hace 200 años, era promover el wahabismo en el mundo.

Algunos expertos rebaten esta asociación y es lógico pensar que existen otros factores que han contribuido a la radicalización de ese grupo de seres humanos. Sin embargo, el ABC publicaba hace unos meses que “Arabia Saudí es el país con más condenas judiciales por financiación de terrorismo yihadista”.

Las cuestiones son: ¿acaso las condiciones en las que vivían los iraquíes bajo el dominio de Sadam, o los sirios bajo la dictadura de Al Asad, eran peores que las de las minorías en Arabia Saudí? ¿Es de recibo que Irak sea uno de los países más inestables del mundo por causa de una invasión totalmente injustificada hace doce años? ¿Es tolerable que Siria esté viviendo “la peor guerra del mundo” (según la ONU) y millones de personas hayan tenido que abandonar sus hogares? Y mientras tanto, ¿qué está pasando con Arabia Saudí? ¿Por qué se sigue comerciando con este país? ¿Por qué nadie hace nada para pararles los pies? ¿Por qué a Arabia Saudí no se le invade, no se le induce a una guerra civil, no se le amenaza con sanciones internacionales? ¿Qué es lo que marca la diferencia?

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