Ver “Abuelo, pasan de ti”...

Pasan de vuestras pancartas, de vuestras concentraciones, de vuestras protestas frente a la puerta de las instituciones de todo el país pidiendo unas pensiones dignas. Ya se encargó de recordarlo Rafael Hernando el otro día en el Congreso, que con pancartas no se conseguía nada, y eso es un síntoma de que a estos que nos representan les importa muy poco que alcemos la voz pidiendo lo que es nuestro.

No escuchan ni a las mareas blancas ni a las verdes, esos movimientos de los profesionales de la sanidad y la educación que sólo tratan de luchar porque dos servicios fundamentales de cualquier estado del bienestar no se vean recortados ni en personal ni en recursos. Este gobierno y su cómplice más cercano en este momento, que no es otro que el señor Naranjito de Rivera, incluso intentaron que la marea morada en defensa de la igualdad de las mujeres que inundó las calles el 8 de marzo fuera un fracaso. No les gusta ver gente en la calle exigiendo sus derechos.

Además siempre han usado la pancarta y el megáfono para desprestigiar a los que las llevan, para tacharlos de rojos extremistas, de rompedores de la paz social, de fanáticos que quieren cargarse el sistema. Para eso inventaron la Ley Mordaza, para que estuviésemos calladitos en nuestro sofá viendo esta televisión que cada vez es más una cloaca que trata de hacernos insensibles y anestesiarnos frente a los problemas que nos rodean.

Y tienen que ser los de siempre, los que ya en los 60 y 70 corrían perseguidos por “los grises” pidiendo Democracia los que vuelvan a la trinchera y nos den un ejemplo de dignidad y de lucha que por desgracia mi generación no ha sabido heredar. Y es una pena porque los que están ahora luchando por sus pensiones también lo están haciendo por las nuestras.

El gran problema es que nuestros jubilados se han topado de frente no ya con un gobierno opresor (con los pensionistas no se atreven a usar las porras policiales, de momento), sino con una clase dirigente que se ríe en su cara ninguneándolos e ignorándolos y además cagándose en la Constitución (una vez más) y en su artículo 50 que dice que “los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad”. En vez de cumplir la Constitución, en vez de tratar de buscar una solución al problema de las pensiones en nuestro país, nuestro gobierno tacha de viejos lunáticos y cascarrabias a los miles de pensionistas que abarrotan las calles de todo el país concentración tras concentración.

Es más fácil culpar a la víctima que hacer autocrítica y reconocer que el sistema de pensiones se lo han ido cargando gobierno tras gobierno de alternancia PP y PSOE, que han ido esquilmando lo público para regalárselo a sus amigotes y mientras racanean con las pensiones se gastan cientos de millones de euros en rescatar autopistas y bancos, en vez de rescatar a las personas. 

El PP por boca de Rafael Hernando no se cortó un pelo en decir aquello de “abuelo, paso de ti”, paso de tus pancartas, de tus protestas, de tu situación. Ellos al parecer, como Celia Villalobos, pueden jubilarse tan contentos a los ochenta sin problema alguno. Cosas de dedicarse a la política toda su vida y de tener privilegios que nadie en este país tiene.

Además es que personalmente veo muy tranquilo al PP con las manifestaciones y protestas de los pensionistas, incluso sabiendo que se juegan muchos votos en esta guerra, pero su tranquilidad creo que viene porque están convencidos de que si los jubilados castigan en las urnas a la gaviota azul, allí estarán sus hermanos de Ciudadanos para que el entuerto no se resuelva y que todo siga igual, para que sigan gobernando para los mismos, para esos pocos que tienen el poder porque tienen el dinero y las influencias políticas y que sólo pretenden mantener su estatus. No es de extrañar que se haya oído que Rivera se reuniera con los gerifaltes del Ibex 35 cuando todos los medios apuntan que sube en las encuestas como la espuma.

Abuelo, que no te engañen. Abuelo, pasan de ti. Abuelo, acuérdate de sus afrentas cuando vayas a echar la papeleta en la urna. Abuelo sigue en la trinchera pero cuando termine la batalla no te resignes y votes a los de siempre.

Gracias a los que pelearon ayer y a los que hoy vuelven a pelear en las calles por nuestro futuro. Hagamos que no se sientan solos y acompañémosles en la lucha. Nos vemos en las plazas.

Manuel Tirado Guevara

@manologandi

Cuando vinieron… (nos encontraron)

 

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