Whiplash: Ambición, constancia y realidad

Excelente actuación de J.K. Simons, una película real que describe la exigencia que existe en el mundo de la música. Este filme te lleva al extremo, guiándote en todo momento por el camino de la perseverancia y el sacrificio. Andrew Neiman ( Miles Teller), es un joven apasionado de la música, hasta tal punto que la ambición le perderá. Una pasión y un sueño destinado a una forma de vida, sin embargo, Neiman pierde los papeles por completo, su mayor deseo es convertirse en un gran batería y destacar en una buena representación, pero todo carece de sentido cuando el deseo le convierte en alguien irreconocible.

Terence Fletcher, papel representado por J.K. Simons, refleja el fiel retrato de un gran profesional de la música cuya vocación probablemente no hubiese sido la educación, ya que sus métodos son muy rigurosos y estrictos llegando incluso a convertirse en una persona despreciable. No obstante, el Premio Óscar a mejor actor secundario para Simons es merecido ya que su actuación transmite autenticidad.

El mundo de la música es realmente complicado y muy exigente, es difícil llegar a tener un nombre como Beethoven o Bach y muchas veces el gran esfuerzo no está recompensado con el éxito. Este drama de cine independiente americano, es una buena crítica donde podemos ver hasta que extremo llega el ser humano para conseguir su sueño , sin olvidar, lo fácil que es dejar que la ambición penetre sobre sus ideas olvidando los valores más importantes.

No hay comentarios

Dejar respuesta