¿Si votas a un partido corrupto, eres también corrupto?
Fuente: http://rokambol.com/

Pues parece ser que en España, la del: ¡Yo soy español, español, español!, no es una pregunta retórica. Si apoyas con tu voto a un partido corrupto hasta las trancas, tiene toda la pinta que es de común acuerdo, al menos para casi ocho millones de personas en este país, que no tienes responsabilidad de ningún tipo sobre las tropelías de tus votados, y que toda una cuerda de justificaciones, probablemente con el fondo de un bien mayor como excusa no compromete el hecho fundamental de depositar tu confianza en quien a todas luces ha esquilmado, no sólo las instituciones, a través de las cuales se ha cometido el fraude al Pueblo, sino algo bastante más trascendente, la riqueza y el estado del bienestar de todo un país.

Quizás sea mi estrechez de miras, o quizá sean mis conceptos equivocados de lo que es la moral y la ética, pero me cuesta entender otra opción a la de ser, no solo punto de apoyo a los que han robado a manos llenas, SINO CÓMPLICE DIRECTÍSIMO del perjuicio y el escarnio que supone para el país lo que se está descubriendo sobre el modo de proceder de quien ha estado gobernando el país los últimos años.

Me imagino las risotadas que se tienen que pegar en el Partido Popular, sabedores de la verdad, –parece ser que discutible – del aprovechamiento desvergonzado de una posición de privilegio en la Administración Pública, a todos los niveles, o de si verdaderamente se creen lo que defienden en público. Hace poco una concejal del PP defendía sin rubor, recriminando a otro que repetir un argumento falso mil veces lo hace cierto, afirmaba, pero que a pesar de admitir el aserto, lo rechazaba. –¡Toma ya!–. Cuando se juntan la ignorancia y la incultura el resultado puede ser devastador.

Si te apostas en una esquina para advertir a un grupo de atracadores de bancos la potencial llegada de la Policía, eres igual de atracador que los que están dentro del banco, y desde luego, igual de responsable de lo que ocurra. La única diferencia es que tienes más opciones de escapar a la llegada de una patrulla, –que es lo que parece que hacen todos los corruptos, encontrar testaferros para figurar como cabezas de turco en la estafa y burlar así su responsabilidad –, pero para un juez, partícipe del robo al cien por cien. Si eres conocedor de delitos perpetrados por el partido en el poder contra tu Pueblo, – Prevaricación, blanqueo, tráfico de influencias, cohecho, etc– son muchos los delitos y mucha la influencia que se utiliza para delinquir, y la única manera de echar a los responsables es a través de las urnas, visto que la Administración de Justicia toma tiempos incompatibles con una aplicación medianamente admisible de una “Justicia justa”, sería de rigor que el país encontrara un acuerdo tácito de una mayoría sensata que castigara a los estafadores en cualquiera de las opciones que hay en el panorama político.

Pero no, ha ganado el miedo. El miedo a un cambio posible que además asegura que los ladrones paguen por sus fechorías, con un precio alto, la complicidad de quién los justifica, de quien los protege, desde la posición de cada uno en el “tablero de juego”, unos como actores del robo y otros desde su voto, los dos consintiendo que una partida de aprovechados sigan en sus puestos públicos, como es el caso de Rita Barberá, Fernández Díaz, María Seguí recientemente, Mato, Pujalte, Aguirre, o de tantos otros, que aunque no siguen en sus puestos, no nos convencen, por más veces que digan que no hay nadie imputado dentro del partido. Que los protegen contra viento y marea, seguramente porque tengan mucho que decir de la connivencia de sus protectores.

Igual que serías cómplice si sabes que tu vecino está maltratando a su mujer y no lo denuncias, y lo que es peor, serías causante indirecto de las consecuencias por tu silencio, así lo eres si con tu voto apoyas a quien sin ninguna duda lleva delinquiendo demasiado tiempo. Igual que si sabes que tu hijo se está juntando con malas compañías y no haces nada para corregirlo, eres impepinablemente responsable de sus resultados, y en éste último, doblemente, por el agravante del parentesco. Es tu responsabilidad que tu hijo no esté expuesto a malas influencias, y si los resultados de la desidia son catastróficos, no puedes aducir que lo hiciste por un bien mayor.

El relato final es que hemos votado a un partido que ha robado a manos llenas sin la mínima carga de conciencia, y cuando se les ha descubierto han actuado como rateros de poca monta, como sectarios amorales protegiendo sin rubor a SUS corruptos, de fidelidad impostada por cierto, ya que cuando se ven atrapados por evidencias palmarias cargan contra quien haga falta.  Y es por eso que entienden que pedir perdón es todo lo que tienen que hacer ante acusaciones tan graves, tal y como hizo el líder de la “Organización” con un corrupto nada presunto, su amigo Bárcenas. Su falta de dignidad está capeando no el temporal, con la connivencia de los poderes fácticos del estado, especialmente la banca, sino un huracán de vastas dimensiones que al final, estoy completamente seguro, le pasará factura, traicionado precisamente por los que le mantienen interesadamente en el poder.

–¿Por qué el Partido Popular, después de estas últimas elecciones, se reúne con todos los partidos menos con EH Bildu? –Porque son el remanente político de ETA, ¿verdad? Pues salvando las distancias, por similar razón no sé porqué se debiera sorprender el señor Rajoy de que nadie se quisiera reunir con él, por ser él el último responsable de un partido que huele mal, ¡que huele MUY MAL!

Decididamente, si has votado al Partido Popular, con más o menos excusas para hacerlo, que no argumentos que soslayen la gestión de quien ha creado un entramado de corruptelas en sus filas, en el que todos están implicados, unos por acción y otros por omisión, ERES DIRECTA Y PROPORCIONALMENTE CORRESPONSABLE EN EL LATROCINIO DE LO PÚBLICO EN BENEFICIO PROPIO.

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