Un ejemplo a seguir: Esperanza Aguirre

Los hechos son los hechos. Y no hay vuelta de hoja. Señora Esperanza Aguirre, la pararon por cometer una infracción de tráfico, y como consecuencia, le pusieron una multa. Y usted, como todo ciudadano, debería bajar la cabeza, decir si señor, y pagar la multa para que su precio sea el reducido, o en su defecto, pagarla a posteriori con el consiguiente valor.


Es lamentable el ejemplo que está dando señora Esperanza Aguirre. “


Pero no. Usted decide increpar a los agentes de la seguridad, decide decirles que no tiene tiempo para atenderlos, decide tildarlos de machistas, y no conforme con eso, decide coger su coche, y salir quemando rueda arrollando a su paso una motocicleta municipal.

Después de leer la narración de los hechos, no dejo de quedarme anonadado ante tal derroche de soberbia y prepotencia. A posteriori usted decide realizar unas declaraciones, en las cuales, pretende justificar tan incívico comportamiento, y culpar a los agentes de seguridad de tan lamentable comportamiento, como es cumplir con su deber, el deber que ustedes LES IMPONEN, e independientemente de raza o status social.


“Deberían plantearse como tienen la osadía de pedir, de exigir a sus ciudadanos determinados comportamientos, cuando ustedes se creen unos seres superiores con total inmunidad. “


Considera, que si un agente tiene tal afán por multar a alguien, igual es que no está preparado para ejercer su puesto, y los tilda de machistas. Y se atreve a increpar a los cuerpos de seguridad, trabajadores del estado o municipales, que velan por la seguridad del ciudadano, como tantas veces proclaman cuando intervienen en cualquier manifestación pública de manera, cuanto menos, poco pacífica.

Es lamentable el ejemplo que está dando señora Esperanza Aguirre. Es lamentable que una persona que representa al estado o a un grupo de ciudadanos, no respete siquiera sus normas de convivencia más básicas. Es lamentable que un representante público, después de cometer un error, sea incapaz de salir públicamente pidiendo disculpas. Y lo que es más lamentable, es que delante de unos hechos tan claros, aún pretenda seguir llevando la razón.

Deberían plantearse como tienen la osadía de pedir, de exigir a sus ciudadanos determinados comportamientos, cuando ustedes se creen unos seres superiores con total inmunidad. Cuando a lo mejor se les debería recordar que son personas, como cualquier otra, con su trabajo que han escogido ustedes, y el cual no les da ningún derecho a saltarse las normas a la torera. Y todavía es más lamentable aún, pensar qué pasaría si en vez de usted, hubiera sido una persona como yo o como cualquier otra la que hubiera protagonizado tan penoso episodio.

A lo mejor ahora, siendo usted tan excelentísima como es, si se da una situación parecida, los ciudadanos podamos acogernos a su ejemplo, y proclamar que han ninguneado a un agente de seguridad porque quieren seguir su ejemplo, dado que usted es una excelencia en este país, y por lo que denotan sus palabras usted nunca se equivoca.

Es por ello, que si usted no se equivoca señora Esperanza Aguirre, todo ciudadano que se comporte como usted, estará teniendo comportamiento propio de una excelencia. Espero que en tal caso, no se tomen medidas alternativas, dado que usted ya ha dejado claro lo que piensa del cumplimiento de las normas cívicas de su ciudad.

Por último decirle dos cosas más señora Esperanza Aguirre. Lo achaca todo a que usted es famosa, y que por ello el comportamiento es más encarnizado. Entonces yo creo que podríamos afirmar, que España es el país más lleno de famosos de toda Europa y me atrevería a afirmar que de todo el mundo.

Y para acabar, me sorprende que se atreva usted a decir no pudo pagar porque le habían robado la cartera. O usted tiene un sentido del humor increíblemente exagerado, y le encanta reírse de todos nosotros, o por favor, yo en su caso me plantearía renovar todo su equipo de seguridad. Lástima que según usted, la encontró un basurero de su ciudad, porque me encantaría verla poniendo la denuncia, y a ser posible, con el mismo agente al que le tiró su motocicleta.

Bye Bye, Esperanza Aguirre

Yo, dimito

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