Sensibilidad y realidad, para definir Siempre Alice

Merecidísimo Óscar para Julianne Moore, desde el principio de la película hasta el final nos transmite credibilidad y emoción. Es un filme tierno y dulce que no deja de tener su parte amarga, ya que, al fin y al cabo estamos hablando sobre una terrible enfermedad como es el Alzheimer. Es difícil de creer, como en décimas de segundo su vida gira 360 grados y desde ese momento nada vuelve a ser lo mismo, sino que todo cambia hacia el olvido, sin ni siquiera poder recordar su propio nombre, con la impotencia de no poder evitar que todos sus recuerdos se desvanezcan. Siempre Alice, es una obra llena de sentimientos que traspasa a la realidad con un tema tan presente como lo es el Alzheimer.

Es una película, con la que probablemente muchas personas se sentirán identificadas, pero no solo por el papel de la protagonista, sino también por el ambiente que la rodea, ya que a las personas que están alrededor también les afectará de un modo u otro. Aunque el nominado al Óscar a mejor actor de reparto por “The Cooler”, Alec Baldwin realiza una buena actuación, podríamos decir que la sorpresa viene con Kristen Stewart, conocida por su papel en “La Saga Crepúsculo”, su representación recobra más encanto a medida que la obra transcurre.

Spoiler: 

Cuando empieza la película, la relación entre la protagonista (Julianne Moore) y su hija mayor (Kate Bosworth) parece ideal. Sin embargo, con su hija pequeña Lydia Howland (Kristen Stewart) se presenta un poco más fría, ya que Alice quiere que estudie una carrera que le permita conseguir un trabajo de verdad y la idea de su hija es totalmente diferente a lo que su madre desea para ella. A medida que avanza el filme, vamos percibiendo como las cosas van cambiando poco a poco, pero para esta enfermedad no existe el “poco a poco” sino que rapidamente se apodera de Alice, viendo así como su hija pequeña y ella cada vez están más unidas. De este modo y aunque parezca extraño, existe un distanciamiento con la mayor desde que descubren su enfermedad.

Finalmente, ni siquiera su propio marido renuncia a su sueño por quedarse con ella, y es que todos tienen su futuro solventado menos Lydia Howland, pero ella será la única que abandone una buenísima oportunidad que llevaba esperando durante mucho tiempo, simplemente para cuidar de su madre. ¿Es justo?

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