Sensación térmica

En muchas ocasiones hemos experimentado, de acuerdo con www.eda.etsia.ump.es, que la sensación de calor o frío no sólo depende de la temperatura sino que intervienen otros factores como la humedad relativa del aire o el viento. De este forma, si hace frío y además sopla viento la sensación de frío es mayor, a su vez la combinación de calor y humedad puede provocar una sensación agobiante de bochorno. Existen algunos índices para evaluar y calificar la sensación térmica, entre ellos destacan el Índice de Calor (heat index) y el Índice de Enfriamiento del aire (windchill index).

El índice de calor combina la temperatura del aire y la humedad y describe la manera en que se percibe la temperatura. Expresado en grado Celsius indica el nivel de calor que se siente cuando la humedad relativa se suma a la temperatura real.

Índice de Calor:

La Tabla 1 refleja el Índice de Calor; se basa en condiciones sombreadas y vientos en calma; la exposición a pleno sol incrementa los Valores del Índice de Calor.

Tabla 1 

Índice de Calor º C

Humedad Relativa %

sensación térmica tabla temperatura

Fuente: http://www.srh.noaa.gov Elaboración propia

Si observamos la Tabla 1 podremos convenir, que durante los meses de junio, julio, agosto y la primera semana de septiembre de 2003, en los que la temperatura osciló entre 30 y 40º C en el Campo de Cartagena y la Humedad relativa se situó entre 55 y 75 %, la sensación de bochorno fue agobiante.

Si tenemos en cuenta que existe una relación sumamente estrecha entre índice de Calor y trastornos posibles, comprenderemos:

1º. Que de 27 a 32º C es posible la fatiga con exposiciones prolongadas y / o actividad física.

2º. Que entre 32 y 41º C puede darse un ataque posible de insolación, calambres y agotamiento por exposición prolongada y / o actividad física.

3º. Que entre 41 y 54º C se puede producir un ataque muy probable de insolación, calambres y agotamiento por exposición prolongada y / o actividad física.

4º. Cuando la temperatura es mayor de 54º C se produce ataque muy probable de golpe de calor o insolación, que puede llegar a causar la muerte de personas, animales, plantas, etc. como hemos podido comprobar al escuchar los telediarios durante parte del sofocante verano de 2003.

Por otra parte, observando  la Humedad relativa media en San Javier, en el período 1951-1980, vemos que los meses de junio, julio, agosto y septiembre tienen una humedad relativa muy elevada, del orden del 72, 73 y 74%, y sabiendo que los veranos en el Campo de Cartagena tienen temperaturas muy elevadas, podemos convenir que estos dos elementos confieren a la estación estival una atmósfera sinceramente agobiante y bochornosa.

Índice de Enfriamiento del aire:

Es conveniente conocer, también, el grado de enfriamiento del aire, para ello utilizamos el Índice de Enfriamiento del aire que calcula la temperatura real que percibe el cuerpo humano teniendo en cuenta la temperatura no real y la influencia del viento conjuntamente. Cuando el viento sopla sobre la piel arrastra la capa aisladora del aire cálido adyacente a la piel. Cuando todos los factores se dan por igual, mientras más sopla el viento, más se quita el calor, lo cual resulta en una sensación más fría.

La Tabla 2 permite su cuantificación directa:

Tabla 2

Índice de enfriamiento º C. Unidades SI

Temperaturas º C

Sensación térmica tablaFuente: http://www.srh.noaa.gov Elaboración propia

De la Tabla 2 se desprende, que a mayor velocidad del viento mayor enfriamiento del aire adyacente de la piel humana, plantas, animales y todo ser vivo. Pongamos un ejemplo para ser más claros: Supongamos que la temperatura real del aire es de 4.4º C. a 0 Km. /h, si la velocidad del viento, según la Tabla 2, llegara a 96.5 Km. /h la temperatura no real, es decir, la que experimentaría el cuerpo humano sería de 4.1º C bajo cero (-4.1º C); habría, por tanto, descendido 8.5º C en el supuesto que estamos comentando. En el caso del Campo de Cartagena, aplicando los valores de la Tabla 2, y con los datos de que disponemos, algún día de los meses de diciembre, enero y febrero la sensación de enfriamiento ha podido alcanzar esos valores del ejemplo anterior, e incluso más, como se desprende del Cuadro 9 donde se reflejan las mínimas absolutas en los años 1940, 1942, 1950, 1954, 1956, 1969 1970 y 1971, en el periodo 1940-1981. El lector podrá sacar sus cálculos en invierno siguiendo esta Tabla; nosotros, para terminar este epígrafe les indicamos que a una velocidad del viento de 48.3 Km. /h la sensación térmica de enfriamiento ha descendido a -2º.0 C, partiendo de una temperatura real de 4.4 º C, es decir, la diferencia de temperatura es de 6.4º C.

Fragmento del libro “La Comarca del Campo de Cartagena. Dependencia climática y Biodiversidad. Retos y Realidades”. Editorial Áglaya. Autor: José Amestoy Alonso

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José Amestoy Alonso
José Amestoy Alonso (Soria). Licenciado en Geografía e Historia (Sección Geografía) por la Universidad de Zaragoza. Agregado y Catedrático de Bachillerato. Desde 1982 imparte docencia como Profesor Tutor de Geografía en la Licenciatura y Grado de Historia, y en la Diplomatura de Turismo en el Centro Regional de Cartagena. Profesor Tutor telemático de Geografía en las mismas carreras. Sus líneas de investigación son Climatología, Medio Ambiente y Tercer Mundo. Entre sus libros figuran: "La estadística y las Representaciones gráficas aplicadas a la Geografía", "La Comarca del Campo de Cartagena. Dependencia climática y Biodiversidad. Retos y Realidades", "El Planeta tierra en peligro (Calentamiento Global, Cambio Climático, Soluciones)". Colaborador de revistas científicas de Geografía en Universidades españolas y en el Instituto Geográfico Vasco, en las que constan algunos artículos como: “La región geográfica”; “Las temperaturas del Campo de Cartagena 1940-1980”; “Aspectos de la Degradación del Medio Ambiente: su influencia en el clima”; “Aproximación al estudio de las corrientes oceánicas y su influencia en el clima. El fenómeno de la corriente de El Niño”; “Aproximación al estudio del Subdesarrollo, Globalización, pobreza y hambre en el mundo”; “Consideraciones en torno al impacto medioambiental de las Fuentes de Energía”; “El arte de conocer el tiempo”; “Precipitación, aridez, sequía y desertificación de la Comarca del Campo de Cartagena”. Ponente y coordinador de varios cursos organizados por el Centro Regional de la UNED de Cartagena. Ponente en el II Congreso sobre Etnoarqueología del Agua en el Campo de Cartagena con el artículo “Precipitaciones, sequía y agua del trasvase en el Campo de Cartagena”. Perteneció como miembro electo al Claustro del Centro Regional de la UNED en Cartagena. Dedicado a la docencia y a la investigación geográfica.

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