Rajoy y la responsabilidad en la política
Fuente imagen: https://www.elconfidencial.com

Rajoy se encontró, en las Cajas de Ahorros, con un problema irresoluble: su  agujero financiero era tan grande que reconocerlo para enfrentarlo hacía peligrar el sistema entero.

Tanto era así, que todos optaban por dar patada a seguir: aplicar paños calientes para que la cosa no explotase al menos durante su mandato. Hasta se le encargó la tarea a todo un expresidente del FMI, Rato,… que también optó por patada a seguir. Todos eran “listos”, sabían que el problema era gordo, demasiado gordo.

Rajoy cambió a Rato por Goirigolzarri, se declaró el agujero real, rondamos el abismo del rescate europeo y hoy el problema está resuelto. Con coste, claro, era un problema, pero está resuelto. (“Todo al Bankia, con un par”)

Podríamos contar historias similares de las Eléctricas. De la triada del apocalipsis económico: paro, déficit y decrecimiento simultáneos. Del cáncer de la corrupción comiéndose su partido. De ETA… Y de todas ellas ha salido igual, con la misma estrategia: reconociendo la realidad, delegando en profesionales la aplicación de soluciones técnicas para las facetas técnicas y manteniendo con paciencia y perseverancia el timón para las facetas políticas. Parece que le funciona (Rajoy, baloncestista y torero).

Podríamos decir que Rajoy es un simple 😉: un amigo de Okham. Partidario de simplificar y resolver, no de revolver y confundir.

Rajoy no mueve a la gente con emociones, Rajoy hace que la realidad se muestre para que la gente se mueva por ella misma.

Sí lo comparamos con los nacionalistas del Procés, dicho con humor pero sinintención de burla, estos deben ser extremadamente astutos ya que desde hace 5 años nadie sabe qué harán al día siguiente. Ya en serio, yo diría que se encuentran perdidos y que el mundo entero empieza a reconocerlo, por algo no consiguen apoyos.

Rajoy ha aplicado su regla de siempre. Es el primero que no ha dado patada a seguir, el primero que no ha comprado su apaciguamiento con rodajas del Estado y permisividad (“Del Pacto del Majestic al día de hoy”). Y la realidad ha aparecido a la vista del mundo y de la propia sociedad catalana, que hasta entonces se mantenía ciega, narcotizada: un nacionalismo dominante y manipulador, opresivo. (“Emociologías: una 2ª Transición para Cataluña”)

La regla de Rajoy parece sencilla: colaboremos y seré leal, pero mientras seas desleal o irresponsable tendrás que salir tú del agujero en que te metas y yo no te cubriré, sino todo lo contrario. Es el duro espejo de Rajoy, en el que sus oponentes acaban siempre reflejados (“El espejo de Rajoy”).

Psicológicamente me parece una opción muy sana. No asumiendo la responsabilidades ajenas evita que estos se vuelvan irresponsables e inmaduros. No cediendo a chantajes previene de que se vuelvan matones.

Es una estrategia que tiene riesgo y aflora conflicto, claro, pero… ¿acaso no es más peligroso y dañino a medio plazo el vivir en la mentira y la ocultación de los problemas? (“Un nacionalismo consentido”)

Como corolario, sospecho que en esta época de política posmoderna en la que las emociones cobran tanta importancia, los conceptos de responsabilidad y madurez van a estar en el centro del escenario. Y no sólo para la clase política sino también para la ciudadanía en general, que cada vez pintamos más. Pero esto último aún es sólo una intuición, algo que aún tendré que meditar. (“Razón y emoción en política”)

Emociologías: una 2ª Transición para Cataluña

Razón y emoción en política

No hay comentarios

Dejar respuesta