Pasado

De vez en cuando una imagen, una palabra, un aroma, me reconecta con ese rincón en el pasado y como un viaje rápido me transporta al lugar donde esta ese recuerdo.

A  veces solo es un instante de algo fugaz, otras en cambio el recuerdo se alarga más en el tiempo con una profundidad que ha marcado la emoción.

No soy persona que viva de ellos, la nostalgia me produce desasosiego y malestar, pero no por eso me niego a volver la mirada a instantes vividos, a personas  con las que los compartí y a la ingenuidad del conocimiento por primera vez de hechos que marcan nuestro crecimiento, como persona adulta.

Desde mi mirada ya madura, me doy cuenta que ese conectar con lo vivido y experimentado es nuestro libro personal que como un diario está lleno de momentos , de lugares de personas que fueron llenando las líneas que forman ese cuaderno de hojas llamado nuestra vida .

Me hago mil preguntas sobre cómo estarán o donde estarán aquellos que en ellos dejaron su huella, pero me da miedo comprobar que tal vez ya no forman parte de esta misma existencia y de esta manera infantil prefiero dejarlo ahí, en ese cajón de mi recuerdo donde siguen siempre vivos, donde no pasa el tiempo y su imagen se paró la última vez que los vi.

Para mí no hay un tiempo mejor en el pasado y no suelo compararlo con el presente, solo es eso el pasado, algo que es inevitable que vuelva, por eso no me lleno de nostalgia la justa como cuando revisas viejas fotografías, donde tu cuerpo era regenerado por la juventud y tu mirada brillaba, teníamos esa sensación de que el tiempo no pasa y te espera para que lo bebas cada día a borbotones sin que se agote.

Pero con quién tengo el gran encuentro en estos saltos al pasado, es con ella esa muchacha que fui y que aparece en mis sueños, siempre joven, siempre con su mochila de seres que forman parte de su día a día. Ahí la miro y en esa mirada profunda leo sus pensamientos que son los míos, intactos sin envejecer, con los mismos principios.

Esos que forman mi persona, esos que solo se yo que existen y son tan míos.

Desde la más tierna adolescencia donde se formaron las preguntas  que retumbaban en mi cabeza buscando respuestas que la vida en su momento me contesto,  otras todavía quedan ahí en el tintero, tal vez no hay respuesta o solo interpretación de cada uno.

Y no quiero entrar en detalles de situaciones, hechos que marcan la historia de cada uno y que al final globalmente se convierte en historia para todos. Ya paso y el ahora es lo único real y que nos une a todos.

No es tristeza, quizás nostalgia esa que no quiero reconocer, en fin solo sé que no se huye de lo que esta archivado en nuestro cerebro y que a veces regresa cuando menos te lo esperas

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