Miedo a la unión de la izquierda
Fuente: http://blogs.elconfidencial.com/ EFE

Cuando se celebraron las primeras elecciones de este período tan movido, el 20 de diciembre de 2015, se decía ya en ciertos círculos, casi en voz baja y como una acusación sin pruebas, que lo que quería Susana Díaz y ciertos dirigentes socialistas que la seguían cuando tocaba la corneta, era darle el apoyo al PP para que siguiera gobernando. Pero como Mariano Rajoy en diciembre de 2015 dijo que no reunía los votos para someterse a una investidura, todos jugamos el juego que él sabe, dejar hacer, dejar pasar. En esa circunstancia el PSOE parece que apoyó a Pedro Sánchez, pero como si no fuera con ellos la historia. El “aparato” tenía en mente que todo formaba parte de una etapa de transición como así se ha confirmado. Lo que se comentaba se confirmó como cierto porque circulaba por canales bien informados y controlados por un grupo de poderosos al margen de las ideologías y al margen del respeto al electorado.

Como quería el padre de todas las batallas, se formó una gestora que se ha hecho cargo del partido de los socialistas. El primer objetivo que se marcó dicha gestora es atravesar  un camino de espinas para que la militancia y seguidores del exsecretario general se cansen de esperar y no le apoyen cuando llegue el momento.  No le van a dar opciones, ahora ya lo dicen sin tapujos.

Ya se dijo en anteriores artículos que se dio muerte al hijo en nombre del padre, que una mujer detenta el poder en uno de los primeros partidos políticos en España, pero que ese poder lo ejerce la dama a través de un caballero. Todo ello se ha cumplido. Era verdad. Pedro Sánchez no tenía el poder. Figuraba como tal, pero no estaba investido con la autoridad suficiente.

¿Y por qué una mujer para ejercer el poder en un segundo plano? Habría mucho que explicar desde el punto de vista del género, de la cultura que recibimos, para comprender por qué esto es así.

Las mujeres son polivalentes, pero no se puede decir en este caso que el poder ejercido por la dama andaluza haya servido para demostrar que existe un poder femenino capaz de dar ejemplo a las futuras generaciones. Más bien se tiene la impresión de que también ella fue utilizada (y lo está siendo) por los poderes fácticos para ir contra el hombre de paja puesto a conveniencia al frente del PSOE y hacer y deshacer desde los despachos donde se toman las decisiones.

Está claro también, como se dijo en anteriores artículos, que la izquierda no puede permitirse acudir a las elecciones divida porque le regala el Gobierno a la derecha, por muy mal que lo haga, como se ha visto.

Díganme Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Alberto Garzón y el que ocupe el lugar de Pedro Sánchez en el PSOE, ¿no valdrá más la pena asaltar los cielos todos juntos que andar enredando con el sorpasso? Piénselo todos ustedes, también los nombrados. No le den más tiempo a las empresas del IBEX 35, que son muy listas y capaces para perpetuar sus preferencias.

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