Mas que primavera del empleo, otoño de la verdad
Fuente: http://www.huffingtonpost.es/ EFE/Ángel Díaz

Si la gestión política está cautiva de la información comprometedora que atesoran los imputados y condenados, mal asunto. Otro desequilibrio del sistema. Los gobernantes deben estar libres de esas servidumbres. De lo contrario existe un desequilibrio roto en la relación entre los poderes del Estado. Los ciudadanos quedan indefensos. Si, además, se aprecia que sólo la prensa libre de este país saca a la luz los asuntos turbios, y deja en evidencia las mentiras del aparato gubernamental. entonces es que tenemos un gravísimo problema. Los últimos escándalos se tapan con conflictos lejanos o programas bien subvencionados de máxima audiencia y escasa verdad. Sólo la prensa libre deja al descubierto las operaciones mediáticas. Su perseverancia. Su trabajo heroico en condiciones de extrema escasez de recursos. Esa ha sido la salvaguarda del resto de honradez que va quedando en el sistema.

La prensa del IBEX se ha quitado la máscara. Por ello, la prensa libre se ha convertido en el canal al que acuden a informarse los ciudadanos de una manera creciente. La prensa libre está fuera del alcance del control del entorno presidencial, el llamado “sorayato”, con su discrecional manejo de los fondos de publicidad institucional.

Es función del accionar político de la sociedad civil quien tiene la misión de restituir los equilibrios rotos. Cada ciudadano con su compromiso. Con su apoyo cotidiano a la ética del trabajo y a la merecida recompensa. Cada ciudadano tiene al alcance de su mano el recuperar el control de los desajustes. Será una tarea compleja. Ingrata. Pero, cada día, será un día de construcción en el camino hacia la recuperación de los desequilibrios rotos. La prensa libre está llevando a cabo una batalla histórica. Los malos lo saben. Los indignados también.

Mariano Rajoy podría recuperar algo del sentido que debe tener un estadista y renunciar al anochecer. Antes de ese acto, convocar a elecciones anticipadas. ¿La razón? Su demostrada incompetencia para gestionar todos y cada uno de los grandes temas que han sometido a España a la denominada crisis. No solo no los ha resuelto sino que los ha agravado. El paso del tiempo ha permitido apreciar un agravamiento de los desequilibrios.

El equilibrio presupuestario se romperá de manera inteligente. El propósito será proseguir el desgaste del sistema público. Dejar sin inversiones. Pauperizar. Desmantelar a los impecables sistemas de salud. De pensiones. La educación pública. La sanidad. Todas acciones premeditadas. Todo orientado a justificar la implantación del modelo privatista. Rompen la equidad. Destrozan el equilibrio. Así, han creado la España de la pobreza. Pese a ello, los resultados de esas medidas no se atisban. Lo único que se percibe es la cuenta de resultados de las empresas del IBEX35. Además de las de los amigos.

No obstante están seguros de la impunidad. Quizá el tratamiento ágil que el Tribunal Constitucional, presidido por un militante, otorga a los asuntos de interés del presidente del gobierno. La tauromaquia, tal vez. Esto nos lleva a considerar si se ha roto el equilibrio entre poderes. Clave de las garantías democráticas.

El Parlamento se ha convertido en la expresión de la calidad de la política en España. No expresa la de los ciudadanos. Veremos que ocurre en las sucesivas elecciones que se avecinan. No es la hora de los salvadores de la Patria. Es la hora de estadistas que hagan de la política una herramienta para la protección de su pueblo. Ya está bien de traicionar los compromisos adquiridos.

Sin embargo, es menester prevenir a los lectores de que, tal como decía Aldous Huxley:

“Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje.”

Debes estar prevenido ciudadano. Movilízate. Estás en tu derecho.

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