Manual de Reiki

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    Reiki es una técnica japonesa de transmisión de energía mediante la imposición de manos. La palabra Reiki es una palabra japonesa, Rei significa universal y Ki significa energía vital.

    Esta práctica de entregas de energía para sanación existe desde la antigüedad. De esta energía han hablado muchas religiones y muchas culturas, aunque le han dado nombres muy diferentes.

    Reiki es el amor incondicional, el amor a través de la energía del Universo, amor hacia nuestro prójimo —ya que somos los canales de esta energía para ayudarle— y el amor hacia nosotros mismos, como significado de esta energía universal que somos, favoreciendo de este modo nuestro desarrollo espiritual.

    La energía Reiki se activa mediante iniciaciones o sintonizaciones, pero la energía Reiki es algo que todos poseemos.
    El Reiki sirve para relajarnos, para mejorarnos física y psíquicamente, disipar nuestras enfermedades y dolores, mejorar y activar el sistema inmunológico, sanarnos emocionalmente.

    La energía Reiki refuerza la energía del propio cuerpo, y le ayuda así a recuperar su estado natural de equilibrio y bienestar.

    En Reiki, la energía está fluyendo fuertemente y en una sola dirección. Con Reiki no hacemos que la energía negativa se disuelva, sino que, al elevar la vibración energética del receptor, ésta o bien desaparece por sí misma, o se transmuta en energía positiva. No es posible que el receptor pase su propia energía, asique no hay que temer que éste pase energía negativa al paciente.

    El practicante de Reiki no dirige esa energía a ningún lugar. El Reiki se ofrece al Ser Interior del receptor, para que la energía se utilice de la forma más necesaria para él en ese mismo momento. La energía trabaja áreas de la persona a la que tratamos que nosotros desconocemos.

    Muchos tienen la creencia de que no es bueno intentar sanar a una persona, puesto que la enfermedad es producto de su propio karma y que, por lo tanto, el receptor debería utilizar su enfermedad como método de aprendizaje para liberar ese karma. Si le ayudamos a curarse, podemos obstaculizar la liberación de su karma y evitar así el aprendizaje que de esto deriva. Pero esto no es la realidad porque, cuando estamos dando Reiki, no estamos curando a nadie, solo somos un canal por donde pasa esa energía universal. De este modo, no se puede influir en el karma de un paciente, ni hacer desaparecer ningún tipo de enfermedad antes de tiempo. El Reiki se ofrece al Ser Interior del receptor y esa energía se utilizará siempre para lo que el paciente necesite según el plan establecido para su vida. Pensemos que con el Reiki lo que hacemos es ayudar a acelerar tanto el proceso karmico, como la lección que tenga que aprender mediante su enfermedad.

    Con Reiki no se puede dañar jamás a ningún ser. Reiki es energía universal, es la fuerza vital, es decir, la energía del amor incondicional. Esta energía la ofrecemos y, si la persona la acepta, solo producirá su bien vaya donde vaya, aunque no seamos conscientes del plano en que está trabajando y los resultados tal vez no sean como nosotros esperábamos, sino muchas veces todo lo contrario.

    Lo que el Reiki hace es ayudar al cuerpo en su capacidad natural de sanarse por sí mismo, infundirle vitalidad y restablecer así la energía en todo el organismo.

    Lea este libro para entender como Usted también puede disfrutar de la inagotable Energía Universal y como puede unir su Ser Interior con la Inteligencia Superior del Cosmos.

    Añádelo a tu biblioteca

    Autora: Liana Acero de La Cuesta

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