Libertad... bendita libertad

Libertad. Un vocablo con un significado maravilloso: es la facultad o capacidad del ser humano de actuar o no actuar siguiendo según su criterio y voluntad. Libertad es también el estado o la condición en que se encuentra una persona que no es prisionera, coaccionada o sometida a otra. Como concepto es definitivamente algo que engloba al ser humano o al menos lo debería englobar.

Un niño no tiene acceso a la libertad en el sentido general de la palabra. Se rige por las normas implementadas en casa. Normas que según los padres son las adecuadas para su desarrollo normal. Entendiendo normal como un concepto subjetivo. Depende de quien lo ejecute.

En el centro de estudio existen normas, se siguen las reglas en las calles, en los lugares públicos y privados, en casa de los amigos, la familia, etc. El punto es: ¿y entonces cuando se es libre? Y bien, el niño dirá cuando cumpla 18 años, pero ¡oh oh! Si vive con sus padres o si aún viviendo fuera de casa recibe su apoyo, más de alguna condición deberá cumplir, por consiguiente será libre a medias.

A lo mejor cuando cumpla los 21 o quizás cuando obtenga un empleo y salga de casa. Tampoco. Por lo tanto, si no lo es en casa, en la escuela, tampoco lo es en el trabajo en donde deberá seguir las políticas de la msima, que traducidas son normas a seguir, tampoco lo es en la iglesia, organizaciones a las pertenezca, etc. Y de nuevo:¿ entonces cuándo se es libre?

El tema me viene en mente en momentos en los que organizaciones de terroristas con la denominación que sea, se posesionan de su verdad y con arma en manos pretenden que a las buenas o a las malas el mundo debe girar alrededor de su cultura y su religión. Y en nombre de su Dios comenten los hechos más abominables que la historia está recolectando en estos momentos.

Para estos grupos dominar es lo importante, hacerse respetar cuando se tiene un arma en mano no deja opción. Imaginemos por un momento que luego de todo este conflicto los vencedores son ellos. Como sería el mundo.

No existiría la pobreza, la tierra sería por y para todos, las fronteras se cancelarían, el acceso a la educación, la salud y el trabajo fluirían como el agua fluiría por todas partes y su uso sería racional, el hambre se transformaría en un lejano mal recuerdo, los alimentos distribuidos equitativamente, las personas se amarían unas a otras, no existiría el narcotráfico, ni como consecuencia tampoco las drogas y menos los usuarios de las mismas, enfermedades como el cancer, VIH/Sida  se cancelarían de la faz de la tierra.  Mágicamente aparecería la cura defintiva, con la consecuente caída de gran parte de la industria farmacéutica y, lo mejor, todos adorarían al mismo Dios, seguirían los mismos dogmas y todo sería paz y amor, sin la industria de las armas, porque obviamente, en un mundo perfecto no tendría sentido su existencia. Los pueblos serían uno solo. Siendo la sociedad una sola no existirían ni ricos ni pobres. Todos iguales. Bello sí. Como tema de un film definitivamente bello… pero irreal.

Retomando nuestro tema, el terrorismo, el vocablo no tiene una definición precisa, tanto vale para un estado que sustenta su poder en el terror por medio de las armas en contra de la sociedad civil, como vale para una corporación, grupo religioso, racistas, revolucionarios, etc. Por consiguiente, dificil dar un concepto exacto del término

Consultando en internet una de las definiciones indica que: “definir el concepto de terrorismo ha sido un asunto complejo para las ciencias sociales por una razón única pero de peso: es muy difícil diferenciar los actos legítimos de los luchadores por la libertad y el terrorismo”.

Luchadores por la libertad…entonces se lucha para lograr la libertad, libertad que una que vez obtenida el vencedor impone sus reglas, bajo la consigna que solo él tiene la vara mágica para hacer prevalecer el respeto del derecho y la democracia de su pueblo y, por consiguiente tendría que utilizar alguna táctica no solo para convencer sino para mantenerse hasta el final de sus dias en el poder, que obtuvo obviamente, para defender la libertad.

Y entonces ¿cuándo se es realmente libre?

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