Las ventajas de estudiar en la UNED

La UNED tiene un amplio abanico de ventajas para hacer la vida de los estudiantes más fácil. Si trabajas y no puedes compaginar las clases con tu trabajo, la UNED es para ti. Si buscas una buena metodología de enseñanza y 40 años de experiencia, la UNED también es para ti.

Así es como se vende la UNED y así es como miles de estudiantes convencidos del gran salto que pegarán estudiando en dicha universidad, se van a estrellar contra el suelo. Y es que en la UNED lo pintan todo del color de las flores más rosas que jamás hayas visto. Sin embargo, la realidad es otra muy distinta.

La primera vez que entras en una tutoría -así es como se llaman las clases impartidas- te recibe un profesor con una cara nada alegre. Un profesor al que le pagan demasiado poco como para leerse la guía del curso y así poder explicársela a sus alumnos o traer material a clase. ¿Tutor con experiencia? No lo dudes. Tu profesor sabe y sabe mucho. Pero no piensa molestarse en enseñarte nada. De todas formas, si tienes suerte y se digna gustosamente a impartir una clase, lo hará con tu libro de texto. Además los profesores asumen derrotistamente desde el principio que son meros conectores entre el alumno y el profesor principal de Madrid y se limitan a darte una hora de clase nada productiva. Pocos de ellos se libran de este método tan positivo de enseñanza.

Pero eso no es lo único. Lo peor es que irás a esa clase porque consideras que es importante y la tendrás un lunes a las 4 en un centro que estará a una hora de tu casa en coche, si tienes suerte de tener coche. Y como la UNED piensa en todo, tendrás las demás tutorías repartidas por la semana, en vez de juntas, para que así gastes tiempo de estudio en ir y venir a tu facultad, y gasolina, mucha gasolina. Es un método de ahorro de tiempo y dinero increíblemente eficaz: el cansancio y el mal humor los notarás a partir de la primera semana.

Y por si no fuese poco están los exámenes. Exámenes hechos, por supuesto, para personas que tienen que trabajar, que tienen que estudiar por su cuenta porque no tienen tiempo ya que tienen que cuidar a sus hijos o familiares… Sí, sí, sí. La UNED es, desde luego, la vía fácil. Cuando llegas al examen, lo segundo que te encuentras después de la plantilla de respuestas es una hoja con un test en el que pone en mayúsculas que si no alcanzas un mínimo en las preguntas, no te corrigen el resto del examen. Debe ser porque tienen muchas cosas que hacer además de dedicarse a esta universidad y se quieren quitar trabajo de encima. Si hacemos cálculos, deben de corregir aproximadamente un 20% de los exámenes totales de España. Realmente, ¿cómo pueden cerrar los ojos ante tal injusticia? Da igual si tienes las preguntas teóricas perfectas y si has hecho las tareas del curso, que por cierto, son voluntarias, pero si no las haces, son 2 puntos menos en la nota. Todo eso da igual porque si no sacas adelante el test, el resto da 0. Pues así son las cosas, señores. Pero no cantemos victoria todavía porque esto sigue sin ser lo último de los exámenes. En el test no te piden la mitad de las respuestas acertadas, lo cual sería totalmente lógico. No. Por si fuera poco te piden un 75% del test aprobado y ¡reza para que no descuenten errores!

La verdad, la UNED más que ayuda, ofrece quebraderos de cabeza. Así que si buscáis un deporte mental de riesgo, adelante, porque os aseguro que para eso en la UNED más facilidades no se pueden dar.

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