Las prerrogativas y la vulneración de los valores democráticos
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Mariano Rajoy sabe que puede hacer lo que le venga en gana. Los diputados del “susanismo” se lo permiten. Pedro Sánchez intenta disimularlo, aunque la realidad se le impone una vez sí y otra también: no controla al PSOE. De allí que haya puesto en marcha una campaña de declaraciones y propuestas más o menos interesantes, aunque poco o nada efectivas, para resolver los acuciantes problemas de la gente. En tanto, Pablo Iglesias aguarda que la realidad deje a cada uno al desnudo. Será un invierno duro y probablemente caliente. La evidencia del uso de prerrogativas puede manifestar la sensación de impunidad que domina a los herederos de las ventajas de la denominada “transición”.


Tampoco se puede dejar pasar como ejemplo de las prerrogativas, lo ocurrido el pasado 26 de julio, cuando el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, declaraba como testigo del caso Gürtel en la Audiencia Nacional


Caso menor, aunque ilustrativo puede ser la polémica desatada por las vacaciones del canciller. Desde Exteriores se alegó que “el ministro se encuentra de vacaciones privadas con su familia, alojados en la residencia del embajador a invitación de este”, puntualizando que el viaje era sufragado por Dastis a excepción de la comida, los desplazamientos y el alojamiento. La ley del alto cargo vigente, aprobada durante el mandato de Mariano Rajoy, fija que “la utilización de vehículos oficiales por quienes ejerzan un alto cargo estará vinculada con las obligaciones de desplazamiento derivadas del desempeño de sus funciones”. Es decir, que según el argumento del Canciller actual, lo “…es 365 días al año”. Prerrogativas de las que se benefician los integrantes de este gobierno. En especial, por la banal fragilidad de los argumentos esgrimidos para ocultar el abuso. Me imagino que también tributarán por la remuneración adicional que ello supone, tanto para él como su familia. El señor Montoro deberá tomar cartas en el asunto para dilucidar lo que devenguen esas prácticas. Es inaceptable que en las condiciones en las que se haya este país, se esté exhibiendo ese nivel de impúdica utilización de los recursos de todos.


El BOE recogió el acuerdo entre España y Arabia Saudí que le otorga la prerrogativa sobre protección mutua de información clasificada en el ámbito de la defensa. Este, fue firmado en septiembre de 2016 pero que entró en vigor el mes de agosto último.


Tampoco se puede dejar pasar como ejemplo de las prerrogativas, lo ocurrido el pasado 26 de julio, cuando el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, declaraba como testigo del caso Gürtel en la Audiencia Nacional. Los Servicios Informativos de RTVE se basaron en el argumentario del PP para informar sobre la declaración judicial como testigo de Mariano Rajoy. Ni un solo comentario acerca del posible perjurio en el que incurrió. La cadena de manipulaciones comenzó cuando se decide, desde la dirección de TVE, emitir la declaración del presidente por el Canal 24 Horas, y no por la 1 de TVE, como sí hizo con la comparecencia, “diseñada” por la presidenta Ana Pastor, del presidente en el Congreso obligado por la mayoría de la cámara.

Más casos. El BOE recogió el acuerdo entre España y Arabia Saudí que le otorga la prerrogativa sobre protección mutua de información clasificada en el ámbito de la defensa. Este, fue firmado en septiembre de 2016 pero que entró en vigor el mes de agosto último. Este pacto sustituye a un memorando aprobado en 2011 sobre la misma materia. El acuerdo, de cinco años, se prorrogará de forma anual si ninguno de los dos países se opone a ello. Este acuerdo se refiere expresamente a la contratación y subcontratación entre países. Recordemos la denuncia de Amnistía Internacional en marzo, afirmando que España vendía armas a Arabia Saudí para ser usadas, según ella, en la guerra de Yemen, donde se han producido violaciones del derecho internacional en ataques a civiles. Debe saberse, a pesar de lo que se evite esclarecer, que España vendió a Arabia Saudí armas por un monto no inferior a los 116 millones en 2016. Esto, según el Informe de exportaciones del Ministerio de Defensa. ¿Tanto es el poder de las familias del Golfo sobre el Estado español? De las consecuencias que muchos aluden a las Ramblas, nada se dice. De los negocios del tráfico de armas, menos. Son ámbitos que disfrutan de prerrogativas.


Las prerrogativas son una muestra de la vulneración de los valores democráticos por parte de estos defensores de amnistías fiscales, de los sobrecostes en las contrataciones públicas o de las injerencias en una justa administración de la justicia en España.


Pero el caso que destaca por encima de todos es el de la familia Franco y su gestión del Pazo de Meirás. Las irónicas declaraciones del presidente de la Xunta de Galicia a la Cadena Ser, dejan a las claras las prerrogativas para este gobierno: “No vamos a utilizar mecanismos franquistas para conseguir un bien que el ordenamiento jurídico actual protege de acuerdo con su titular registral”. El señor Nuñez Feijóo, cuya custodia de los fondos artísticos pertenecientes a las Cajas Gallegas debe investigarse, no considera los antecedentes coactivos del carácter de botín de guerra que algunos atribuyen a la apropiación que se hizo del Pazo. Prerrogativas.

La lista sería interminable. Aunque regresando a los temas que duelen, que importan, porque producen víctimas, recordemos que, la afiliación media a la Seguridad Social alcanzó los 18.309.844 ocupados en agosto, lo que supone 179.485 afiliados menos (-0,97%) respecto a julio. Se trata de la cifra más alta en un mes de agosto desde 2008, cuando se perdieron 244.666 afiliados en tasa mensual. No obstante, comparado con el mismo mes del año pasado, el sistema sumó de media de 609.849 afiliados más, un 3,45%, con la precaria realidad de que sólo 7 de cada 10 empleos son indefinidos.

Las prerrogativas son una muestra de la vulneración de los valores democráticos por parte de estos defensores de amnistías fiscales, de los sobrecostes en las contrataciones públicas o de las injerencias en una justa administración de la justicia en España. Estos, que están fracturando a nuestro país más que cualquier aventura nacionalista, serán los responsables del incierto futuro que nos aguarda si no lo remediamos. Porque las prerrogativas son nítidamente franquistas. En cualquier caso, excesos en el ejercicio del poder, inadmisibles en las actuales circunstancias que soportan los españoles.

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