La resignación ¿derrota de los Indignados?
Fuente imagen: http://www.elconfidencial.com/ EFE

El 15M no fue casual. Fue causal. El encuentro social, no político, en el que confluyeron la suma de las indignaciones de muchos colectivos unidos en el sentimiento de ser las víctimas del modelo neoliberal gestionado por el bipartidismo, fue su combustible.


Desde el primer momento, en el 15M la indignación reunió a nietos y abuelas, a pequeños empresarios, a desocupados, desahuciados y a trabajadores.


Las movilizaciones de 2011 en España, conocidas inicialmente como Movimiento 15-M, o de los Indignados, o como Spanish Revolution, en las Redes Sociales, denominan a una serie de movilizaciones ciudadanas pacíficas, espontáneas en origen y surgidas en gran parte en las redes, que obtuvieron inicialmente el apoyo de más de 200 asociaciones.de todo tamaño y fin. Las manifestaciones de protesta comenzaron el 15 de mayo de aquel año. Su convocatoria se origina en la Plataforma Democracia Real Ya, a la que se suman las restantes. La movilización alcanzó a 58 ciudades españolas, Fue básicamente de reivindicación moral, lo económico, que se derivaba de los incipientes recortes, terminó confrontándose así con el positivismo económico de los ultraliberaliberales, que firmaron el Art.135. Porque, convengamos, el PSOE del gobierno Zapatero fue colonizado por la Tercera Vía. De aquellos polvos.

Desde el primer momento, en el 15M la indignación reunió a nietos y abuelas, a pequeños empresarios, a desocupados, desahuciados y a trabajadores. Todas y todos, se reunieron en torno a la construcción de los diques morales de defensa, frente a los ataques del inmoral bipartidismo tradicional. Operadores del desmantelamiento del modelo de la Sociedad del Bienestar. Desde entonces, junto a la aparición de Podemos, y a la contraoperación de Ciudadanos, la política tradicional y sus socios fácticos no parecieron aceptar que las mayorías absolutas ya no fuesen posibles y cerraran un ciclo en el sistema parlamentario español.


Hoy, en cuanta ocasión tiene el presidente de gobierno, se solaza con negar que el PP sea minoritario en el ejercicio de su labor parlamentaria. Cree, o desde los centros de poder se lo han hecho creer, que tiene una “mayoría virtual”, por haber logrado mayor número de votos.


Aquella indignación fue observada con interés desde todos los rincones del planeta. Tal vez por ello, con todos los medios disponibles por el poder económico y financiero del postfranquismo, se ha llegado a alentar un golpe de mano en el mismo seno del PSOE. O se haya influido en la investidura más inverosímil de la democracia de la España postfranquista. El regreso de aquél secretario general defenestrado, ha vuelto a ilusionar a su militancia en particular y a la sociedad progresista española. Porque “los números daban”… y “aún dan”.

Hoy, en cuanta ocasión tiene el presidente de gobierno, se solaza con negar que el PP sea minoritario en el ejercicio de su labor parlamentaria. Cree, o desde los centros de poder se lo han hecho creer, que tiene una “mayoría virtual”, por haber logrado mayor número de votos. No reconoce que es un simple custodio del statu quo. O lo que es más grave, anuncia que tiene “el derecho” a ser la “única fuerza para gobernar”. Un jefe de gobierno que ejerció su legislatura a golpe de Decretos del Consejo de Ministros. Ha ignorado a los ciudadanos, contando sólo con los ilimitados recursos que provenían de “sospechados orígenes”. Dinero B, según la Justicia, ganó elecciones a fuerza de talonarios gestionados por Bárcenas y sucesores.

Tal vez por ello, y pese a su pretendida majestuosidad, aún sigue siendo “persona non grata” en su Pontevedra de origen. Es que la Historia está llena de audaces. De patriotas, poco. 


También nos anoticiamos que los defraudadores se librarán de sus obligaciones gracias a la amnistía de Don Cristóbal. El Reino Unido y Holanda han recuperado gran parte de esas ayudas. El tiempo de las mentiras ha terminado.


Con este panorama, algunos se preguntan el por qué las calles no se llenan de personas indignadas. Otros afirman que se debe a que la buena gente se ha convencido de su derrota económica, social y moral. Entonces, en un coro articulado, surgen voces que expresan con descaro el despojo al que sometieron a España. Una de ellas, el Gobernador del Banco de España, explicando que los fondos del rescate, más de los 60.000 millones ya dados, no serán devueltos. Poco dicen los medios del régimen acerca de los 3.000 millones añadidos, que De Guindos, el mismo que dirigió una monumental bancarrota financiera, se apuró a proveer al FROB. También nos anoticiamos que los defraudadores se librarán de sus obligaciones gracias a la amnistía de Don Cristóbal. El Reino Unido y Holanda han recuperado gran parte de esas ayudas. El tiempo de las mentiras ha terminado.La resignación ¿derrota de los Indignados?

La resignación ¿derrota de los Indignados?Deberíamos recordarles que no es la resignación, que sería la derrota de los indignados, el sentimiento que invade a las personas honestas. Por el contrario, es la ilusión. Por eso las calles no arden. Porque hay esperanza. Porque por segunda vez en estos últimos años: los números dan.

Que no jueguen con esa ilusión. Desde ninguna de las partes.

 

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