La nieve y el equilibrio

Esta mañana, desde mi mesa de trabajo, miraba la nieve… hay poca este año. Todo el mundo me dice que he cogido una mala temporada para venir a trabajar aquí. Para mí no es tan mala porque no la comparo con ninguna otra.

Da paz el blanco. Además hoy no hay gente apenas, sopla el viento. Y pienso en tí, con calma por primera vez en mucho tiempo; pienso en que nunca podemos saber los vuelcos que nos dará el corazón, que esa es la gracia, que alguien que nunca hubiéramos dicho que nos pudiera gustar, luego puede provocar en nosotros los sentimientos más locos, profundos y apasionados.
Nunca pensé que me enamoraría de tí.
La montaña nevada me da sensación de espacio, es como si me permitiera pensar con claridad. ¿Donde estás? ¿Cómo estarás? ¿De verdad estamos ya tan lejos? ¿De verdad fue tan fugaz? Siempre es todo o nada, ¿porque es tan complicado encontrar el equilibrio…? ¿Por qué estamos todos tan desequilibrados? ¿Y la sabiduría de la naturaleza, que estaba haciendo cuando nos creó? Estaría dormida… en la rama de algún árbol de esos que parece que lloran.
Recuerdo el primer día que te vi, que apenas te vi. Y luego sólo podía mirarte a tí. Y ahora te veo en todas partes e intento olvidarte (sin llegar a desearlo del todo). Quiero poder vivir sin ti pero no quiero que me olvides, ¿cómo se hace todo esto? ¿Nos olvidaremos, entonces, de que un día nos quisimos tanto? ¿Olvidaremos que fuimos tan importantes para el otro? Seguramente. Ya nos ha pasado antes.
Te quieres tanto y luego casi que te odias. ¿Dónde coño está el equilibrio? Duele tanto perderte y aceptar que te vas alejando… y que un día, dentro de poco, formaremos parte del pasado y ya no compartiremos nuestras vidas. Y avanzaremos en direcciones distintas y dentro de unos años nos encontraremos pesando la fruta en el supermercado y nos saludaremos con la emoción contenida… y nos veremos alejarnos y pensaremos “ostia, era él (o era ella)…una vez lo fue todo, pero esa vez se fue”.
E intentaremos no llorar, allí en medio de las naranjas y los limones.

 

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