La gran obra maestra de Birdman

La complejidad de las palabras simplemente dificulta el camino de la lectura y lo mismo ocurre con las películas. A veces, la sencillez asegura un éxito al espectador, no obstante, la dificultad no garantiza que sea un buen filme. Birdman, es una buenísima producción en la que la simplicidad permanece ausente en todo momento. La ganadora de cuatro Premios Óscar, despunta por su especial sátira, un filme que permite que tu mente divague sobre las reflexiones de la vida desde un punto de vista diferente.

Alejandro González Iñárritu, emplea un despliegue técnico brillante, no necesita hacer grandes saltos temporales o espaciales, ya que todo se desarrolla en el mismo teatro, por lo tanto la idea del plano secuencia es totalmente acertada y nos permite disfrutar de ella sin que le parezca reiterativa al espectador. Por supuesto, la elección de que Michael Keaton sea al protagonista es sin duda la correcta, ya que además nos puede recordar a la interpretación que el propio Keaton representó con Batman en 1989, encarnando a un superhéroe. Aunque el plantel de actores es realmente bueno, con nombres de la categoría de Naomi Watts, Emma Stone o Zach Galifianakis, debemos destacar a Edward Norton, quien una vez más nos fascina con su increíble actuación, este actor siempre sorprende al público de una manera muy positiva, llegando así a transmitirle al espectador ese toque mágico y real.

Spoiler: 

Iñárritu, lleva a la práctica una idea excelente que todavía recobra más sentido con ese final abierto, una película original, en la que podremos disfrutar de buen cine y nos hará reflexionar, una gran obra maestra.

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