La Europa de los mercados vs la Europa de las personas
Fuente: http://representacionpermanente.eu/

La UE se ha constituido como un área económica fluida para entrada y salida de capitales y libre comercio. Desde los tiempos del Mercado Común Europeo los ciudadanos, es decir las personas, hemos venido claudicando a favor de los agentes de negocios. La existencia en su ámbito de fiscalidades tan divergentes que ponen de manifiesto zonas que son virtuales paraísos fiscales, son determinantes para la picaresca y la usura.

Los comisariatos del Gobierno de Bruselas podrían definirse como el conjunto de oficinas de gestión de negocios, basadas en la acción de los lobbies, más descarados de la historia. De las personas, poco o nada. La crisis de los refugiados dejó al desnudo la evidente amoralidad de sus decisiones. De esta cuestión son responsables los arquitectos de Maastricht y Lisboa. Desde entonces, los países europeos se han convertido en estados títeres de los intereses de Berlín. Una buena parte del Brexit se basó en esa subsidiariedad. La cuestión xenófoba, probablemente menos.

La más reciente muestra de esta línea argumental, la pone de manifiesto el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, al mostrar una “extraordinaria sensibilidad”, a juicio de diferentes analistas, con los intereses de los banqueros. Todo, en relación con los de las familias que han sido víctimas con el fraude de miles de millones derivados de la aplicación de las clausulas suelo hipotecarias, lo que ha contribuido a provocar multitud de desahucios. Relacionemos con esta demostración de usura una numerosa lista de suicidios. La banca nos gobierna.

En esta línea de la Europa de los Mercados, el abogado general del tribunal, ha avalado que se aplique una retroactividad “limitada en el tiempo” en el cálculo de las cantidades que los bancos deberán devolver a los afectados por las cláusulas suelo en España. Estas prácticas fueron declaradas abusivas por el Tribunal Supremo en mayo de 2013. Las opiniones del abogado general no son vinculantes para TJUE, que dictará sentencia sobre este asunto antes de finales de año, pero en la mayoría de los casos sus conclusiones coinciden con el fallo definitivo. Resulta vergonzoso que quiera hacerse un control de daños de las cuentas de resultados de las entidades financieras.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea es una de las siete instituciones de la UE. Está integrado por tres órganos jurisdiccionales: el Tribunal de Justicia en sentido estricto, el Tribunal General y el Tribunal de Función Pública. Es competente para la jurisdicción de la Unión Europea. Estos tres órganos garantizan la correcta interpretación y aplicación del Derecho primario y del Derecho derivado de la Unión Europea en su territorio. El Tribunal de Justicia controla la legalidad de los actos de las instituciones de la Unión Europea, y determina si los Estados miembros han cumplido las obligaciones que les incumben en virtud del Derecho primario y del Derecho derivado. Asimismo, interpreta el Derecho de la Unión a petición de los jueces nacionales.

El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Paolo Mengozzi señala que, “en el momento en que se pronuncia acerca de los efectos en el tiempo de su resolución, un órgano jurisdiccional supremo puede ponderar la protección de los consumidores con las repercusiones macroeconómicas asociadas a la amplitud con que se utilizaron las cláusulas suelo”. En este contexto, el letrado considera que, “a título de excepción, las mencionadas repercusiones pueden justificar la limitación en el tiempo de los efectos de la nulidad de una cláusula abusiva, sin que se rompa el equilibrio en la relación existente entre el consumidor y el profesional”.

La UE se ha constituido como un área económica fluida para entrada y salida de capitales y libre comercio. Desde los tiempos del Mercado Común Europeo los ciudadanos, es decir las personas, hemos venido claudicando a favor de los agentes de negocios. La existencia en su ámbito de fiscalidades tan divergentes que ponen de manifiesto zonas que son virtuales paraísos fiscales, son determinantes para la picaresca y la usura. Los comisariatos del Gobierno de Bruselas podrían definirse como el conjunto de oficinas de gestión de negocios, basadas en la acción de los lobbies, más descarados de la historia. De las personas, poco o nada. La crisis de los refugiados dejó al desnudo la evidente amoralidad de sus decisiones. De esta cuestión son responsables los arquitectos de Maastricht y Lisboa. Desde entonces, los países europeos se han convertido en estados títeres de los intereses de Berlín. Una buena parte del Brexit se basó en esa subsidiariedad. La cuestión xenófoba, probablemente menos. La más reciente muestra de esta línea argumental, la pone de manifiesto el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, al mostrar una “extraordinaria sensibilidad”, a juicio de diferentes analistas, con los intereses de los banqueros. Todo, en relación con los de las familias que han sido víctimas con el fraude de miles de millones derivados de la aplicación de las clausulas suelo hipotecarias, lo que ha contribuido a provocar multitud de desahucios. Relacionemos con esta demostración de usura una numerosa lista de suicidios. La banca nos gobierna. En esta línea de la Europa de los Mercados, el abogado general del trinunal, ha avalado que se aplique una retroactividad "limitada en el tiempo" en el cálculo de las cantidades que los bancos deberán devolver a los afectados por las cláusulas suelo en España. Estas prácticas fueron declaradas abusivas por el Tribunal Supremo en mayo de 2013. Las opiniones del abogado general no son vinculantes para TJUE, que dictará sentencia sobre este asunto antes de finales de año, pero en la mayoría de los casos sus conclusiones coinciden con el fallo definitivo. Resulta vergonzoso que quiera hacerse un control de daños de las cuentas de resultados de las entidades financieras. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea es una de las siete instituciones de la UE. Está integrado por tres órganos jurisdiccionales: el Tribunal de Justicia en sentido estricto, el Tribunal General y el Tribunal de Función Pública. Es competente para la jurisdicción de la Unión Europea. Estos tres órganos garantizan la correcta interpretación y aplicación del Derecho primario y del Derecho derivado de la Unión Europea en su territorio. El Tribunal de Justicia controla la legalidad de los actos de las instituciones de la Unión Europea, y determina si los Estados miembros han cumplido las obligaciones que les incumben en virtud del Derecho primario y del Derecho derivado. Asimismo, interpreta el Derecho de la Unión a petición de los jueces nacionales. El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Paolo Mengozzi señala que, "en el momento en que se pronuncia acerca de los efectos en el tiempo de su resolución, un órgano jurisdiccional supremo puede ponderar la protección de los consumidores con las repercusiones macroeconómicas asociadas a la amplitud con que se utilizaron las cláusulas suelo". En este contexto, el letrado considera que, "a título de excepción, las mencionadas repercusiones pueden justificar la limitación en el tiempo de los efectos de la nulidad de una cláusula abusiva, sin que se rompa el equilibrio en la relación existente entre el consumidor y el profesional". La Carta Social Europea se ha diluido cuando desde Frankfurt y Bruselas se impulsan medidas de claro corte esclavista en materia laboral, financiera o de derechos humanos. Es la tónica. Transferir la carga de los errores en materia financiera a los estados, mientras los grupos financieros y corporativos busca refugio en las corruptas arcas de los paraísos fiscales. Las conclusiones del abogado general del TJUE no coinciden con las que emitió el año pasado la Comisión Europea, que sí se mostró contraria a la sentencia del Tribunal Supremo español que considera nulas las cláusulas suelo pero no permite la retroactividad, esto es, la obligación de que los bancos devuelvan a los usuarios todas las cantidades cobradas de más por esta cláusula abusiva. La sintonía con los intereses de la banca son notables. Balzac ya nos advertía: “El mito global solo nos empuja a la era de la melancolía. El modelo de la codicia se balancea entre la ira y la codicia; mientras la aldea global es solo una esperanza ingenua”. Nos queda entonces claudicar a la melancolía que nos ofrecen, o canalizar nuestra ira a favor de una sociedad mejor y más justa. Tú decides.
Fuente: http://www.elconfidencial.com/

La Carta Social Europea se ha diluido cuando desde Frankfurt y Bruselas se impulsan medidas de claro corte esclavista en materia laboral, financiera o de derechos humanos. Es la tónica. Transferir la carga de los errores en materia financiera a los estados, mientras los grupos financieros y corporativos busca refugio en las corruptas arcas de los paraísos fiscales.

Las conclusiones del abogado general del TJUE no coinciden con las que emitió el año pasado la Comisión Europea, que sí se mostró contraria a la sentencia del Tribunal Supremo español que considera nulas las cláusulas suelo pero no permite la retroactividad, esto es, la obligación de que los bancos devuelvan a los usuarios todas las cantidades cobradas de más por esta cláusula abusiva. La sintonía con los intereses de la banca son notables.

El economista Ricardo Antonio Lomoro ya nos advertía: “El mito global solo nos empuja a la era de la melancolía. El modelo de la codicia se balancea entre la ira y la codicia; mientras la aldea global es solo una esperanza ingenua”.

Nos queda entonces claudicar a la melancolía que nos ofrecen, o canalizar nuestra ira a favor de una sociedad mejor y más justa. Tú decides.

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