La Carta Esférica – Arturo Pérez Reverte

La Carta Esférica fue publicada en el año 2000 por la editorial Alfaguara. Escrita por Arturo Pérez Reverte, es una novela en la que se ve totalmente reflejado al autor, desarrollando dos de sus grandes pasiones; el mundo náutico y la novela histórica.

Para ligar estas dos pasiones, utiliza los mimbres de un naufragio del siglo XVIII, un marinero que tras un golpe de infortunio se encuentra en tierra sin oficio ni beneficio, una empleada del Museo Naval de Madrid que busca el tesoro escondido en el naufragio y el componente del rufián avaricioso y aprovechado, también en busca del mismo tesoro,  que aparece de manera esporádica a lo largo de toda la novela para aportar unos cuantos momentos de acción, discusión e incluso alguna que otra escena de hombría y de celos.


En La Carta esférica, Arturo Pérez Reverte se recrea escenificando la vida en el mar, recreando con fiel exactitud cada uno de los elementos que conforman el mundo náutico.


Juntando todos los mimbres, disponemos de una maravillosa novela con un alto contenido histórico, un toque de acción, muchos de aventuras y sobretodo, y con lo que el autor se siente más cómodo, todas las referencias posibles al mundo náutico y a todos los elementos que componen los gigantes del mar.

Porque si algo es esta novela, es un homenaje del autor a todos aquellos marineros que vivieron, viven y vivirán y también a aquellos que murieron, mueren y morirán entre las fauces y las olas del mar.

Un homenaje que va desde la descripción del capitán de un barco del siglo XVIII hasta al capitán solitario de un barco actual.

Desde un humilde marinero de hace dos siglos hasta un marinero del mundo actual que lucha por su subsistencia, a pesar de cambiar la madera por el hierro.


Durante el desarrollo de La Carta esférica, podemos disfrutar de interesantes momentos históricos, que levantan el interés del lector, y momentos en los que el protagonista decide buscar en su interior y aclarar los sentimientos que le corren por sus venas


Un mundo sólo apto para gente valiente y dura, que Pérez Reverte se recrea escenificando hoja tras hoja. Un mundo en el que los sentimientos de un marinero sólo pueden ser afectados por las mismas olas del mar, mientras que la tierra firme no es más que un pequeño período existente entre suelte y suelte de amarras.

En La Carta esférica, Arturo Pérez Reverte se recrea escenificando la vida en el mar, recreando con fiel exactitud cada uno de los elementos que conforman el mundo náutico.

Desde el cabo más sencillo, hasta el aparato más sofisticado para calcular la ubicación de un navío en la inmensidad del mar, todo pasa por tener su nombre reflejado en cada una de las páginas del libro.

El hilo argumental de la novela no tiene más.

Un marinero hundido, que se encuentra con la mujer atractiva, que por hombría y orgullo acaba enfrascado en su empresa, peleando con el malo, y buscando un tesoro fruto de un naufragio con mucha historia.


Si quizá hay algo criticable en La Carta esférica, son esos momentos tan sentimentales que se vuelven densos y que no aportan mucho contenido a la historia principal más allá del que ya se conoce. Unos pasajes repetitivos que en ocasiones pueden llegar a exasperar al lector.


Todo ello se va desarrollando hasta que al final, cuando todo el pescado parece vendido, la historia da un pequeño vuelco que cambia la dinámica, produciendo un desenlace dinámico y que te da ese empujón final para acabar de disfrutar del libro.

Durante el desarrollo de La Carta esférica, podemos disfrutar de interesantes momentos históricos, que levantan el interés del lector, y momentos en los que el protagonista decide buscar en su interior y aclarar los sentimientos que le corren por sus venas, intentando darles el razocinio y el temple marinero gracias al que se sobrevive en situaciones dificultosas en alta mar.

Pero si quizá hay algo criticable en La Carta esférica, son esos momentos tan sentimentales que se vuelven densos y que no aportan mucho contenido a la historia principal más allá del que ya se conoce. Unos pasajes repetitivos que en ocasiones pueden llegar a exasperar al lector.

En definitiva, La Carta Esférica de Arturo Pérez Reverte es una novela en la que la mayor parte del tiempo disfrutarás de su lectura, te dejarás abordar por barcos, naufragios, mar e historia, disfutarás de breves momentos de acción pero que romperán un tanto la monotonía y las largas pausas entre pasaje y pasaje, y que bostezarás con los sentimientos del protagonista en la persecución de un amor prohibido, que sabe que lo único que le va a provocar es dolor y desesperanza.

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