El miedo a Podemos que retrata la incompetencia

Hubo un día en el que se celebraron unas elecciones europeas. A ellas, como siempre, se presentaron los dos principales partidos del poder, más el elenco de partidos que juegan en la segunda división de la política, los cuales no aportaban ningún tipo de incentivo a los dos grandes. Ellos jugaron sus partidos, faltándose unos a otros, jugando a nada, sin bajar del autocar, y esperando ganar la liga con la gorra, soñando con aquellos tiempos de gloria en los que las victorias propias eran más deméritos del adversario que logros de uno mismo. Pero mira tú por donde, que cuando parecía que la liga iba a ser cosa de dos, como siempre, apareció  un equipo, que jugando desde atrás, sin figuras pero con trabajadores, con gente formada para jugar y no para vivir de las rentas, puso en jaque a los dos principales equipos. Y apareció un sentimiento nuevo; el miedo a Podemos.


El estilo Podemos, un estilo que está desquiciando a los grandes y que está sacando lo peor de cada equipo, y generando u nuevo sentimiento; el miedo a Podemos


Dieron la campanada y casi logran acceder al liderato. Una formación que apenas pudo hacer pretemporada, pero que gracias al trabajo, a la ilusión y al esfuerzo estuvieron ahí, y que no se conformaron con un papel efímero.

Avisaron que iban a seguir jugando, que reforzarían el equipo con más jugadores, y jugadores del mismo estilo y con la misma ilusión.

El estilo Podemos, un estilo que está desquiciando a los grandes y que está sacando lo peor de cada equipo, las entradas más putrefactas y el estilo de juego más amarrrategui. Y no falta mucho para que la liga vuelva a empezar. Una liga que esperamos ansiosos y con más ganas que nunca de asistir al partido y animar, y disfrutar por fin de un buen partido. Tienen miedo, no lo esconden ni lo pueden esconder.

Para mi, lo que ha conseguido podemos es muy grande. Lejos de los resultados en tiempo récord, de su estrategia cercana a la ciudadanía e incluso de lograr motivar a la gente para que vuelva a votar, o cuanto menos, interesarse de nuevo por el mundo político, Podemos ha conseguido retratar a un partido político como es el PP, y créanme que eso es algo harto complicado.


Siempre he pensado que el PP es un partido plagado de incompetentes radicales que solo buscan su propio beneficio


El PP. Un partido clasista, de derechas puras y duras.

Un partido que solamente mira por sus intereses y de aquellos que los apoyan, como son la casta más rica del país. Un partido que sabe venderse a base de pelotazo, de inventar infraestructuras inútiles adjudicadas a dedo, cuya finalización siempre está lista en período electoral para hacerse la foto de inauguración, e invitar a prensa y amiguetes a copas de cava y anunciar a bombo y platillo lo buenos que son y las cosas (inútiles) que hacen por la sociedad.

Pero mientras inauguran aeropuertos, autopistas inútiles que acabaremos pagando todos, edificios maravillosos que luego se caen y un sinfín de tonterías pagadas con el dinero de todos, recortan en los servicios básicos de la sociedad mientras se los adjudican (ellos hablan de la gestión, pero ya me dirán si el gestor es privado y ha de vivir de ello) y aumentan impuestos al ciudadano sin ton ni son, para llenar una hucha que les permita seguir teniendo el apoyo de los que duermen con don dinero para seguir en el poder.

Siempre he pensado que el PP es un partido plagado de incompetentes radicales que solo buscan su propio beneficio.


Ya no saben que argumentos usar, ya no saben a qué recurrir. La caverna lo está intentando con todos sus medios, pero tampoco consiguen el efecto deseado.


Y desde luego se está demostrando día a día. Podemos lo ha conseguido. Ha conseguido que se pongan nerviosos, que se den cuenta que la política de cortar cintitas previa a las elecciones no va a servir con esta nueva formación.

Hasta ahora, el PP siempre había usado la estrategia del “tú más”. El partido contrario era siempre el más malo, el que hacía todo peor, el que siempre se metía en casos de corrupción, el que nos llevaba a la ruina y un largo etcétera.

El problema, o no tanto problema, sino que la diferencia, es que con la aparición de Podemos, estos señores se han quedado sin argumentos, y el miedo a Podemos se hace latente.

Podemos todavía no ha pasado por la poltrona del gobierno, con lo cual es muy difícil echarle en cara nada. No pueden usar este recurso, y como ellos mismos saben que están haciéndolo mal, rematadamente mal, y que ya nada de lo que sucede en su seno pasa desapercibido están nerviosos.

Ya no saben que argumentos usar, ya no saben a qué recurrir. La caverna lo está intentando con todos sus medios, pero tampoco consiguen el efecto deseado. Los Inda, Marhuenda, televisiones que funcionan a golpe de látigo de los que gobiernan, periódicos y un largo etcétera lo intentan.


Los recursos altamente usados de Venezuela, ETA, cada vez están quedando más obsoletos.


Pero por suerte, lo único que están consiguiendo es darle todavía más publicidad a una joven formación que intentan explicar por todos los medios su programa y sus intenciones, siendo interrumpidos de manera constante por aquellos que les gustaría amordazarlos de por vida y en cualquier situación.

Los recursos altamente usados de Venezuela, ETA, cada vez están quedando más obsoletos. El recurso de cambiar de tema, e incluso mezclar el tocino con la velocidad cuando intentan exponer sus ideas también. Incluso no solo denota el nerviosismo que están viviendo, sino la falta de educación y la desfachatez de aquellos que no les gusta que se digan todas las verdades que acosan desde años este país, y que quieren seguir viviendo con su halo de protección de la mano que les da de comer, siempre y cuando sigan las regias pautas de partido.


Está consiguiendo que la  incompetencia salga a flote


Resumiendo, Podemos no solo está cambiando el panorama político de este país, sino que con argumentos y verdades está poniendo contra las cuerdas a más personas de las que creemos.

El miedo a Podemos está consiguiendo que la  incompetencia salga a flote, que gente como Esperanza Aguirre, que nadie sabe cuáles han sido los méritos para estar donde está (tanto académicos como profesionales), pierda los papeles e incluso saque su lado más sarcástico en la Sexta Noche hablando de la falta con su correspondiente multa que cometió en Madrid, dejando entreveer que como se le ha ocurrido a alguien multarla.


El miedo a Podemos está cambiando las reglas del juego.


Que gente como el señor Inda, responsable de medios de comunicación, pierda los papeles cada vez que alguien de Podemos se ponde delante suyo, y que gente que se hace llamar demócrata, que pretende que se respeten sus ideas políticas más kafkianas, sea incapaz de mantener una mínima conversación o debate en directo sin faltar, ajusticiar de antemano o derrochar un sinfín de descalificativos contra una formación cuyo principal aval es la cercanía, el trabajo, la ilusión y los argumentos.

Hay múltiples frentes abiertos, en los cuáles la justicia dictará sentencia, y desde Liverdades esperamos que esta ponga la incompetencia y la democracia en su lugar.

El miedo a Podemos está cambiando las reglas del juego.

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Rubén P.

Pensar y reflexionar debería ser una obligación en esta sociedad. Creerse todo sin plantearse “por qué” es un error. Vivimos en una constante manipulación, en la que las medias verdades es el pan de cada día. De uno mismo depende creer o crearse.
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