El enemigo: civiles
Fuente: http://www.20minutos.es/

Una tercera guerra mundial fraccionada, dicen algunos. Se trata de un momento histórico, opinan otros. Los ejecutores bajo consignas religiosas, culturales o de cualquier otra índole justifican sus hechos. Al final son civiles los que mueren, personas comunes, que se divierten, viven normalmente. Pero desafortunadamente se encontraban en el momento y en el lugar equivocados. Y en pocos segundos desaparecen, dejando una estela de incertidumbre en el resto de las personas que logran escapar para luego relatar lo poco que recuerdan.

Dolor, llanto, temor, angustia, inseguridad, y la pregunta sin respuesta aparente, ¿por qué? En realidad las explicaciones abundan: es una causa religiosa, sed de venganza, odio, deseo desmedido de cancelar de la faz de la tierra al occidente. Y también a América. ¿Por qué no?

Y mientras los estudiosos del tema continúan siendo la fuente de información del momento, las redes sociales se inundan con opiniones diversas, las televisión y la radio difunden tanto los hechos como las variadas opiniones de los entendidos, los muertos continúan siendo los mismos, civiles.

No me gusta opinar, ni sobre los actos sucedidos en los últimos días, tanto en los países en donde hacen del terror su “modus vivendi”, en donde cualquier excusa es válida para matar sin distinción de clase, religión o raza,  como tampoco lo que sucede en los países de las víctimas.

Pero, sustraerme totalmente de lo que sucede es inadmisible. Formo parte de los civiles que caminan sin pensar que quien está al lado pudiera ser uno de ellos. Un soldado con arma que dispara a un enemigo desarmado. Puede ser alquien que se sienta a mi lado en un autobús, un tren, el metro o un avión. Están por doquier y no tienen una fisionomía específica. No es fácil identificarles. Hombre o mujer, adulto o adolescente. Son personas sin rostro, con una misión específica…matar al enemigo desarmado.

En esta contienda  uno se hace explotar enmedio de personas comunes, otro entra en un punto determinado disparando por doquier,  otro mete explosivos en un avión o como en el último de los hechos ocurrido en  Francia, conduciendo un camión ataca de frente a la multitud que simplemente festejaban una fiesta nacional, dejando a su paso muerte, dolor y lágrimas. “El valiente guerrero” murió durante su última misión, total ya estaba condicionado para el fatal desenlace. Los que no estaban preparados eran… sí, el enemigo desarmado.  Y la pregunta continua siendo la misma: ¿por qué?

La táctica utilizada en una misión durante un conflicto armado, de esos que nos presentan en las películas o series televisivas,  el soldado dispara a otro que obviamente porta un arma mucho más avanzado que la suya.

Contrariamente, en esta guerra el enemigo son civiles, no portan un arma,  caminan tranquilamente, esperan un espectáculo, se divierten al aire libre, comparten un momento en un restaurante, un museo o cualquier otro sitio, sin pensar que ese sería su último momento en este mundo porque “la causa”, lo vale.

Encontré este concepto en internet que me gustó mucho; Guerra: la noción de guerra está relacionada con términos como combate, batalla, lucha, pelea o enfrentamiento.

Ah! Sí. Alguno me corregirá en este momento y seguro me dirá: no se trata de una guerra, es un acto de terrorismo. Claro, aquí cambia el concepto. Pero igual, los muertos siguen siendo los mismos. Personas civiles que nada tienen que ver ni con la causa de un grupo ni con la escasa preparación de otro para prevenir o controlar estos hechos. O simplemente porque el elemento sorpresa es completamente imprevisible.

Nos resta solo orar y esperar que quien camina a nuestro lado no sea uno de ellos.

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