El 23 F

Con motivo del fallecimiento de Adolfo Suárez, y el aniversario del infausto golpe de estado del 23 F, son muchas las teorías y artículos que han surgido al respecto. Pero está claro que hay dos que han levantado una gran polvareda; el documental de ficción de Jordi Évole, y el libro publicado de la periodista Pilar Urbano “La gran desmemoria” (Planeta 2014), que salió ayer a la venta, relacionado con el 23 F. El primero porque sembró la semilla de la discordia, y sobretodo la semilla de la reflexión, al hacernos ver lo fácil que puede llegar a ser engañarnos, y al hacernos pensar en qué de cierto tiene la versión oficial de lo acaecido aquel aciago día, y el segundo por las declaraciones y narraciones de todos los hechos, que parece ser que no están agradando a nadie de los implicados en aquel acontecimiento.


“Con la salida a la luz de toda esta información sobre el 23 F, lo único que se está consiguiendo, es que los ciudadanos españoles, se sientan una vez más engañados.”


Desde un punto de vista simple y sencillo, como soy yo, está claro que todas estas situaciones y cruces de declaraciones, no se llevarían a cabo si de una vez salieran a la luz todos los documentos relacionados con el 23 F. Pienso, humildemente, que ya va siendo hora que todos los ciudadanos de este país conozcan la verdad del infausto 23 F, y si esta requiere que se tomen ciertas medidas contra determinadas personas sean llevadas a cabo para que de una vez la justicia reine en este país. No me parece de recibo, que unos acontecimientos tan delicados, y los cuales sembraron el pánico en muchos ciudadanos, debido a los años de horror y de terror vividos hacía muy poco tiempo, queden en el secreto, en el anonimato, y en la impunidad.

Con la salida a la luz de toda esta información sobre el 23 F, lo único que se está consiguiendo, es que los ciudadanos españoles, se sientan una vez más engañados. Revisando la historia escrita, uno se da cuenta que durante siglos, los españoles han sido ninguneados y puestos al servicio de las grandes esferas y de los poderes reinantes o gobernantes en este país.

Ya va siendo hora de revertir esta situación, y si de verdad quieren que los españolitos de a pie hagan sacrificios por este país, como se viene prodigando en los últimos años, sean tratados con el respeto que merecen. Porque analizando toda la situación en su globalidad, no es lógico ni de recibo, que los protagonistas de un golpe de estado post dictadura a un país, pasen los años que les tocaba pagar tal traición a la patria, en unas celdas con todas las comodidades habidas y por haber, y tratados casi con honores de guerra.


“Que se cierre ya este episodio tan dramático de la historia española como el 23 F, saliendo toda la verdad a la luz”


No es de recibo que una institución como la monarquía, que es considerada como referencia de la transición a la democracia de una dictadura (la cual dejó miles y miles de muertos, no nos olvidemos), esté disfrutando de unos privilegios y unas comodidades indescriptibles, todo a costa del españolito de a pie, y surgan noticias e implicaciones de su participación en el 23 F. No es de recibo tantas y tantas cosas, que el españolito de a pie debería saber y conocer, para tener la percepción que las instituciones públicas y las que dicen que les representan, muestran un poco de respeto hacia su persona, y sobretodo hacia su dignidad, y que hasta la fecha todo el mundo intenta esquivar. Basta, basta ya de tanta hipocresía, y sobretodo basta ya de reirse de nosotros con total impunidad.

Que se cierre ya este episodio tan dramático de la historia española como el 23 F, saliendo toda la verdad a la luz, y sintiéndolo mucho, que caiga quien caiga, más que nada, para recuperar el amor y la credibilidad de este país, y para poder volver a empezar de cero.

Hacia un [E]stado de gratuidad

Cuando TVE nunca dejó de ser el NO-DO

El pasodoble interminable

Compartir
Artículo anteriorAntes y después viajero
Artículo siguienteUn ejemplo a seguir: Esperanza Aguirre
Rubén P.

Pensar y reflexionar debería ser una obligación en esta sociedad. Creerse todo sin plantearse “por qué” es un error. Vivimos en una constante manipulación, en la que las medias verdades es el pan de cada día. De uno mismo depende creer o crearse.
Comparto contenido que creo interesante en Facebook, debato en Twitter, opino libremente en Liverdades

No hay comentarios

Dejar respuesta