Cortina de humo

A diario tenemos más información de casos de corrupción en los que el partido Popular sale mal parado ya que lo chamusca de pleno, dejando al descubierto irregularidades en la forma que se han financiado en los últimos tiempos.

Casos en que además se enriquecieron políticos implicados en estas prácticas, que han convertido a nuestra elite política en personajes que no paramos de ver desfilar en los juzgados o en las dependencias policiales.

Esta última semana nuestro ex ministro Sr. Rodrigo Rato, quién tocaba la campana con orgullo en una salida en bolsa dudosa en su momento y que ha confirmado nuestras peores  sospechas de algo turbio en su día.

Luego las declaraciones a este nuevo personaje de nuestra actualidad “pequeño Nicolás” sobre una conversación grabada en Setiembre pasado al ex banquero De la Rosa. Una mafia en el partido principal y en el poder de Catalunya que actuaron de la misma forma y con los mismos fines lucrativos.

A todo esto no dejo de pensar donde está la noticia realmente importante que intentan esconder con tantos datos que nos mantienen entretenidos e indignados. Dónde está el asunto principal que no debe salir a la luz, no hay que olvidar que estamos en año de elecciones.

Es como un partido de ping pong donde se pasan la pelota de uno a otro en temas escabrosos destapando cada uno las irregularidades del otro, y así viendo que no hay nadie limpio, y todos pueden seguir estando en sus lugares privilegiados encabezando las listas de sus partidos.

Pero a mí no me convence toda esta puesta en escena. Me parece todo muy planeado y oportuno en la forma y el tiempo en  que van sucediendo los acontecimientos, por ello espero todos los días como si se tratara de una telenovela por entregas, qué personaje saldrá salpicado la próxima semana y cuantos millones tendrá en paraísos fiscales, dicen que la lista que  tienen supera las 700 personas, por lo que hay guión para tiempo, quizás el tiempo que necesitan para distraer nuestra atención hasta que pasen las elecciones.

Y mientras tanto las cortinas de humo no nos dejan ver la trama realmente escandalosa que hay detrás de todo este entramado.

Son muchos años en el poder alternando uno u otro partido. El suficiente para que esta telaraña de corrupción haya causado este presente tan desagradable y poco confiable, y que nuestra mirada se fije en nuevas expectativas es del todo lógico.

Está claro que para muchos el beneficio en la política y su fin es enriquecerse ellos y sus elites empresariales y nosotros en lugar de desventaja, sólo podemos ser espectadores pasivos e indignados de sus metas.

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