domingo, 24 septiembre 2017
Filopolítica - Francisco Tomás González Cabañas

Filopolítica - Francisco Tomás González Cabañas

Francisco Tomás González Cabañas
Filósofo y Fundador (2005) y Director de la revista gráfica y agencia de noticias:

El acabose democrático

El acabose democrático

En esta larga serie de ensayos, que se subdividen en capítulos como; la política en los claustros universitarios; la política al diván; la política en las calles, la política en los medios de comunicación y epifenómenos democráticos, entre otros, el autor considera que la democracia está atravesando un momento de acabose, una hibridación entre una situación placentera, casi orgiástica, en donde lo electoral se eleva como fetiche, el voto cosificado, metaforizada la urna incluso como vulva y una finalidad ineluctable, un tránsito de una agonía lenta e indetenible que se aprecia y observa en todas y cada una de las crisis de las que son objeto las mayorías de las democracias occidentales.
Las oclocracias que habitamos gozan de buena salud

Las oclocracias que habitamos gozan de buena salud

Según El contrato social de Jean-Jacques Rousseau, se define oclocracia como la degeneración de la democracia. El origen de esta degeneración es una desnaturalización de la voluntad general, que deja de ser general tan pronto como comienza a presentar vicios en sí misma, encarnando los intereses de algunos y no de la población en general, pudiendo tratarse ésta, en última instancia, de una "voluntad de todos" o "voluntad de la mayoría", pero no de una voluntad general.
La tierra sin política

La tierra sin política

Tal como nos recordara el antropólogo cultural Girala Yampey, los primeros habitantes de estas tierras las hicieron suyas en busca de su realización mística-religiosa, habiendo creído hallar la tierra sin mal. Los conquistadores, a su llegada, trajeron consigo también lo filosófico, tal como lo seguimos entendiendo

De cómo se nos corre la democracia

Es más sencillo de lo que las palabras, o al menos estas, puedan expresar (de hecho existe en el título un doble sentido en el uso del término correr que en algunos países del habla castellana denotan un producto de lo sexual y en otros el salir a disparar llanamente).
¿Qué hacer ante una elección o jornada electoral?

¿Qué hacer ante una elección o jornada electoral?

Si todos los que estamos obligados, o condicionados, o incluso invitados a votar, transgredimos tal norma, la disposición, desistimos de la invitación en un porcentaje mayor al usual (que siempre es del 20 o en su defecto 30% de iconoclastas) alcanzando un 50% (es decir una mayoría en términos democráticos), entonces y de hecho, tal elección, carecería de legitimidad y de allí se podría ganar seriamente la legalidad de tal comicio y de tal resultado.
La castración democrática

La castración democrática

Tenemos poder judicial, hemos aprobado, bajo tales argumentos y algunos otros más, esa necesidad arquetípica de la tríada, pero no arribamos a nada bueno, en cuanto a sus propósitos o finalidades. No tenemos una sociedad mejor, ni tampoco más justa, independientemente de lo que creamos en relación al significado o significante de justicia.
El ser almibarado

El ser almibarado

El almíbar es la sustancia que alumbra la sociabilidad del hombre. Tal como el líquido amniótico, o su predecesor o posibilitador, el semen, el almíbar también es una sustancia viscosa, espesa, pegajosa y gelatinosa, a diferencia de las primeras dos mencionadas, hasta ahora nunca analizada, en el sentido lato del término, que posibilita en este caso, que el sujeto, construya su yo simbólico, mediante el atesoramiento de situaciones placenteras
Como en Hansel y Gretel

Como en Hansel y Gretel

Imaginemos, tal como ocurrió en el cuento infantil que para evitar una debacle mundial nos instan, es decir nos instamos nosotros mismos, a que todos los ciudadanos que no hayan alcanzado la mayoría de edad (es decir no estén aptos para producir ni habilitados para votar) deban ser abandonados en una suerte de selva, para que sólo merezcan estar entre nosotros, aquellos que hayan logrado regresar sin más elementos que su propio arrojo o valor.
La Acrasia Política

La Acrasia Política

Acrasia es la actuación en contra de lo que uno mismo cree que es lo mejor. Actuamos por impulso, por hábito, por convenciones sociales... pero nos gusta pensar que tenemos control absoluto sobre todos nuestros actos, y que actuamos siempre racionalmente según nuestros intereses, o incluso que somos tan altruistas que actuamos según los intereses de los que nos rodean.