Arabia Saudí, siempre libre, haga lo que haga

Arabia Saudí, siempre libre, haga lo que haga.

Desde que el sábado se produjo la ejecución del clérigo chií Nimr al Nimr, y de 46 personas más en Arabia Saudita muchos hemos estado “esperando” el claro y fuerte rechazo de dichas acciones por parte de los países occidentales. Son continuas las noticias sobre las ejecuciones, sobre la posición de Irán, sobre la “venganza divina” que caerá sobre Arabia…

¿Alguién da más?

Primero hay que aclarar que la justificación del reino se basa en que todas las personas ejecutadas eran terroristas, incluído el clérigo chií Nimr al Nimr. No, este clérigo fue detenido en 2012 por participar en manifestaciones pacíficas pidiendo la democracía y la protección de la minoría chií en el país.

Los demás han sido ejecutados por pertenecer a bandas terroristas como Al Qaeda y el autoproclamado Estado Islámico. Arabia quiere demostrar su posición de rechazo ante las acciones terroristas. Qué curioso. ¿No apoya Arabia Saudí al autoproclamado Estado Islámico en Siria para que acaben con el presidente chií Bashar Al Asad y sus seguidores??

1 contradicción:

La idea es que Arabia Saudí no se involucre oficialmente en Siria para no crear enfrentamientos con otros países, pero apoya con armamento a los terroristas para acabar con el líder chií. También EE.UU.

Ejecutar a 46 terroristas para demostrar al mundo su mano dura contra el terrorismo mientras que envía armamento a dichos terroristas para que ayuden a conseguir uno de sus objetivos, acabar con el reino de Al Asad.

2 contradicción:

La dinastía real de Arabia Saudí ha seguido siempre la versión del Islam que ellos consideran la más “pura y limpia” del Islam, el wahabismo. El wahabismo es una vertiente del Islam promulgada por el fundador de la Casa Saud, la familia real saudí. Estos defienden el Islam más literal y conservador, y se rigen por la Sharia, ley islámica, que desean que esta se
expanda por el mundo.

Que casualidad, justo lo mismo que quieren los desequilibrados del autoproclamado Estado Islámico, formar un Estado que se sostenga bajo la ley islámica. La suerte de la familía saud fue el petróleo, consiguieron establecer dicho reino bajo el wahabismo (considerado por musulmanes una secta del Islam). Por lo que las bases de estos terroristas y del reino de
Arabia Saudí son las mismas.

La radicalización en la que viven los saudíes es la misma que predican los terroristas, la única diferencia es que los primeros obtuvieron el dinero para gobernar un país y los segundos, de momento, no. Todos sabemos los relaciones comerciales que tienen los países
occidentales con Arabia Saudí. Nuestro petróleo proviene de un reino ancestral, tribal, y profundamente antidemocrático. Los países occidentales mantienen con éxito las relaciones comerciales con Arabia Saudí, y además nuestros reyes y presidentes acuden a visitar coordialmente a los responsables de las más profundas violaciones de los derechos humanos
que se cometen en el mundo.

Arabía Saudí es un país turísticamente precioso, con unas ciudades realmente bellas, tanto por los infraestructuras tradicionales como por la modernas. Es un país donde los turistas disfrutan, no tienen mayormente ningún incoveniente y vuelven a sus países maravillados por la belleza y el encanto de sus ciudades.

Nosotros, personas de apie, aportamos a la economía de Arabia Saudí gracias al turimo, la diferencia, es que nosotros no somos los que tenemos el poder real para influir en las acciones de los gobiernos. Son los representantes, que nosotros elegimos gracias al sistema
democrático, los que con nuestro apoyo deben ayudar, rechazar o cambiar las acciones que violen los derechos humanos.

Poniendo de ejemplo España, nuestro país.

España, nuestro país democrático, vende y sigue vendiendo armas por valor de unos 292,9 millones de euros a Arabia Saudí, mientras la cifra sigue aumentando cada año. La venta de armas está justificada porque las licencias que concedió para la exportación incluyen “garantías de uso final” de esos materiales “y estrictas cláusulas de no reexportación”.
Arabia Saudí lleva desde marzo del año pasado atacando Yemmen para expulsar a los rebeldes hutíes chiítas y restaurar al presidente aliado saudí, Hadi. Pero da igual, la venta esta justificada. A nadie le importa que el 80% de los cíviles en Yemmen necesiten ayuda humanitaria. El armamento está justificado.

La venta de armas por parte de España no se detiene ante ningún conflicto. Cuando en 2011 Arabia Saudí reprimió con fuerza militar las revueltas ciudadanas en algunas ciudades, coincidió con la visita a Arabia Saudí del presidente del Senado de entonces, Javier Rojo, quién declaró: “España y Arabia Saudí comparten posiciones en los aspectos fundamentales de emplear el diálogo para solventar conflictos y es fundamental la defensa de
los ciudadanos frente a la violencia”.

Claro, el diálogo es la base de las acciones de Arabia Saudí, esta es la hipocresía mundial en la estamos obligados a vivir, a vivir bien. Cuando ALGUNOS casos de violación aparecen en los medios de comunicación, y sus consiguientes bárbaros castigos se hacen públicos. ¿El
gobierno de España o la Casa Real se reúne con el Rey Salman para que haga algo al respecto? No.

Pero, si fallece alguién de la famila Real Saudí acuden personalmente a mostrarle sus condolencias.

Vaya, parece que las condolencias para los familiares de las mujeres y hombres que mueren a causa de las leyes del país no son necesarias.

El periódico ABC publicó el pasado 12 de diciembre que Los Reyes de España harán una visita oficial el 16 de febrero de este año. El viaje no ha sido confirmado todavía por la Zarzuela pero sí por el embajador del Arabia Saudí en España. ¿Qué harán nuestro actual Rey y Reina de España? Lo de siempre, sonreir, hacer fotos oficiales y disfrutar de los lujos de reinado
deleznable. Ojalá que no.

Esta es la hipocresía en la que vivimos y que al parecer, de momento, no hay ninguna viabilidad de cambio.

No hay comentarios

Dejar respuesta