Acerca del polémico bus de

Las partes en pugna deben sosegarse y tratar de empatizar. Para quienes tenemos hijos adultos, que queremos velar por la sociedad en la que les toca desenvolverse y formar, ellos a su vez sus familias, es quizás más fácil apartar los apasionamientos y analizar con cabeza fría. Considero que los transexuales sufren una anomalía que entre todos podemos ayudarle a gestionar en positivo. Entendiendo “anomalía” como “algo distinto” (ni mejor ni peor) al promedio. Reconocer que se tiene un problema ya es la mitad de la solución. Por otra parte, negar que es necesario instruir acerca de esta realidad, sensibilizarnos ante su situación, es discriminar a un sector de la sociedad.

PUNTOS EN LOS QUE COINCIDO CON “HAZTE OIR”

  • Están señalando que las personas transexuales tienen un “problema” mientras que éstos no quieren ser tratados como “problemáticos” sino como “iguales”. Les agradezco la preocupación por preservar valores importantes en la sociedad y realizar acciones dirigidas a
    • Cuidar lo que se les enseña a los niños y adolescentes
    • Dar lugar a que los padres analicen bien los pros y los contras de un cambio tan radical
    • Proteger a niños y adolescentes que pueden estar confundidos y creer que un cambio de sexo resolvería sus ansiedades. Ellos pueden estar actuando por rebeldía, por moda o por un referente emocional que le marca pautas

PUNTOS EN LOS QUE COINCIDO CON LAS PERSONAS TRANSEXUALES

  • Tienen derecho a hacer con su cuerpo y con su vida lo que quieran siempre que no afecten a otros
  • Apoyan leyes que implican instruir a la sociedad para alcanzar la apertura mental, que hace falta para aceptar a personas con una condición sexual diferente a la del promedio

¿CUÁL SERÍA EL PUNTO MEDIO?

Comenzar por reconocer, de parte y parte, los excesos que se han cometido y afrontar, como la sociedad evolucionada que todos queremos, acciones como éstas.

  • Hacernos entender desde el respeto mutuo
  • Promover la empatía hacia los problemas de los demás
  • Ser tolerantes para recibir tolerancia
  • Apoyarnos en la ciencia para identificar si se trata de efectos secundarios de otros tratamientos. Una vez agotados todos los análisis clínicos posibles, si se llega a la conclusión de que se es transexual, pues la sociedad debe ayudar a que lo acepten ellos y su entorno
  • Antes de considerar que el efecto en la psique del niño, que recibe estos conceptos, es “aterrador”, hay que preguntarles cómo lo asimilan ellos. Hay que vigilar que éstos temas sean tratados correctamente, como con cualquier otra enseñanza de contenido subjetivo. Para los adultos puede ser un escándalo este tema, pero los niños vienen sin prejuicios y pueden entenderlo gracias a su apertura mental, según cómo se les explique. Para desarrollarles criterios y patrones de conducta, ante ésta y cualquier otra realidad, estamos los padres.
  • De ambas partes se quiere “TAPAR EL SOL CON UN DEDO” (“el otro” no existe o está equivocado)
    • Asumir que es un “error” o un “engaño” la dualidad que vive la persona transexual es querer ignorarles o discriminarlos. Esta postura implica que el grupo transexual sólo merece tratamientos médicos para tratar de llevarlos a lo que se considera “normal”, pasando por encima de sentimientos muy fuertes que merecen respeto.
    • Asumir que quien no acepta su realidad transexual merece la muerte o el desprecio a sus valores religiosos y morales es hacerle al otro lo que no le gusta a nadie que le hagan. Deben aceptar que son distintos por el hecho de haber nacido con una identificación sexual y ejercer otra. Si fuese natural, de nacimiento, no necesitarían hormonarse para alcanzar las características del sexo que desean tener.

Por lo general, los temas polémicos en los que hay una parte de la sociedad escandalizada, casi siempre generan radicalizaciones que entorpecen el entendimiento.

El apoyo de parte del gobierno y la sociedad debe ser muy equilibrado y respetuoso ya que todos tenemos el derecho y el deber de buscar lo que nos haga más felices sin afectar negativamente a los demás.

No es necesario ser un líder espiritual para identificar el bien del mal, lo que hace falta es empatía.

Loana Bracho C.

@ILONKADAS

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