A la caza del SOCIALISTA
Fuente: http://www.navarrainformacion.es/

El espectáculo que se está viviendo en este país con la situación del PSOE es bochornoso. Para sus votantes, militantes, y para todos los votantes con una ideología más social, o comúnmente llamada de izquierda. Para las únicas personas que esto está resultando una satisfacción y un deleite, es para la derecha de este país, que (tweets a parte, con cajas de paomitas incluídas) están disfrutando de este drama cual aficionado a los toros los contempla desde la bancada de la plaza, esperando ver si le cortan las dos orejas y el rabo al toro Pedro Sánchez, o si por el contrario los toreros encargados de la faena no pueden con él. Hoy toca ir a la caza del socialista.

No olvidemos en ningún momento que Pedro Sánchez fue elegido por los militantes. Esto generó gran escozor para determinados intereses dentro del partido socialista, que ahora se están poniendo de manifiesto.


Hoy toca ir a la caza del socialista.


La manera que están haciendo las cosas es la de las personas que saben que no las están haciendo bien.

Es la cobardía de aquellos que saben que enfrentándose a Sánchez, perderían.

Ayer ya escribí al respecto, con la premisa que Pedro Sánchez está sacando a relucir su idealismo socialista, ese utopismo que llevaba dentro arraigado, y que ha tenido que ir camuflando por las presiones sufridas por sus barones durante todo este tiempo.


Pedro Sánchez no lo ha tenido nada fácil.


Y eso no ha gustado. Las ideas socialistas, puras y duras, contradicen al poder como tal, al que están acostumbrados algunos de los barones más críticos con Sánchez como Susana Díaz, e incluso el mismísimo Felipe González.

Porque claro, habría que plantearse qué pasaría si al final se suprimieran las puertas giratorias, y Díaz, Page, González y así el elenco de barones más disconforme no pudiera disfrutar de su “jubilación” labrada a lo largo de los años de gobierno en sus respectivos cortijos. Todo socialismo. Todo ideología socialista.

Pedro Sánchez no lo ha tenido nada fácil.

Desde que asumió la secretaría del PSOE, ha estado en el disparadero por ocupar el puesto que estaba destinado para aquellas personas que serían dóciles para las cabezas pensantes del partido.

Tuvo que competir en dos elecciones contra, por un lado, una derecha casposa con sus propios medios de comunicación haciendo una constante campaña durante cada día del año y una Televisión Española pública manejada a su antojo por el partido en el poder.

Además de estas dificultades propias del cargo para el que fue designado, ha tenido que luchar contra partidos políticos de nueva creación, fruto de la desesperación y el desasosiego reinante en la sociedad de este país.


Una de las mayores aficiones de los barones de este partido, tirar la piedra y esconder la mano. Hipocresía total.


Aún así, y pese a las batallas en todos los ámbitos que ha tenido que lidiar, tanto dentro de su formación como fuera, consiguió 90 escaños en las elecciones generales de Diciembre, y 85 en Junio.

A modo de recordatorio,  Rubalcaba, contando con todo el apoyo de su partido, sin prácticamente oposición en la ideología de izquierda, y contra un único rival como Mariano Rajoy, obtuvo 110 en 2011.

Sánchez ha tenido que sobrevivir, intentando compatibilizar su socialismo con los intereses de sus barones.

Pero la gota que ha colmado el vaso, y ha desencadenado esta tremenda crisis institucional, ha sido su NO radical y sin condiciones a Rajoy.

Esta decisión ha sido la más criticada por sus barones, que han impedido un pacto con Podemos en esta segunda fase,  alegando que el partido tendría que permanecer en la oposición, pero sin mojarse nadie acerca de lo que debería hacer el Secretario del partido.

Una de las mayores aficiones de los barones de este partido, tirar la piedra y esconder la mano. Hipocresía total. Aún así, el No a Rajoy, fue decidido por el comité federal. Más hipocresía.


A modo de recordatorio,  Rubalcaba, contando con todo el apoyo de su partido, sin prácticamente oposición en la ideología de izquierda, y contra un único rival como Mariano Rajoy, obtuvo 110 en 2011.


Y aquí quiero hacer un pequeño y breve inciso, y le preguntaría a todos los barones, críticos y no críticos,  sobretodo a aquellos que se llenan la boca con la palabra socialismo, ¿qué decisión habría tomado el fundador del partido socialista, Pablo Iglesias Posse; luchar por un gobierno por y para la gente, o dejar gobernar a un partido corrupto y que solo busca favorecer al rico machacando a los pobres?

Y aquí llegamos a uno de los kits de la cuestión. La hipocresía y la falta de dignidad de muchos de sus integrantes.

Es muy fácil tirar la piedra y esconder la mano. Es muy fácil hablar de permanecer en la oposición, cuando nadie habla de propuestas para conseguir este propósito.


utilizar la vacante por fallecimiento de Zerolo, como una “dimisión” más para forzar la salida de Sánchez, es de una bajeza moral alarmante.


¿Por qué Susana Díaz no pide directamente una abstención? ¿Y el resto de los barones? Es mejor la estrategia barata de forzar la dimisión de Sánchez a través de dimisiones producidas con nocturnidad y alevosía.

¿Este es el debate con el que tanto se llenan la boca los mal llamados socialistas? Esto es imposición, nada de democracia ni debate.

Es más, utilizar la vacante por fallecimiento de Zerolo, como una “dimisión” más para forzar la salida de Sánchez, es de una bajeza moral alarmante. ¿Estos son los que quieren regenerar el partido?

Por otro lado, la influencia de los medios de comunicación, que no quieren perder tampoco su status quo y que quieren que sus intereses permanezcan intactos.

 

La actitud de medios como El País (que ya directamente recurre al insulto, llamando a Sánchez  “insensato sin escrúpulos”, muy escrupulosos ellos) y La Sexta (con las continuas puyitas de Ferreras a diestro y siniestro) es lamentable. Un acoso y derribo a Sánchez, de manera arbitraria e influenciados por los barones críticos o incluso por antiguos candidatos o influencias del pasado como González o Rubalcaba.

Por si no se han dado cuenta, una gran mayoría de gente está con Sánchez, y después de todo este espectáculo novelesco de telebasura aún más. Porque el mayor “crimen” de Sánchez, es decir NO a Rajoy.

Por último, ahora salen también personalidades del mundo socialista hablando de múltiples cuestiones; si reformas, debate, regeneración, liderazgo… aquí todo el mundo opina, y nadie dice nada.


Esto no es un mero debate, es una crisis institucional a la que se ha llegado por la pérdida de los valores socialistas que deberían gobernar esta formación.


Aquí todo el mundo deja correr ríos de tinta, bien sea escrita o electrónica para hablar de lo obvio. Es decir, están machacando a Sánchez, y unos son buenos, otros malos… se hablan de las necesidades del partido para no morir, o para reflotar, o para sobrevivir… pero nadie habla de las necesidades de la gente. Nadie aporta soluciones. Nadie quiere mojarse para no ser calificado en un bando u otro, o simplemente, para poder seguir teniendo la influencia pertinente a base de mantenerse al margen.

Esto no es un mero debate, es una crisis institucional a la que se ha llegado por la pérdida de los valores socialistas que deberían gobernar esta formación.

Hoy, como penúltimo capítulo de todos estos desbocados acontecimientos, Susana Díaz ha enviado a Verónica Pérez para que asuma el mando del partido hasta que se designe una gestora.

Una señora casi desconocida fuera de Andalucía, y que hoy acapara todos los medios informativos con su lagrimeo y lastimosa protesta de que Pedro Sánchez y demás no la han dejado entrar en Ferraz.

Alude en declaraciones “No entiendo cómo se puede entender que yo o cualquier otro militante es una amenaza”.

Otra expresión más de la falsedad y la hipocresía reinante, por un lado de Susana Díaz, enviando emisarios en vez de mojarse de una vez, y por otro por parte de la susodicha con una puesta en escena al más puro estilo medieval, y como si no la hubieran dejado entrar a base de cubos de aceite caliente después de retirar el puente del foso. Seamos serios.


Estas maneras ruines, sucias y antidemocráticas con el primer candidato escogido por la militancia, solo harán destruir al PSOE


Hay que mojarse. Hay que expresarse. Y sobretodo aportar razones y argumentos.

Y desde este humilde rincón, vuelvo a expresar mi postura. Pedro Sánchez tiene que continuar.

Y le tienen que permitir formar gobierno en coalición con aquellos partidos de progreso que quieran hacer avanzar este país, y con los apoyos nacionalistas necesarios. ¿Por qué? Acabar con Sánchez de la manera que lo están haciendo, no hace más que dar la razón a todos aquellos que opinan desde hace tiempo que el PSOE podría eliminar de su nombre las siglas de Socialista y Obrero.

Estas maneras ruines, sucias y antidemocráticas con el primer candidato escogido por la militancia, solo harán destruir al PSOE, ya que es muy difícil que nadie pueda volver a confiar en esta formación.


Un gobierno formado por corruptos y C’s, que han bendecido con su pacto las miserias más graves del PP, dejaría a la ciudadanía vendida frente a las afrentas y recortes que propone Europa sobre nuestro país.


Sánchez tiene que gobernar. Demostrar lo que vale.

Unas terceras elecciones no son opción, ya que en estas condiciones la mayoría absoluta del PP está más cerca que nunca.

Y una abstención destrozaría al PSOE, pero no sólo eso, hundiría más aún en la miseria a la sociedad española.

Un gobierno formado por corruptos y C’s, que han bendecido con su pacto las miserias más graves del PP, dejaría a la ciudadanía vendida frente a las afrentas y recortes que propone Europa sobre nuestro país.

A excepción de los intereses privados de muchos de los barones críticos con la situación actual, el resto saldríamos perjudicados de por vida.

Hay que dialogar con los nacionalistas. No se puede enquistar este tema, y tratar con la indiferencia y chulería del PP, ya que esto solo hace que maximizar el problema, y crear un conflicto territorial que a la larga puede llegar a tener muy mala solución.


Es el momento de dar la cara. De ser valiente y de posicionarse. No es el momento de la cobardía y de ir por detrás enviando emisarios, y de ir a la caza del socialista.


Por la credibilidad del PSOE, Pedro Sánchez tiene que seguir al frente. Cualquier otra opción, quedará estigmatizada como políticas de otra época.

Es importante volver a los orígenes, a los valores, a los principios y sobretodo olvidar el egoísmo y los intereses propios. El que quiera velar solamente por sus intereses, que deje la política y se dedique a otras labores en el sector privado.

Es el momento de dar la cara. De ser valiente y de posicionarse. No es el momento de la cobardía y de ir por detrás enviando emisarios, y de ir a la caza del socialista.

Es el momento de hacerse la pregunta clave en todo este embrollo, ¿qué habría hecho Pablo Iglesias Posse ante toda la situación que está viviendo España y el PSOE?

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