3 beneficios de entrenar el cálculo mental

En pleno siglo XXI, nuestra dependencia de las máquinas es tanta que si nos llegasen a faltar retrocederíamos a nivel social, cultural e incluso descenderían nuestros índices de felicidad.

Sentirnos comunicados con otras personas, ahorrar tiempo, entretenernos, facilitarnos alimento…, todo eso y mucho más es lo que nos aportan las máquinas y, aunque tienen defensores y detractores, las máquinas han salvado a miles de millones de personas en innumerables ocasiones… aunque también han condenado a otras.


“Pero ¿quién quiere calcular mentalmente pudiendo usar la calculadora?”, se pregunta mucha gente. Lo que esa gente no sabe es que practicar el cálculo mental implica muchos otros beneficios derivados que normalmente desconocemos.


Sin embargo, el uso de las máquinas no siempre es lo mejor para nuestra evolución personal. Por ejemplo, estamos muy acostumbrados a las calculadoras. Ahora ya las llevamos hasta en el móvil. Son una gran comodidad, desde luego, pero el uso de la calculadora nos obliga a no utilizar nuestra capacidad de cálculo mental.

“Pero ¿quién quiere calcular mentalmente pudiendo usar la calculadora?”, se pregunta mucha gente. Lo que esa gente no sabe es que practicar el cálculo mental implica muchos otros beneficios derivados que normalmente desconocemos. Por ejemplo:

1. Nos ayuda a desarrollar la memoria de corto plazo.

Cuando realizamos mentalmente una operación, sobre todo las operaciones con más de dos números de dos cifras o más, tenemos que “guardar” en algún momento uno o más de esos números en nuestra memoria de corto plazo para recuperarlo segundos más tarde.

Esta sencilla práctica ayuda a que nuestro cerebro se acostumbre a tener información en su memoria de corto plazo y que se acostumbre a recuperarla de forma eficaz. Dicho de otra forma: haciendo esto, estamos entrenando de forma implícita nuestra memoria de corto plazo.

2. Nos ayuda a aumentar nuestra rapidez mental.

Cuanto más rápido somos capaces de realizar mentalmente una operación, mayor rapidez mental estamos ganando. Y no me refiero a ser capaces de recitar de carrerilla las tablas de multiplicar, porque eso no implica un procesamiento mental, sino sencillamente recuperar información almacenada en la memoria de largo plazo.

Me refiero a ser capaces de hacer de forma rápida sumas, restar, multiplicaciones y divisiones con números de dos o más cifras. Tener entrenada esta rapidez mental nos ayuda a procesar cada vez más rápido la información en otros ámbitos.

3. Nos ayuda a encontrar estrategias de pensamiento para aplicar en la resolución de problemas.

Cuando se me ocurrió que multiplicar una cifra por 9 es lo mismo que multiplicarla por 10 y restarle al resultado esa misma cifra, mi cerebro utilizó un pensamiento lógico y deductivo, el mismo tipo de pensamiento que utilizo para resolver con eficacia muchos problemas en mi vida personal y profesional.

Sé que este truco de multiplicar por 9 no es ningún secreto y que se puede encontrar por Google. No he descubierto la panacea, pero el hecho de que se le ocurriese a mi cerebro sin conocerlo de antes es una buena señal acerca de mi pensamiento lógico y deductivo.

Si acostumbras a tu cerebro a descubrir por sí mismo este tipo de técnicas matemáticas (y créeme, hay muchas, y mucho más allá de las operaciones aritméticas básicas), tu capacidad de resolución de problemas reales mediante la lógica y la deducción también aumentará.

Si quieres empezar por unas técnicas sencillas de cálculo mental que te sirvan como base para entrenar y desarrollar tus capacidades, aquí tienes este vídeo:

https://youtu.be/guJSUP4id2k

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